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Junio 9, 2006
¡Y no se acabó!
El mundo se acababa el 6 del 6 del 06. Y no pasó así.
Kimniekan se llenó de visitas que esperaban este fin, algunos muy asustados, otros impacientes porque llegará y otros escépticos ante lo que ocurriría. Todos visitaban y opinaban sobre esto. Pero en el fondo me parece que todo obedece a lo que cada uno esperaba. Para los escépticos el fin nunca ocurrió, para otros testarudos el 6 de junio es el inicio del fin.
Cada uno encuentra lo que busca, lo que me recuerda una vieja historia sufí. La dedico a todos aquellos que visitaron esa charla sobre el fin del mundo...
Reflejo de la vida[1]
Reflejo de la vida
Había una vez un anciano que pasaba los días sentado junto a un pozo a la entrada de un pueblo. Un día pasó un joven se acercó y le preguntó lo siguiente:
-Nunca he venido por estos lugares, ¿cómo son la gente de esta ciudad?
El anciano le respondió con otra pregunta:
-¿Cómo eran los habitantes de la ciudad de donde vienes?
-Egoístas y malvados, por eso estoy contento de haber salido de allá.
-Así son los habitantes de esta ciudad, -le respondió el anciano.
Un poco después, pasó otro joven, se acercó al anciano y le hizo la misma pregunta:
-Voy llegando a este lugar, ¿cómo son los habitantes de esta ciudad?
El anciano le respondió de nuevo con la misma pregunta:
-¿Cómo son los habitantes de la ciudad de donde vienes?
-Eran buenos y generosos, hospitalarios, honestos y trabajadores. Tenía tantos amigos que me ha costado mucho separarme de ellos.
-También los habitantes de esta ciudad son así, -respondió el anciano.
Un hombre que había llevado sus animales a beber agua al pozo y que había escuchado la conversación, en cuanto el joven se alejó le dijo al anciano:
-¿Cómo puedes dar dos respuestas completamente diferentes a la misma pregunta realizadas por dos personas?
-Mira -respondió el anciano-, cada persona lleva el universo en su corazón. Quien no ha encontrado nada bueno en su pasado, tampoco lo encontrará aquí. En cambio, aquel que tenía amigos en su ciudad, también aquí encontrará amigos fieles y leales. Porque las personas son lo que encuentran en sí misma, encuentran siempre lo que esperan encontrar.
Publicado por rdiaz a las Junio 9, 2006 1:26 AM
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Comentarios
Es que no era efectivamente el 666 era 668. 06/06/2006.
Nos leemos.
Publicado por: esther croudo a las Junio 10, 2006 1:17 AM
Yo me habia olvidado, creo que hay mejores cosas que pensar en la muerte o el fin del mundo, Ya que es impredecible.
saludos profe. visite el blog colaborativo
http://sabemospoco.blogspot.com
Publicado por: Mélanie a las Junio 11, 2006 4:46 PM
Es cierto... al final se nos pasó el día y nada que nada...
Saludos profe y auspicieme con mi blog :P...
yo la lo coloque en mi blog....
Publicado por: kmpi! a las Junio 11, 2006 8:04 PM
buenisima historia ricardo. sabias palabras.
un saludo
Publicado por: Waren a las Junio 13, 2006 10:30 PM
Nunca olvidaré unas sabias palabras de un maestro que conocí, no recuerdo su nombre, sólo su interna belleza:
"Lo único seguro es la muerte, podemos apostar todos los días a que moriremos y les aseguro que un día ganarán la apuesta..."
Lo únco que queda es hacer las cosas día a día como si fuera el último día de nuestras vidas, sin preocuparnos ni temer a un "fin".
Publicado por: Harry cia.ltda a las Junio 25, 2006 2:09 PM
EL FIN DEL MUNDO LO TRAEMOS CONSIGO CADA UNO DE NOSOTROS, YA QUE AL MORIR SE ACABA NUESTRO MUNDO.
Y DENTRO DE 100 AÑOS SE TERMINARA EL MUNDO PARA EL 99.99% DE TODAS LAS PERSONAS QUE HOY VIVEN EN EL MUNDO Y PRINCIPALMENTE DE LAS QUE ESTAMOS ESPECULANDO SOBRE ESTE TEMA
Publicado por: jorge diaz a las Agosto 28, 2006 6:40 PM