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Octubre 21, 2005

La gracia de escuchar.

Cuando afirmamos que cada uno tiene su propia verdad estamos, sin darnos cuenta, alimentando la posibilidad de no entendernos. Con tal postura soberbia, de aquel que se cree "único dueño de la verdad", es imposible la relación con los otros. Sin embargo, quizás tal relativismo, no necesariamente impida que nos relacionemos humanamente. Todo depende de cuán capaces seamos de escuchar.

Enuncia claramente tu verdad,

 escucha a los demás,

incluso al torpe e ignorante,

pues, ellos también tienen su historia

DESIDERATA

escuchar

Se dice que nuestra época obedece a un esquema distinto y diverso al de nuestros padres. Antes la educación era el traspaso de conocimientos y saberes por parte de una autoridad hacia una nueva generación de mentes blancas e inocentes, que requerían de dirección. Ahora el saber ya no pertenece al profesor, ahora está ahí a la mano, en la pantalla del televisor o del computador, y cualquiera con el tiempo necesario podría acceder a él. Las teorías constructivistas del aprendizaje afirman que es preciso antes de iniciar nuevos contenidos, recoger los saberes que los alumnos ya tienen de antemano y generar los nuevos contenidos sobre la base de lo que ya conocen. No es posible afirmar en la actualidad que exista alguien que no sepa nada de nada.

 

Sí, al parecer en esta época la verdad la poseen todas las personas y no es exclusividad de un selecto grupo de “iluminados” que han pasado por la universidad y se han especializado en la enseñanza. Cada uno posee su propia verdad y por muy nimia que esta sea, es tan válida y necesaria como la de cualquiera. Quizás por eso están en boga en nuestro país toda esta corriente de opinólogos y comentaristas de lo cotidiano, que desde el fundamento de su experiencia personal, única e intransferible se dedican a comentar las vidas ajenas. Quizás por eso mismo se ha perdido tanta autoridad frente a las generaciones más jóvenes; cuando cualquier verdad es lícita, no hay ninguna posibilidad de establecer un criterio común que norme y acuerde nuestras formas de actuar.

 

Sin embargo, no me interesa en este artículo discutir si es cierto o no este relativismo acerca de la verdad, sino que por el contrario, aceptando esta “verdad”, que mis alumnos defienden a “mansalva”, me propongo reflexionar en torno a sus consecuencias y por lo mismo establecer algunos criterios pedagógicos que nos permitan vivir en un mundo tan democrático en cuanto al saber se refiere.

 

Supongamos que cada uno posee una verdad y que aquello que establecemos como cierto es algo propio y particular. Lo más lógico sería poder enunciarla y afirmarse en ella. Si yo poseo la verdad y mantengo una discusión, lo lógico sería que mantuviese mi postura y no transara ante ella. Si yo poseo la verdad, no tengo porqué escuchar lo que otro me dice, sino comenzar a enunciar mi propia opinión y lograr que el otro la acepte y la respete. Si yo poseo la verdad, ¿para qué necesito que otro ni siquiera me hable?

 

Ante esto, cabe preguntar, ¿cómo sé que poseo la verdad?

 

Si somos rigurosos en el lenguaje debería señalar que de lo que hablamos no es de verdad, sino de certeza. La verdad[1] hace referencia a la validez de un conocimiento, ya sea en su adecuación con lo que ocurre efectivamente. Me explico, una frase es verdadera si su contenido corresponde con algún hecho que lo respalda. Si yo digo “ahora estoy leyendo”, esa frase es verdad porque efectivamente lo estoy haciendo.

 

El término certeza, por otra parte, hace referencia a la capacidad de reconocer algo como verdadero. La certeza hace referencia más bien a la seguridad que tengo para aceptar que una idea o frase como verdadera. Por tanto, algo verdadero no necesariamente lo reconocemos como cierto: el médico con examen en mano me puede decir que tengo una enfermedad, pero decido no creerle y consulto a otro. La certeza por tanto hace más referencia a la confianza en un conocimiento, más que a su validez real.

