Sembrar desconfianzas.

desconfianza

Tomado de http://andresraya.com/

Se ha instalado en nuestro país un discurso peligroso e inconsistente que llama a desconfiar de todo. “Todos los extranjeros son delincuentes”, “todos los que actúan en publico tiene una doble intención”, “todos los políticos son corruptos”, “todos los que creen son idiotas”, “todo está mal”. Todos menos quien pretende vendernos ese discurso.

Creo que es bueno conversar contigo propagador de desconfianzas.

Quisiera saber qué piensas cosechar con tanto rumor sin fundamentos. ¿Qué vas a hacer cuando te toque resolver la delincuencia y te des cuenta que su base es la desigualdad? ¿Cómo propones acabar tan rápido con algo tan complejo y cómo crees que confiaremos en tu propuestas si alimentaste el descrédito general? ¿Qué vas a hacer cuando todos desconfíen del actuar publico y tú quieras representarnos? ¿Por qué crees que a ti te creerán si tu discurso instaló la idea que todos son corruptos incluso tú? ¿Por qué crees que convencerás si levantaste la idea que todos son idiotas? ¿Cómo alzarás tus triunfos si ya dejaste sentado que todo está mal?

Lo que cada uno piense es una opinión, cuando esa opinión se comparte y se llega al acuerdo, se transforma en ideas. Pero para poder convertir en idea algo es necesario el diálogo.

Todo diálogo necesita confianza.

La confianza básica que me predispone a oír y a rebatir para construir consensos relativamente perennes.

En el mundo del caos, cuando hay una crisis que socava el entendimiento entre las personas, entre un país, es torpe seguir levantando desconfianzas para vender un discurso personal.

¿Cómo solucionarás los problemas si nadie está dispuesto a dialogar pues las confianzas se perdieron?

Es peligroso andar por ahí solo en tono de denuncia, sólo incitar, soliviantar los corazones y no hacerse cargo del clima que se genera. Es irresponsable generar tal caos y no asumir las consecuencias que ello puede generar para nuestra convivencia.

Es evidente que estamos en problemas, que hay situaciones que merecen soluciones firmes y directas, pero hay que construirlas en conjunto. Las instituciones están obligadas a generar actos que alimenten la confianza, las autoridades vana tener que ejercitarse en el acto de escuchar y dialogar con sus oponentes para llegara acuerdos, peor por sobretodo, todos tenemos la obligación de revisar nuestros discursos y alentar las soluciones. Nuestras palabras construyen la realidad que viviremos. Ojalá nuestros decires alimenten confianzas que construyan soluciones.

About rdiaz

Profesor de Filosofia, especialista en educación y por ahora trabajando en andradgogía.
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