#EstePolvoTeMata

#EstePolvoTeMata
Junto a BumblebeeUno elige lo que hace a partir de las circunstancias que se te dan. Y uno elige desde lo que uno es.
Antes de que nos levantáramos con el movimiento #EstePolvoTeMata, nadie podía hablar mal de la gran minería. El miedo a perder el empleo o a perder el financiamiento a sus propios proyectos era enorme. Todo lo que se decía sobre la contaminación era desmentido. Tuvimos hasta a un ministro de medioambiente en la ciudad diciendo que todo era falso. Pero nosotros nos atrevimos.
Todo lo que hicimos fue por nuestra ciudad, lo hicimos porque algunos creemos que nuestra casa común debe cuidarse. Éramos varios, de distintas tendencias políticas, de distintos espacios quienes nos unimos para proteger la casa común. Lo hicimos porque no es correcto poner el dinero por sobre la vida, o el negocio privado por sobre el bienestar de todos.
Hicimos lo que debimos . Hicimos lo que pudimos. Algunos pagamos más que otros, sobretodo los que íbamos a rostro descubierto. En lo personal tres años cesante no fue bueno y tuvo altos costos en lo familiar. También varios que nos acompañaban.

La gran marchaPagamos un alto precio, pero de una y otra forma todo cambió. Antofagasta despertó y ya la minería no nos mira con la misma altanería que antes. Y la gente tampoco es tan pasiva como antes.

Ganamos la verdad: hay contaminación, hay altas cifras de muertos por cáncer y hoy nadie puede desmentirlo. Se hicieron limpiezas en todo el sector cercano al puerto. Hubo cambio de sistema de embarque. Un acuerdo de producción limpia que generó una mejora en el transporte con camiones sellados y no encarpados. Codelco sacó su acopio de concentrados en el puerto de Antofagasta. Se cerraron dos galpones contaminantes. Hubo dos procesos sancionatorios contra ATI, con multas, cierre del puerto y exigencias de limpiezas. Se generaron proyectos de investigación para detectar metales pesados e la población. Se reubicó el jardín Semillita. Se activó una clínica de polimetales para niños afectados que hoy atiende incluso niños de Taltal.
Cosas buenas: conocí a gente valiosa con las que seguimos trabajando en diversas áreas, demostramos cómo actuar, logramos algunas mejoras, pero sobretodo animamos a otros a seguir. Desde ahí ya las marchas ciudadanas cobraron un nuevo vigor.
Lo malo: todos aquellos que desde su teclado dan cátedra y que se meten al Facebook solo a odiar, hoy abundan pues creen que con rumores pueden echar por tierra hechos.
Esto siempre fue trabajo de un grupo, de distintos credos y opciones políticas. A nadie le pertenece y es de todos. Aún queda mucho por hacer por nuestra ciudad, el galpón sigue ahí, como la arrogancia del vecino billonario que sabe que es un mal negocio pero que no acepta la derrota que le propinamos ciudadanos de a pie.
Los temas ambientales no son de resolución rápida, requieren trabajo y compromiso. Ahí no sobran manos. Pero solo desde la calle no se resolverán. Hay que incidir. Y para eso hay que organizarse y comprometerse. Nosotros hicimos nuestra parte, estoy seguro que tú también harás lo tuyo.
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About rdiaz

Profesor de Filosofia, especialista en educación y por ahora trabajando en andradgogía.
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