Paganini o no dejarse vencer

El-Gran-Nicolás-PaganiniPublicado originalmente el 5/5/09.

Dedicado a mis alumnos en estos días en que entrego notas. Son solo la primera cuerda…

Hay maestros que en su vida logran convertirse en leyenda. Uno de ellos fue Nicolo Paganini (1782-1840), un virtuoso del violín, tan excelente que muchos (envidiosos) le atribuían su origen a ciertas artes oscuras. Ese es el problema de los mediocres, cuando ven a alguien mejor, no dudan en inventar calumnias para sentirse satisfechos en su propia incompetencia. [Mensaje para Cristina: no hay mayor fracaso que la envidia, hija mía, cuando te encuentres con alguien mejor, reconocelo y así podrás aprender de él.]

Paganini fue un genio, ya a los a los nueve años hizo su primera aparición pública y realizó una gira por varias ciudades de Lombardía a los trece. No obstante, sólo hasta 1813 se le consideró un maestro del violín. A partir de 1813 comenzó muchas giras que le permitieron ganarse una notable fama. Recorrió Italia, viajó a Viena, Parías y Londres. En estos viajes conoció al pianista y compositor húngaro Franz Liszt, que, fascinado por su técnica, desarrolló un correlato pianístico inspirado en lo que Paganini había hecho con el violín.

Tal era su técnica que podía interpretar obras de gran dificultad únicamente con una de las cuatro cuerdas de violín (retirando primero las otras tres, de manera que éstas no se rompieran durante su actuación), y continuar tocando a dos o tres voces, de forma que parecían varios los violines que sonaban. Esto indica lo cercano que estaba su arte al mundo del espectáculo.

Parte de esto se expresa en la leyenda que corre sobre una actuación espectacular que realizó, la cual quisiera compartir con ustedes…

“Cuentan que en una ocasión Paganini actuaba ante un auditorio repleto de admiradores. Tal como hemos visto su actuación era soberbia, las notas emergían del violín con una belleza incomparable y todos los asistentes estaban extasiados ante su destreza.
“Sin embargo, sin previo aviso una de las cuerdas del violín de Paganini se rompió. El chillido ensordeció al publicó. El director se detuvo; la orquesta paró; el público esperó. Un silencio grave y pesado llenó el viejo teatro.

“Pero Paganini no se inmutó, volvió a colocar su violín en su hombro y continuó tocando con excelencia. La música volvía a sonar con fuerza y entusiasmo.

“El director y la orquesta, admirados volvieron a tocar. El público se acomodó tranquilo y siguió disfrutando. Todos pensaron que era un artista sobrenatural.

“La calma, lamentablemente, no duró demasiado. ¡Otro sonido extraño interrumpió el ensueño de la platea!
Otra cuerda se había roto en el violín de Paganini.

“Ahora sí el director preocupado quizo detener el concierto. La gente frustrada se incorporó. El silencio en la orquesta se sumó a la desazón.

“Paganini miró a todos, cerró los ojos y continuó como si nada hubiera ocurrido, arrancando sonidos imposibles a su viejo con dos cuerdas.

“Todos estaban impresionados. Nadie podía entender lo que ocurría. Paganini estaba demostrando su valía. De inmediato la música continuó y todos emocionados escuchaban el concierto.

“Sin embargo, aún faltaba un último desafío.

“Una tercera cuerda del violín de Paganini se desgarró. El teatro entero dejó de respirar. Los músicos callaron de inmediato.

“Pero Paganini confiando en su pericia prosiguió. Como un acróbata musical, arrebatando mágicamente todas las notas de la única cuerda remanente de aquel desbaratado violín. El concierto terminó y la gente no paraba de aplaudir al gran maestro. Había sido capaz de soportar la adversidad y vencerla. A partir de ese momento Paganini se convertiría en una leyenda.”

Basado en “Un mensaje para ti”
¡Ojalá todos tuviésemos algo de Paganini! Lo mejor o lo peor de nosotros se manifiesta no cuando estamos en paz, sino cuando la vida nos pone a prueba. Por ello, en los momentos en que las cosas no te resulten como esperas, recuerda a Paganini y anímate a terminar el concierto con tus propias fuerzas. Recuerda siempre que el concierto no termina hasta que no tocas la última nota.

About rdiaz

Profesor de Filosofia, especialista en educación y por ahora trabajando en andradgogía.
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