 

Por ello, vale la pena preguntar, ¿cómo tengo la certeza que lo que yo digo es verdadero? No puede venir ésta sólo de mi impresión individual. A no ser que padezca de algún episodio narcisista, no me parece que la certeza se funde en mi propia impresión[2]. La única forma de conseguir certeza es que mi seguridad se funde en una afirmación que me es dada desde fuera. Sólo puedo saber que tengo razón cuando alguien, que ha escuchado lo que he dicho, me dice: “tienes razón”.

 

No basta con que yo me erija sin ningún fundamento en el poseedor de la verdad, sino que debo tener el respaldo de otro que valide mi apreciación y me otorgue el permiso de decir: lo que digo es cierto, por lo menos para mí y mi amigo. Curiosamente en  este esquema, la importancia de la verdad no radica en lo que yo diga, sino en lo que el otro escuche.

 

Si la verdad es relativista, su sustento sólo puede ser social. Lo que establece que la verdad sea aceptada, será la capacidad de escucharnos unos y otros para poder consensuar en conjunto un criterio común. Lo que nos convierte en seres racionales, capaces de buscar la verdad, es precisamente la capacidad de escuchar, y no de hablar. Lo que nos convierte en personas inteligentes es que seamos capaces de escuchar lo que el otro dice y así recoger en ello lo que consideremos importante.

 

La ignorancia desde esta perspectiva se manifestaría no en la incapacidad de decir algo, sino en la incapacidad de escuchar a otro. Sólo escuchando a otro, lo que el tenga que refutarme o contradecirme podré yo verificar si lo que sostengo es cierto o no. El diálogo se constituye en el medio de desarrollar la verdad, que no es mía ni suya, sino nuestra. Así la sociedad se fundaría en el derecho que posee cada uno de ser escuchado.

 

Las implicancias de esto son interesantes. Puesto que desde ahora me parece correcto afirmar que es ignorante quien  se niega a escuchar las verdades ajenas y desde su orgullo afirma, sin ningún fundamento, que tiene la razón. Del mismo modo, nuestro papel como educadores no es tratar de contradecir a nuestros alumnos, sino mas bien invitarlos a escuchar las verdades que rondan a su alrededor con el fin de que ellos puedan ampliar sus horizontes y así ser parte de una verdad mucho mayor que su propia visión.

 

Pero no me malentiendan, la idea no es escuchar y aceptar sin ninguna crítica que lo que otro dice, sino que por el contrario, aceptar algo sólo cuando se me aparece como importante y pertinente. De esta forma, lo verdadero se sustenta en una actitud de escucha permanente y sencilla, que se basa en la posibilidad de que “puedo estar equivocado y por tanto necesito la opinión de otro”. Este mismo artículo no pretende convertirse en una verdad absoluta, sino simplemente en ser una idea que una vez escuchada por usted, sea validada o refutada. En realidad lo que interesa no es si yo o usted tiene la verdad, sino que lo valioso es si usted y yo podemos escucharnos y somos capaces de consensuar una idea en común.

 

Por ello, antes que dedicarnos a discutir y tratar de convencer a los demás de nuestras ideas, dediquémonos a escuchar, en una de esas logramos construir en conjunto una verdad más amplia y seria que nuestra simple y humilde opinión.

 



[1] En realidad esa es una forma de entender la verdad, hay otras formas como por ejemplo la verdad lógica o formal y que se refiere a si una idea está enunciada de tal forma que podemos entenderla perfectamente, sin tener un correlato real: es verdad que 2+2 es 4.
[2] Aun cuando el ignorante, como enunciaré después hace de este acto su más continua práctica.
Artículo publicado en El sanluisino. Edición cuarta. Septiembre 2005.

Publicado por rdiaz a las Octubre 21, 2005 7:58 PM

Comentarios

Todo esto me lleva a pensar en algo que quizás sea parte de nuestra naturaleza, el cuestionarlo todo, con o sin razón aparente nos ha traído a este tema de discusión. Por ejemplo, una de las principales falencias de la historia del conocimiento ha sido el pretender establecer la verdad como un constructo unifactorial, alejándose, cuestionándose, incluso burlándose de lo que se calificó hasta de esotérico... por ejemplo, los druidas planteaban que "el hombre es tres cosas: lo que él piensa que es, lo que los demás piensan que él es, y lo que realmente es", si se consideraran estos tres aspectos en respeto a la verdad, sería una forma bastante más democrática de entenderla y apreciarla. Así y todo yo sigo pensando que la verdad no está en decir sino en creer.
p.d. me alegro que el blog ahora tenga imagen.

