En el día del profesor

Nunca nadie dijo que sería fácil.

MIS CLASES

Cuando te entregaron el título, en ninguna parte venía adosada la autoridad que debías ganarte ante tus alumnos. Por eso es que a  veces los chicos no se quedan callados cundo quieres comunicarles algo súper importante o los padres no siempre te valoran por lo que deseas hacer con sus hijos y solo se preocupan por la nota que han obtenido, sin ver si ahora dialogan más o si han aprendido una nueva destreza e clases. La autoridad debías ganártela con tus actos, con tu convicción, con la impronta que día a día ponías en tu trabajo que a la larga sí era reconocida y finalmente otorgada. Te prometo que llegará el día en que entrarás a una sala y los alumnos ya sabrá de ti, ya alguien les habrá hablado de tu forma de ser y de cómo fueron beneficiados con tu presencia. Llegará el día en que se reconocerá tu autoridad.

Tampoco venía con el título asegurada la sabiduría que se requiere para ser un buen educador. Los primeros años serán complejos pues tus colegas mayores –que ya olvidaron sus primeros años- insistirán en hacerte ver tus errores y en repetirte hasta el cansancio “que no te enseñaron nada en la universidad”. Nadie nace sabio ni tampoco lo logra en cinco años. Con los años irás descubriendo la importancia de una evaluación justa, de un juicio prudente, de una planificación anticipada y de ciertos contenidos fundamentales. Mientras tendrás que esforzarte y dar lo mejor de ti. Te aseguro que llegará el día en que tu mirada pedagógica dará sentido a las cosas que te ocurran y al escuchar una canción o ver una película en tu cabeza se asociarán los contenidos y los objetivos para convertir tal anécdota en una clase magistral.

Tampoco agregaron un manual de respuestas fáciles ante los problemas y eso fue lo más complejo de todo. Porque algo aprendiste sobre ciertos contenidos y sobre como elaborar planificaciones y evaluaciones. Pero qué hacer cuando tienes la mirada de un niño que fue golpeado por su padre, cuando tu alumna de octavo te dice que quedó embarazada, cuando un alumno de tercero te pide datos sobre como abortar, cuando un chico te comenta que no quiere ir más al colegio porque todos se burlan de él, cuando descubres que en tu curso empezaron a probar drogas o cuando sabes que tu alumno genio no irá a estudiar a la universidad porque no tiene dinero. Créeme que nadie te preparó para esos y otros muchos “cuandos” que aparecerán por tu vida. Así es que esas respuestas tendrán que ir surgiendo paso a paso, con prudencia, con calma, con ayuda de los más experimentados y con el tiempo llegará alguien más nuevo a pedirte que le des respuestas que no existen en ningún manual y que nunca existirán. Nuestra profesión no es mecánica, exige de ti de tu ser, de tus valores a cada día. Cada día es nuevo y cada día exige que inventes nuevas respuestas pues cada alumno y alumna es un universo nuevo por descubrir.

Por eso, hoy en tu día, quiero advertirte y animarte.

No busques la autoridad fácil que nace del maltrato y la burla, la autoridad no es miedo. Y si pretendes levantarte ante tus alumnos con injusticias y menoscabos para que se queden callados y tú seas el único orador en la sala, te pido por favor que dejes el aula y permitas que llegue alguien que en el diálogo y el respeto genere aprendizajes.

No pretendas saberlo todo, ni menos aún repitas día tras día y año tras año, las mismas recetas que alguna vez alguien te dio. Nuestra profesión no nace de la técnica repetitiva. Los chicos de hoy son distintos a los de ayer y los de mañana lo serán mucho más aún. Por eso no repitas, sino más bien crea. Y si no puedes crear, por favor da un paso al costado para que venga alguien que sí puede inspirar a las nuevas vocaciones.

No quieras tener las respuestas  a todos los problemas ni esperes que ellas existan. Y si te desalienta el no saber que hacer ante cada dificultad, por favor da antes un paso al costado para que no llenes con amargura y resentimiento los pizarrones que tus alumnos mirarán día a día.

