La bella ilusión de la tolerancia.

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Sin  duda que cuando hablamos de tolerancia entramos en un terreno difícil de precisar. Por tolerancia entendemos de un modo casi inmediato un valor y una virtud que toda persona que forma parte de este nuevo mundo globalizado ha de desarrollar.

ToleranciaEn efecto, se afirma que la tolerancia es un valor esencial para la convivencia entre las personas humanas. Sin él la convivencia entre unos y otros sería imposible, puesto que en la naturaleza del ser humano reside la individualidad y unicidad constitutivas del ser personal, la cual de por sí acentúa las diferencias entre las personas. Como todos somos diferentes se parte del supuesto que para poder vivir en comunidad debemos aprender a tolerar a los demás.

Se sostiene que la tolerancia es una virtud encomiable. Quien es tolerante es una persona digna de respeto y admiración puesto que es capaz de aceptar a los demás y de esta forma se destaca por su capacidad gregaria. Valoramos a quienes son capaces de salir de sí y de encontrase con otros, aun a pesar de sus diferencias.

Creemos que la tolerancia es un valor que permite la convivencia, en especial en el plano ideológico, puesto que es importante para una sociedad aceptar la diversidad y convivir con todas las manifestaciones de la cultura. En especial en círculos de corte agnóstico aparece como una necesidad importante valorar el respeto por las ideas ajenas a toda tradición católica o cristiana, puesto que siempre aparece el riesgo inquisidor de las fuerzas ocultas de creyentes que manipulan y dominan el desarrollo de los pueblos para su beneficio personal.

Ante la evidencia de un mundo cada vez más intercomunicado, en el cual podemos interactuar con otras personas de culturas completamente diversas y ajenas a nuestra tradición cristiana occidental, resulta evidentemente necesario  resguardar la importancia de un principio como la tolerancia que efectivamente permita una convivencia armónica entre las personas.

¿Es realmente un valor o una virtud?

Interesante resulta apreciar la génesis del concepto de tolerancia. Según Ferrater Mora es un concepto que surge de las guerras de tipo religioso que inundaron Europa, por ello se refiere a la convivencia pacífica que puede existir entre católicos y protestantes.  A raíz de esto se puede considerar en diversos sentidos:

  • Indulgencia respecto a otras doctrinas.
  • Respeto a enunciados y prácticas políticas siempre que estén enmarcados en lo aceptable por la comunidad.
  • Comprensión frente a actitudes contrarias que permitan la convivencia entre los que conviven en una sociedad.

Sin embargo, Gianini agrega otras visiones de este concepto que ayudan a clarificarlo. La tolerancia se asocia a la resistencia que poseen ciertos materiales antes de alcanzar un límite que les destruya. En este sentido la tolerancia es capacidad de soportar, de aguantar una situación, credo, idea o a una persona distinta a nosotros. Es en definitiva, en términos de Maturana una negación a largo plazo.

Tal origen hace cuestionar la valía de este principio. En la tradición aristotélica se entiende por virtud una disposición de la persona que lo haga tender hacia la perfección para la cual ha sido creada. En tal sentido la virtud se diferencia del vicio en términos que su aspiración constante es hacia la perfección. Toda virtud tiende a lo mejor. Sin embargo en el caso de la tolerancia esto no ocurre así. Como expone Gianini este principio insiste en soportar lo negativo del otro,  a soportar la carga que significa lo que nos desagrada del otro, tal como se aprecia en el contexto en que nace este concepto: la tolerancia religiosa consiste en estar con aquel infiel que no profesa la fe verdadera y que en tal sentido es pecaminosa y contaminante para mí.

Sin embargo, esta postura me hace cuestionar la validez de una actitud así. ¿Desde qué  perspectiva se asume que alguna conducta, idea o creencia es negativa? ¿Son mis creencias, mis ideologías, mi manera de ser un referente válido para establecerme como la norma de toda tolerancia?

Aceptación del  otro no tolerancia de sus defectos.

En el fondo el acto de la tolerancia posee todo lo contrario a la posibilidad de convivencia y de aceptación del otro. En el fondo, tal como lo afirma Maturana hay una negación a largo plazo.

Cuando tolero me convierto en la regla que establece lo correcto de lo inaceptable y al tolerar me convierto en la norma que determina desde mi percepción lo que se           espera de mí o no. El “tolerante” es quien se erige a si mismo como criterio de verdad, de corrección, de regulación de lo que debe ser aceptado o no.

¿Todo es tolerable?

Hay límites establecidos para asegurar la convivencia entre las personas. Por ello no todo es tolerable. En el sentido correcto: no todo es aceptable, hay límites establecidos por los valores.

Toda persona es digna de aceptación, sin  embargo no todo acto es digno de ser aceptado. Si construyo mis relaciones con los otros desde la perspectiva de mi igualdad con los otros en términos de dignidad, ello no impide que no acepte acciones que atentan contra la dignidad elemental de toda persona.

Mi propuesta es que los valores determinan y regulan el nivel de tolerancia que se debe poseer y en tal medida lo que efectivamente requerimos no es tolerancia, sino aceptación del otro. No necesitamos aceptar lo malo del otro, sino que aprender a convivir con el otro. Y para ello debemos bajar del podio que nos hemos erigido como guardianes de lo correcto e incorrecto, para apreciar que el otro se legitima ante nosotros pro lo que es y luego por lo que hace. De sus acciones determinaremos que conductas son aceptadas o no, pero partiendo d 4el a base de valores estipulados en el consenso de la convivencia.

