El verdadero poder

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¿Cuántas veces te han pasado a llevar? Hablo de aquellas personas que se creen más importantes que todos nosotros y que van por allí  rompiendo normas y molestando la resto. Me refiero al tipo que siempre intenta no hacer la fila del banco y quiere pasar por delante, o el tipo que sin señalizar te echa su auto encima para ganar la pista o la mujer que camina y con su bolso va golpeando a todos los que caminan a su lado.

Todos ellos, al parecer, se asumen importantes y exitosos. Hasta que se encuentran con alguien que sí les enseña en dónde está el verdadero poder...

el guerrero y el monjeHabía una vez un gran guerrero que asolaba las villas y comarcas de los pobres. Poseía una espada hermosa y fuerte que le permitía enfrentarse ante cualquier enemigo que hubiese a su alrededor. Todos se admiraban de este guerrero y de su enorme poder.

 

Un día, mientras saqueaba una aldea, entró en la casa de un monje, un simple anciano de mucha edad que estaba meditando tranquilo mientras oía los gritos de la gente que huía horrorizada.
El guerrero al verlo inmóvil e imperturbable, sacó su espada y blandiéndola con agilidad y destreza la acercó al cuello del anciano.
“¿No me temes? ¡Has de saber que por esta espada múltiples vidas se han cobrado y muchas más caerán! Arrodíllate y suplica ante el gran poder que poseo.”
El monje, tranquilo, abriendo un solo ojo lo miró y contesto con una dulce voz: “Mi señor, sin duda que su poder es enorme, sin embargo quisiera una demostración de su poder, para que antes de entregar mi vida al menos contemple los prodigios de su arma. ¿Podrías partir en dos esa manzana con tu poderosa espada?”
El guerrero de inmediato alzó una manzana y la arrojó al aire, sus movimientos fueron veloces y casi imperceptibles. La manzana cayó en cuatro trozos todos iguales entre sí.
El viejo monje al ver la obra de su atacante solo dijo: “Muy bien señor, es cierto lo que dicen por ahí acerca de su espada y sus destreza, sin embrago, para apreciar su poder, me gustaría pedirle otro favor. ¿Podría volver ese fruto a su estado original?”
“¡¿Qué quieres?! ¿Estás loco, viejo, acaso no sabes que no puedo acceder a tu petición?, eso es algo imposible”.
“Entonces mi señor, usted no es tan poderoso como dice. Quitar una vida es fácil, pero crearla eso sí es poder”
Y así el viejo monje cerró sus ojos y siguió meditando, mientras que el antes gallardo guerrero bajaba su espada y se retiraba humillado ante alguien más poderoso que él.

 

El verdadero poder está en dar vida, no en quitarla. Es fácil agraviar, insultar y devolver el golpe. Lo difícil es llegar a acuerdos, respetar al otro y competir de tal forma en que todos ganemos. Quizás en lo sencillo, y no en la ostentación, se encuentre el verdadero poder.

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2 Commentarios

Eduardo dijo:

El verdadero poder esta en dar vida.
Que bien se siente eso cuando uno tiene hijos :)
Felicidades de nuevo, y te invito a participar en blogmemes.
www.blogmemes.com

Sergio dijo:

Personalmente odio con gran pasión a los conductores irresponsables que -en un 99,99999999%)- son esos que manejan las camionetas que usan tres espacios de estacionamiento y/o autos tuneados para que parezcan disco de principios de los 90'. Siempre que veo una de esa camionetas las rajo. Sé que es una tontera,pero mierda que si se lo merecen

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Esta página contiene una sola entrada realizada por Ricardo y publicada el 10 de Diciembre 2005 10:59 AM.

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