Publicado por: marlié a las Octubre 22, 2005 2:27 PM

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Publicado por: Timothy Brown a las Enero 18, 2006 5:24 PM

"Lo más lógico sería poder enunciarla y afirmarse en ella. Si yo poseo la verdad y mantengo una discusión, lo lógico sería que mantuviese mi postura y no transara ante ella."

Discrepo con esto. Eso seria tener la ULTIMA verdad. La verdad completa. Mi verdad, sinceramente lo digo, se alimenta de nuevas verdades. Tambien se alimenta del conflicto, del roce con otras verdades. Sino es el sonido de una sola mano. (igual entiendo el sentido del post, solo que, para mi, al escuchar al otro, le agregaria el ingrediente que le falta, y desde mi paladar, el mas sabroso, porque me parece que verdades y saberes si alimentan de diferencias, no de consenso: El derecho a discrepar.)

***
se que no es el centro del post (la verdad), pero por algo se menciona. Encuentro un conflicto en cierta moral implicita en este post ("Quizás por eso mismo se ha perdido tanta autoridad frente a las generaciones más jóvenes; cuando cualquier verdad es lícita, no hay ninguna posibilidad de establecer un criterio común que norme y acuerde nuestras formas de actuar.") con la idea de libertad.

¿Cómo es entonces? ¿para qué se luchó tanto por la libertad de costumbres, para abolir las represiones, la ceñida moral de costumbres?
¿qué queremos?
¿libertad con reglas?
con cuales, impuestas por quien?
que orden?

¿qué tiene de malo la laxitud actual?
¿qué preferimos?

al criticar, ¿sabemos que estariamos prefiriendo?

¿"libertad, pero no tanta"?

¿entonces cuánta?

esto, mas alláde la circunstancia de que (y con mucho cuidado lo digo, sabiendo que estoy boyando aguas surcadas por tiburones academicos, quiero decir, con la humildad del profano, lo pronuncio)
del hecho de que , pareciera, en el post igualarse verdad con saber , siendo que en la television no hay ni una ni otra, sino mas bien, pura informacion (al respecto, hay alguno que otro cuento de Nasrudin, lo menciono por haber enmcontrado otro aqui)

Si confundi los enunciados al detallar esta aclaracion, pido disculpas. Sino fuera asi, me agradara una explicacion que me permita conocer algo nuevo.

***

respecto al enunciado "mi verdad lo es si otro me escucha" (consecuente, sino, no lo es) Discrepo ampliamente. Hay , en la historia, muchos ejemplos al respecto (al respecto, la Iglesia y sus "verdades" impuestas, su moral sobre aborto, eutanasia, etc., sobre todo para los NO catolicos, son evidencia amplia y suficiente al respecto) "Eppur si muove" decia Galileo. Todavia hoy se desoyen verdades similares.

Simplificando, el post dice "verdad con tolerancia".

Ok, digamoselos a los intolerantes.

Digamoselos a los poderosos (los que fueran, los de turno. Siempre furon, son y seran quienes imponen su igualdad totalitaria, y ahi es donde mas claro se ve cierto postulado cercano a Nietzche: la verdad es voluntad de poder.)

Como soy nuevo en este blog, aun tengo la duda de si este comentario mio (no verdades, apenas puntos de vistas personales. No razones, apenas perspectivas)sera aceptado, oido, tolerado, mostrado.


Cordialmente,

Yi

Publicado por: yi a las Enero 24, 2006 8:24 AM

YI: no seas tan suspicaz, en las reglas del blog se establece que se permiten los disensos. No me juzgues mal, no estoy con la bandera de la verdad para imponerla a los demás. Es mi opinión y con la tuya y la de otros en algún momento será verdad (espero que mejorada), mientras no nos rebatan de nuevo.
Creo en la verdad como un devenir, no una sustancia.
Esa era la idea de la entrada: hay que estar dispuesto a escuchar al otro, y ese escuchar supone aceptar, pero también rebatir.
Bienvenido, y gracias por todos tus comentarios, sólo así podemos dialogar.

