El visitante

El tipo vino y habló, fuerte y claro, acerca de cómo creería que son las cosas, aconsejó cuánto pudo, despertó algunas ilusiones, corrigió a unos pocos y a otros los aburrió enormemente. Pasaron los años y el tipo supo de algunos que le escucharon. “Están bien, son felices” pensó. Y con una sonrisa muda e inexistente para muchos, se fue con otros a hablar fuerte y claro.

About rdiaz

Profesor de Filosofia, especialista en educación y por ahora trabajando en andradgogía.
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