Porque en un mundo que sólo mide sus logros por lo económico y que ha reducido a la educación a simples números en un test llamado SIMCE y PSU, las respuestas que tenemos que dar son mucho más compleja de lo que esperamos.

En tal sentido, quiero compartir contigo un pequeño secreto que me dieron hace muchísimos años y que me sirvió para entender esta vocación tan hermosa que compartimos:

En un viejo relato de Virgilio, la Eneida, se nos cuenta la vida del príncipe Eneas en su viaje desde la desolada Troya hasta Italia para  fundar Roma. Al iniciar su relato, Eneas nos narra cómo cae la ciudad de Troya a manos de los Aqueos.

Mientras la ciudad es zaqueada, Eneas debe convencer a su padre que debe huir y que debe crear un nuevo futuro. El hombre a regañadientes es convencido y es así como Eneas toma en sus hombros  a su padre Anquises y de la mano a su Hijo Ascanio. Como ha estado combatiendo y sus manos están impuras con la sangre de la batalla,  le pide a su padreque se lleve los Patrios Penates, que corresponden a los objetos sagrados de las  familias que representan a sus dioses y al Hijo le pide que sostenga entre sus manos el Sagrado Fuego Familiar. De esta forma escapa Eneas  a un futuro incierto.

 

ENEAS HUYENDO DE TROYA

Quiero, que contemples conmigo esta imagen. Tú eres  Eneas y vas camino a una nueva patria: tu futuro y el de tus estudiantes. Por ello debes caminar como lo hiciera en esa ocasión Eneas: con el legado de tu formación y tus valores en la espalda y la esperanza de un buen futuro en tus manos.

papa eneasNo sólo llevas tus años de formación y la experiencia ganada en tus hombros, sino que también se van contigo las palabras de aliento, los consejos de tus buenos profesores y los valores y principios que tu familia te dio y que te hacen distinto por sobre los demás. Sólo esos principios valóricos le darán a tu quehacer un valor extra que te convertirá en alguien digno de admiración. Debes mirar a los grandes y seguir su ejemplo, si te fijas Eneas en su prisa no piensa en llevar víveres ni abrigo para el viaje que se aproxima, antes bien pide a su padre llevar consigo a sus dioses, a sus principios. Son nuestras creencias más profundas, nuestros principios y nuestros valores los únicos que nos protegerán de la incertidumbre del futuro.

 

ASCANIO, EL FUTURO

Pero también quiero que prestes atención a Ascanio, el hijo que lleva de la mano y que porta el fuego familiar. Él representa la esperanza de lo que está por venir. Tienes también tienen mucho por lo cual estar esperanzado. Tienes en ti tu ingenio, tu sagacidad, tus ganas y ese infinito amor por los demás, que te ayudarán a  enfrentar el día a día. Tienes todo el futuro en tus manos.

Por ello, hoy quiero solo agradecerte. Lo has hecho bien y mañana estoy cierto que lo harás mejor. Porque no te miento cuando te digo que llegará el día en que de pronto se acercará a ti un adulto con un título bajo el brazo o con sus hijos de la mano y con una infinita sonrisa te saludará con afecto. En ese momento sabrás que siempre ha valido la pena tu esfuerzo.

About rdiaz

Profesor de Filosofia, especialista en educación y por ahora trabajando en andradgogía.
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2 Responses to En el día del profesor

  1. Renato says:

    Pájaro… simplemente amé este escrito… de verdad que sí. Siento que cada consejo, que cada párrafo me identifica. Amo lo que hago y espero hacerlo siempre, de lo contrario, tal como dices arriba, prefiero dar un paso al lado.

    Feliz día, maestro. Gracias por ser siempre un referente y por ser un ejemplo que impulsó el bichito de la pedagogía en mí.

    Abrazos!

  2. Fabiola Muñoz Ortega says:

    inolvidables palabras, gracias profe, nos veremos algun dia, con una sonrisa y un gran abraso de gratitud, y por supuesto de colega a colega.
    bendiciones …

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