¿Por qué me ensucio las manos?

 

@tumunot

#estepolvotemata (haz clic para ver el vídeo)
La cosa es así o al menos así la veo. Vivo en una región minera, que por años ha sido el corazón económico del país. Acá producimos cobre, lo exportamos y en otra parte se gastan los dineros y se realizan las inversiones para mejorar la calidad de vida. Acá unos pocos viven y son parte del mundo minero y viven bien. Es bueno que lo hagan, pues he conocido de cerca su trabajo y realmente cada día arriesgan su vida produciendo. Muchos otros vivimos junto a ese mundo y no nos toca muy dulce lo que hacemos, vivimos en una de las ciudades más caras y menos amables que puedan existir. El desierto es hermoso, pero inhóspito, no permite la cercanía y acogida del sur, allá trabajan con la tierra y ella les alimenta, acá luchamos contra la tierra y ella poco a poco nos va engullendo.

Sin embargo elegimos vivir aquí y en un mundo que según la OCDE se vuelve cada vez más progresista y sustentable, hemos empezado a comprender que no podemos seguir asumiendo solo nosotros los costos de toda esta empresa.

¿Qué costos me dirás?

Desde hace años que para poder tener energía para la gran minería se han instalado en medio de Tocopilla y en las playas de Mejillones unas enormes termoeléctricas. Comprenderás que el aire de esas zonas está saturado de partículas en suspensión. Luego en Calama y en cualquier poblado que esté cerca de alguna minera se produce contaminación por las grandes chimeneas de las fundiciones de cobre o por las emanaciones de gases que producen los relaves de acido que van rodeando a los campamentos mineros. Pero eso no termina ahí, es necesario trasladar todos esos minerales hacia los puertos para poder exportarlos. En la actualidad ya no se están molestando ni en exportar solo cobre sino que se envían concentrados de cobre (prácticamente la tierra pero que va con otros minerales más caros que el cobre y que ni siquiera resguardamos: molibdeno y oro por ejemplo). Es así como muchos camiones y trenes recorren por las demás comunas y van desparramando su polvillo negro (que muestro en el vídeo) para acopiar en el puerto de Antofagasta (que está justo al medio de la ciudad) este material para exportarlo.

Por tanto en nuestra región nos contaminamos antes, durante y después de producir el proceso de extracción del cobre.

¿Qué consecuencias trae esto?

Tú sabes que mi padre murió de cáncer y antes que él, mi abuela también había fallecido por lo mismo. Esa historia se repite en muchos casos. Las tasas de cáncer son alarmantes en nuestra región y sobrepasan por casi 4 veces al resto del país. Pero no es sólo eso: se constatan además muchos trastornos de aprendizaje en nuestros niños, el cual se explica por los altos niveles de metales pesados en la sangre.

Esto no es solo de ahora, hace años que el colegio médico de Antofagasta está realizando estudios para medir qué tiene ese polvo que yo saco de mi ventana y los pocos datos que han sacado son muy preocupantes: se detectó la existencia de 19 metales pesados presentes en seis muestras a lo largo de la costanera en el centro de mi ciudad. Esta cifra que supera los niveles de contaminación registrados el año 2011 en la escuela La Greda, de Valparaíso y el 2012 en Arica, ambos hechos noticiosos en el país por temas de contaminación. Se detectaron además concentraciones de arsénico de hasta mil 516 mg/kg y tres mil 336 mg/kg de plomo, ponen en alerta a los médicos al tratarse de cifras superiores a lo permitido por normas extranjeras y chilenas.

¿Y qué ha pasado?

Todos estos datos, toda esta sensación de estar siendo asesinados silenciosamente han empezado a conmover a muchos ciudadanos. Por eso se ha despertado un movimiento del cual yo solo soy uno más. Sin embargo, la indolencia de nuestras autoridades nos preocupa mucho más todavía.

No sé si sabes pero las empresas que más han contaminado son las estatales, con directorios nombrados por nuestras autoridades. Lo miso pasa con la administración del puerto, pero también con los encargados de salud, medioambiente, minería y trabajo. Todos ellos permiten que la minera Sierra Gorda, de propiedad de fondos polacos y japoneses, pueda acopiar material acá frente a mi casa.

Las acciones de autoridades de medioambiente son poco claras. Hay ministros que aparecen en publicaciones de las empresas mineras que nos contaminan con discursos de apoyo. Y hay un silencio cómplice de otras autoridades que nos indigna a los que somos simples ciudadanos. El ministerio de salud, el de medioambiente el de minería brillan por su ausencia. Les pedimos que fiscalicen que regulen como se construyen los contenedores, que tengan una tecnología que minimice las emanaciones de polvos y no lo hacen o simplemente se escudan en aspectos meramente formales. La corte suprema no suspendió el galpón que acopia por un tema de presentación de la queja a destiempo. Los fiscalizadores dicen que envían oficios pero que en Santiago deben responder. Solo cumplen lo formal, pero nadie se preocupa de que en el fondo se sigue contaminando.