La invitación es a reconocer lo que del otro es valioso para nuestra convivencia y en la legitimación de nuestras actitudes sociales construir un espacio de mutua aceptación, que nacen de la confianza básica. De esta forma construiremos una verdadera sociedad y evitaremos una disolución prematura de parte de lo que nos constituye en seres humanos: nuestro ser gregario.

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11 Commentarios

Chepujá dijo:

(ya se nota que tu linea es la comprensión de que no nos creamos demasiado)

Estoy bastante de acuerdo contigo y me encantó lo de la tolerancia "negación a largo plazo". Si, la tolerancia como se entiende normalmente es una weá de "no te molesto si no me molestas" (el típico "no me importa que hagan los gays mientras lo hagan en su casa).
La [nececidad de] Toleracia,es maravillosa la globalización. Nos llena de problemas tan divertidos de discutir jaja

Sergio, Ícono del Posmodernismo

Silvia dijo:

Un profesor en la universidad me enseño que la libertad de uno se acaba cuando otro la invade y vice versa por ende creo que esto tiene mucho que ver ser tolerante significa respetar el espacio de los demas, su pensamiento y postura sin tratar de cambiar nada de esa persona o sea aceptarla tal cual es y quererla, respetarla así como a uno le gustaria que lo respeten

yamileth valenzuela dijo:

valor de la tolerancia

Pedro de Lamo dijo:

No estoy de todo de acuerdo con la común idea de que la libertad de una persona termina donde comienza la de otra persona. Este concepto de libertad induce a poner fronteras a la libertad, a crear espacios de libertad, a defender mi territorio. Es una visión cartesiana y pragmática de la libertad que únicamente busca mi “libertad” que en la mayoría de los casos quiere decir “mi felicidad”, “mi tranquilidad” prescindiendo de los demás. Es justificar, en nombre de la libertad, el egoísmo. La libertad no es una propiedad privada. La libertad es ilimitada: carece de inicio y de final. Desde el momento que yo pretendo defender mi espacio de libertad estoy atentando contra la misma libertad. Y sobre todo si la defiendo con métodos coercitivos. Mi libertad, como la de todos, es ilimitada, no se la puede encuadrar. Mi libertad ni comienza ni acaba. Mi libertad, la libertad, no es territorial sino que es compartible, solidaria con todos los demás. El lema: "mi libertad acaba donde empieza la del otro y viceversa", creo que debería cambiarse por la de "mi libertad es compartida con la de todos". Cuando mi libertad entra en conflicto con la del otro, la solución no consiste en buscar la línea divisoria, entre ambas libertades, sino el espacio de libertad a compartir entre los dos. Donde reina la justicia, la solidaridad, la tolerancia, la humanidad, el amor, etc. caen todas las barreras y limitaciones, incluidas las de la libertad.
Este concepto de libertad, posiblemente, hubiera evitado muchos de los crímenes cometidos a lo largo de la historia por muchos pueblos y dirigentes, en nombre de la libertad y hubiera evitado muchas guerras.

STEFANY dijo:

esta lectura esta muy buena y te ayuda a reflexionar mucho

karen rodriguez dijo:

Estoy en total acuerdo contigo, ya que sin la tolerancia ningun medio social podia sobrevivir, ya que este es un valor muy importante para el desarrollo de la sociedadd.
sin embargo eso no fue lo que yo buscaba gracias de todos modos guapo

Ricardo dijo:

Hola Karen, y gracias por lo de guapo.

may dijo:

hola
muy buena esta pagina

aunque no estoy nada de acuerdo con lo que dices!

no sabes nada de la tolerancia
sos cualquiera

jajaja

soy tolerante?
jajaja

nidia dijo:

Hola a todos.
muy interesante los comentarios sobre la tolerancia.
Creo que hasta ahora ciertos grupos de profesantes del catolisismo no an superado su estado primitivo, siguen creyendo que ellos son los unicos y verdaderos cristianos, pero de tolerancia y libertad no entienden nada!!! ya es hora que alguen los diga algo que no es asi.
pienso que a la persona como creacion divina es digno de todo respeto; pero sus hechos...pongo un ejemplo. En Itlia la profesora de jardin de infancia saco a sus niños a otro lugar fuera de la ciudad a hacer unas practicas satanicas, donde dieron de tomar sangre a los niños y ellos vieron sus rituales, de lo cual esos pequeñitos se quedaron traumados, y por la noche se despertaban gritando lleno de miedo, por lo ocurrido. diganme hay que tolerar esos casos?? yo pienso que es un caso condenable, nada tiene que ver que aca la tolerancia.
Por eso actualmente la sociedad esta como esta por que los politicos son los primeros de predicar la tolerancia, con drogas alcohol y prostitucion.
Basta por hoy.
Nidia

jaina celeste dijo:

es un valor muy importante

Aeda dijo:

Excelente el pensamiento sobre la libertad compartida! Me encanta, nunca lo había pensado pero estoy muy de acuerdo... compartiré esta idea.

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Sobre esta entrada

Esta página contiene una sola entrada realizada por Ricardo y publicada el 24 de Octubre 2005 10:12 PM.

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