Publicado por: Ricardo a las Enero 24, 2006 8:46 AM

Comparto contigo mi querido amigo, que las ideas y los sentimientos fluyen de aquí para allá, todos buscando la verdad, pero esta esquiva, siempre va detrás de nosotros, es algo como la felicidad, asemeja a una mariposa que deseamos siempre coger, pero apenas tratamos de tenerla, vuela y se va y cuando menos la esperamos, ésta se posa en nustro hombro y ahí está.

Para los que deseen libros y pensamientos, así como reflexiones, les envío lo mio sin compromiso ni costo alguno, aquí tienen mi correo: mogperea@latinmail.com

Un abrazo a los que buscando, encuentran lo que buscan, como yo.

Publicado por: MOGAPE a las Abril 20, 2006 11:57 AM

LO VERDADERO DE ESCUCHAR ES QUE TODOS TENEMOS UN PUNTO DE VISTA DIFERENTE DE VER LAS COSAS, POR TAL MOTIVO DEBEMOS RESPETAR LAS DIFERENCIAS DE COMO LOS DEMÁS TOMAN LAS COSAS PARA NO DAÑAR SUS INTENSIONES CON LOS DEMÁS.

Publicado por: JUAN a las Mayo 10, 2006 10:21 PM

Yo pienso que todos tenemos distintos puntos de vista en cuanto a sabel escuchal es por eso como una buena ciudadana que soy debo respetar el punto de vista de los demas y sabel escuchal.....

Publicado por: aura a las Mayo 15, 2006 7:49 PM

Puedo decir que saber escuchar es una vitul muy impoltante en el sel humano yaque esto nos hace cheveres.... Ademas que esto nos hace buenos amigos del alma y ante todo buenos ciudadanos como tal... tengo esa vitul de sabel escuchar a los demas por eso me amo cada dia mas... Soy nuevo en este bloque y por eso voy a seguir dando mis sugerencias y comentarios yaque es muy importante y esto me hace MUY HAPPY.... Por favol recuerden que soy su amigo del alma y sumamente timido daria lo que fuera por que me aceptaran mi humirde opinion.... Grasias me siento MUY HAPPY...

Publicado por: john a las Mayo 15, 2006 8:00 PM

Ojojojo, hola a todods soy nuevo en este blog y me llama la atencion los comentarios sobre todo los del alma, para mi lo esencial en el ser humnano es su espiritu y este a su vez se anima con el alma. see lo ven por logica alma viene de la palabra griega anima que significa animar, activar en ste caso el espiritu una pregunta... ¿alguno cree en los angeles y demonios? see ahí alguna persona que crea en las energias superiores porfavor que me mande un mail a dark.dragon_dx@hotmail.com, para que charlemos de esto ya quie igual tengo una teorías vastante interesantes que me gustaria debatir ojojo ok??
yo me retiro nos vemos ..xau...

Publicado por: Furipe Vargas a las Junio 3, 2006 12:12 PM

Me gustaría agregar que más allá de escuchar lo que otros dicen, podemos escuchar lo que los otros callan, me explico; cuando alguien guarda silencio puede estar opinando no me importa lo que dicen, o estoy completamente de acuerdo no tengo nada que agregar. Solo un experto "escuchador" podrá diferenciar entre la variedad de posibilidades de un silencio.
Por otro lado tenemos una responsabilidad al hablar de ser claros para evitar ser mal interpretados al ser escuchados, una forma de evitar confusiones es siendo congruente; que lo digas, pienses y hagas sea lo mismo, así evitas confundir a quien te escucha. Por último creo que solamente hay comunicación cuando alguien presenta una idea, la comparte, la retroalimenta, la enriquece y nuevamente la comparte; si mi idea quedó igual que al entrar solo salí a exhibirla y si mi idea fue aplastada totalmente me tope con un intolerante. A esos modelos no le podriamos llamar comunicación.

Publicado por: blanquelena a las Junio 13, 2007 11:29 PM

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