Pieles
La gracia de ser fiel está en que uno puede dejar de serlo y aún así no lo hace. Juan Luis nos regala un poema en que nos plantea lo díficil que es ser monógamo.
A ver qué opinan ustedes...
PIELES
En caída libre, como si la piel fuese el transporte,
quién haya viajado en el sabor lento de los besos,
y después de unas extrañas palabras,
pudiese haber convertido ese aroma en parte de su cuerpo,
quizá ése sepa lo que digo.
Como si todo se hablara y no se hablara, entrar y salir,
un punto de encuentro donde la plenitud de los jadeos
marca la diferencia,
saborear al otro, si lo tomas como tierra, voz o alma,
así como cuando reconoces todo lo que no te pertenece,
deseando sólo por su naturaleza que el viaje no concluya;
siempre será ser otro.
O uno.
Aunque acabe. Igual que tú. Y la piel se torne finita, fisura y hastío.
Y partas, como bestia insaciable, a sorber otro mundo.
y tú, yo, nosotros; quienes secretamente buscamos desde ese instante,
con los ojos cerrados y abiertos, saciar la sed de mil viajes inciertos.

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