Así es como nos queda la sensación de que nuestras autoridades no están muy interesadas en protegernos, sino que por el contrario tratan de mantener vigente el negocio. El rumor es que el Grupo Luksic (dueño de las líneas de trenes y de parte importante del puerto) ha financiado muchas campañas políticas.

Y nosotros no queremos acabar con el negocio. No somos torpes, sabemos que es importante, pero sabemos también que en el concierto internacional se respeta una producción sustentable de respeto a la ciudadanía y al medioambiente.

Por eso es que ante tanta indolencia sentí que debía hacer algo. Muchos sienten que deben hacer algo. Y esto es un sentir que no reconoce colores ni ideologías, es la lucha del simple ciudadano que pide algo sencillo: respeto. Acá el daño no preguntará si eres de izquierda o de derecha, si vives en el norte o en el sur, o si trabajas o no en minería. Acá todos somos afectados pues el daño es irreversible para ti, tus hijos y tus nietos. Por eso se me ocurrió pasar la mano por mi ventana y mostrar lo que ocurre, creo que si muchas manos más se unen será posible ser considerado y ser respetado. En eso estoy, como siempre tratando de educar, de enseñar a que todos somos valiosos y que es posible conciliar la dignidad con el desarrollo económico. Sólo que esta vez los alumnos más complejos y a los que más les cuesta entenderlo son los más ricos y poderosos. Pero soy educador y seguiré intentando enseñar a respetar. Por eso hoy me ensucio las manos y estoy invitando a muchos otros a hacerlo también.

About rdiaz

Profesor de Filosofia, especialista en educación y por ahora trabajando en andradgogía.
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3 Responses to ¿Por qué me ensucio las manos?

  1. TomSawyer says:

    Interesante articulo,pero creo que adolece de varias imprecisiones que no aportan al debate, es mas confunden al lector:

    1. El galpón en cuestion fue aprobado via una DIA la cual es de acceso publico. En estas se explican las medidas de mitigación al polvo las cuales son fiscalizables por la autoridad. cualquier incumplimiento es denunciable.

    2. Antofagasta no es una zona saturada en PM10 (probablemente tampoco tenga problemas de PM 2.5) como lo son muchas cuidades en Chile. Será necesario estudiar cual es el tamaño de las particulas de concentradoy ver realmente su impacto en la salud de las personas. La ley de emisiones a la atmosfera es clara y establece limites estrictos de concentraciones que pueden ser liberadas al ambiente

    3. No tiene sentido refinar el cobre en chile debido al alto costo de la energia. Refinarlo significaría aun mas contaminación (ver el caso de Altonorte como ejemplo)

    4. Minera Sierra Gorda recupera el molibdeno de sus concentrados de cobre. No es rentable recuperar oro u otros metales dentro del concentrado

    Creo que es necesario educar a la poblacion respecto a este y muchos temas. El problema es que la masa critica necesaria para realizar cambios es “no pensante” y solo se deja guiar por slogans. Esta masa critica no conoce la ley, no sabe interpretar el contenido de estudios ni le interesa revisar lo que pasa en su entorno. Ser responsable es educarse, leer, cuestionar, preguntar e incluso contratar asesorias para poder lograr mejor opinion sobre estos asuntos y poder influir sobre nuestras autoridades. Falta organización y responsabilidad por parte de todos

    Es importante tambien recordar que historicamente Antofagasta es una ciudad puerto y que su actividad economica gira en torno al puerto y la minería. Es cuestionable que una actividad de este tipo se desarrolle dentro de la cuidad sin duda, pero esto no hace que esta sea ilegal

    • rdiaz says:

      Estimado Tom (sería bueno conversar con tu verdadero nombre) al menos concordamos en que no nos parece adecuado que esto se desarrolle al medio de la ciudad. Pero mi critica no apunta a lo legal. De hecho queremos que se eleven las exigencias pues el marco legal es anticuado y muy permisivo. Yo apunto a lo ético: al respeto a la vida de los que vivimos en Antofagasta. Como ahí lo digo: elevar las condiciones alas de un país desarrollado con un desarrollo sustentable. Y como profesor creo que se puede educar a la “masa crítica” que para mí son personas y que merecen respeto y no descalificaciones.

  2. Pingback: #estepolvotemata Los primeros 15 días | Kimniekan

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