Verdad
Poco a poco he ido conociendo este mundo de los blog o bitácoras. Me ha parecido muy gratificante estimular la escritura y el diálogo a través de estos breves (ojo, Melanie) escritos. Sin embargo al recorrer la web me he encontrado con algunos blogs que no sólo dialogan entre sí, sino que discuten.
Me encanta discutir. Es un buen ejercicio y mis alumnos saben muy bien que siempre estimulo un buen debate. Creo que nos hace muy bien ponernos a defender nuestras opiniones mientras que los demás sostengan las suyas. Siempre y cuando queden en opiniones. He visitado ahora múltiples blogs, solo con la intención de discutir y me he dado cuenta que pocos toleran que se les contradiga.
El problema se da cuando alguien cree que su opinión es mejor que otra. En ese momento, cuando le otorgamos a la opinión el carácter de verdad, es justo la situación en que la discusión se transforma en un diálogo de sordos. Creo que la suma de opiniones genera la verdad y eso sólo se da cuando escuchamos y no cuando decimos. Por ello, con cariño y respeto a dos personas interesantes (Christian y Eduardo) les dedico un bello cuento sufí, que habla precisamente de la verdad.
Cómo Nasrudín inventó la verdad.
“Las leyes, por sí mismas, no hacen mejor a la gente” dijo Nasrudín al Rey . “Es necesaria la práctica de ciertas cosas para lograr armonizarse con la verdad interior. Esta forma de verdad se asemeja muy poco a la verdad aparente”.
El monarca decidió que él podía hacer y haría que la gente dijese la verdad. Él podía obligarlos a practicar la veracidad.
Se entraba a su ciudad por un puente. Sobre éste hizo construir un patíbulo. Cuando al amanecer del día siguiente fueron abiertas las puertas, el Capitán de la Guardia se encontraba apostado allí con un escuadrón de tropas, para examinar a todo el que entraba.
Fue hecho este anuncio: «Todos serán interrogados. Si dicen la verdad, se les permitirá entrar. Si mienten, serán colgados».
Nasrudín se adelantó.
¿Adónde va usted?
-Yo -dijo Nasrudín lentamente- voy camino a ser colgado.
-¡No le creemos! -le contestaron.
-Muy bien, si he mentido, ¡cuélguenme!
-Pero si lo colgamos por haber mentido, habremos hecho que lo que usted dijo sea cierto.
-Así es: ahora saben lo que es la verdad. ¡SU verdad!

Miren eso!
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Ricardo .
Te felicito por tu excelente ejemplo sobre la verdad, pues es algo que nunca he sabido explicar con palabras y tú me has dado una gran enseñanza. Es sumamente importante comprender el significado de "Su Verdad", pues cuando lo internalizas aprender a discutir.
atte.
pga.
p.d.Esto sí era mas de mi estilo de lectura, pricipalmente a las 12.00 de la noche.
Un Abrazo.....
Ricardo, gracias por la mención cariñosa y por el interesante relato, aunque me pareció más una paradoja curiosa que una revelación sobre la verdad.
De todas formas entiendo el punto. Apoyo el debate y creo que los problemas surgen más por la forma en que se efectúa que por el fondo de sus argumentos. Eso del 'saber' debatir.
Por otro lado, hacerlo en Internet tiene un problema adicional que es inherente a toda comunicación escrita: no conlleva emociones, por lo que deja esa labor al estado de ánimo del lector. Probablemente tus comentarios fueron hechos en buena lid, pero a mi lectura parecieron burlones y los respondí de igual forma (disculpas por ello).
En el caso de Eduardo, más que el tema a debatir me sulfuraba la arrogancia con que - a mi entender - se refería al tema, y lo fácil que caía en descalificaciones a las personas... no a las actitudes. Yo me cuido de no hacerlo, pero debo confesar que es complicado. Desde pequeños no se nos forma para debatir ni para criticar. Menos para aceptar las críticas.
Aún así, es fantástico que esta red llamada blogósfera fomente el debate, en contraste a la información pasiva que suelen entregarnos los medios.
Tienes contenidos interesantes aquí. ¿De qué eres profesor? Te lo pregunto porque no hay ningún enlace a tu perfil.
¡Saludos!
Christian:
Soy profesor de filosofía, sé que debo incluir por ahí el perfil mío y su foto, pero tal como le decía a una amiga no me agrada mucho hablar de mi.
Igual es una deuda pendiente.
Gracias por tu visita.
Buscando la historia que acá se cita, la de Najrudin, tengo la suerte de dar con este blog, que , prima faccie, entiendo muy de mi interés. Voy a leerlo y cuando encuentre oportuno, mi participacion.
Saludos,
Yi