Jesuitas en Chile
"Hoy se conmemoran 450 años de la muerte de San Ignacio de Loyola. Y la Compañía de Jesús quiere celebrar esta fecha con un llamado a la reflexión y a la profundización de la fe hacia Dios, desde el actual compromiso de la orden ignaciana con la fe, la justicia y el diálogo entre la cultura y las religiones".
Un breve artículo de un diario chileno titulaba así una breve reseña sobre una nueva celebración de San ignacio, el fundador de la compañía de Jesús. Una congregación que posee serios detractores como también a apasionados seguidores, pero sin duda una orden religiosa que no deja indiferente a quienes la conocemos.
Cuando saqué mi tesis de magister en educación estudié las características de su educación, de mi tesis de grado saco algunas líneas dedicadas a repasar el aporte de los jesuitas a nuestro país Chile.
Jesuitas en Chile.
Los jesuitas llegan a Chile por solicitud del obispo Fernando de Barrionuevo, el 9 de Febrero de 1593. El primer grupo de jesuitas estuvo conformado por cinco sacerdotes y dos hermanos dirigidos por el Padre Baltasar de Piñas, provenientes del Perú, quienes desembarcan en la ciudad de Coquimbo. Su misión principal era ayudar en labores evangélicas, dada la carencia de religiosos. No obstante, además se requería de ellos su experiencia en el área de educación, en especial de la formación para nuevos religiosos. Por último, un tercer desafío esperaba a estos sacerdotes: lograr evangelizar a miles de nativos que aún permanecían en constante conflicto con el reino.
La obra misionera de los jesuitas logró mejores resultados que otras órdenes religiosas, pues dio al indígena un trato humanitario y recurrió al lenguaje y a elementos de la propia cultura aborigen para transmitir la palabra de Dios. Sin embargo, esta acción no estuvo exenta de pérdidas, como lo que aconteció con los sacerdotes mártires de Elicura, que fueron diezmados por los indígenas de la zona de la Araucanía. A raíz de esta desgracia la Compañía de Jesús, sin desearlo, obtuvo un enorme prestigio ante la monarquía española, permitiéndole influir en la política colonial hacia el pueblo mapuche, anteponiendo la persuasión en lugar del enfrentamiento y dando lugar a la llamada guerra defensiva. Sin embargo, tristes sucesos tales como continuos alzamientos mapuches y, por otro lado, la férrea oposición de parte importante de la sociedad chilena de comienzos del siglo XVII, hicieron fracasar la estrategia defensiva y en adelante la Compañía de Jesús debió continuar sus esfuerzos apostólicos sin el apoyo de las autoridades.
No obstante el panorama anterior, la influencia de los primeros jesuitas se hizo sentir casi de inmediato. En 1623, la Compañía de Jesús recibió la facultad de impartir estudios superiores en Chile y fundó el Convictorio San Francisco Javier, que se concentró en la formación de sacerdotes y misioneros para la evangelización de los indígenas, para lo cual dispuso de clérigos jesuitas llegados del Paraguay. También se continuó con su labor educativa al fundar los colegios Máximo San Miguel (donde se daban títulos universitarios) y San Pablo en Santiago, además de uno en Bucalemu, uno en Chillán, uno en Quillota, uno en Mendoza, uno en La Serena y otro en Concepción.
De la misma forma es posible registrar el apoyo que hicieron a la sociedad en general, no sólo en lo referente a educación. Gracias a su espíritu misionero, se pudo realizar el reconocimiento de los terrenos del sur, en especial los sectores que rodean a Chiloé. En este mismo sentido, en 1740 llegan a Chile algunos jesuitas alemanes que en la hacienda de Calera de Tango desarrollaron artes manuales e industriales, lo cual transformó a la hacienda en un gran centro artístico e industrial de la colonia chilena. En el ámbito intelectual, destaca la labor que realizó el abate Molina, tanto en el país como luego en Europa producto de la expulsión de la orden. Un último dato interesante fue la creación de la primera farmacia o botica en Chile, la cual estuvo a cargo del Hermano José Zeitler y cuya característica descollante fue entregar medicamentos a las clases más postergadas, como también desarrollar la ciencia farmacológica en el país.
Aun cuando sus integrantes llevaban una vida muy humilde, la Compañía de Jesús, merced a su sentido de planificación y ordenamiento económico, acumuló en Chile un considerable patrimonio material, que sirvió de ejemplo para el progreso del reino y que además empleó para afianzar su obra evangélica y educacional. Estos logros se repitieron en cada lugar del mundo donde la Compañía estaba presente y despertaron recelos no sólo en otras órdenes religiosas, sino también en las autoridades políticas, que veían con gran desconfianza la naciente prosperidad de una orden cuya primera lealtad no estaba con el monarca y que inclusive contaba con algunos de sus miembros más conspicuos desarrollando teorías peligrosamente subversivas para la corona.
El hecho anterior tuvo como directa repercusión la expulsión de La Compañía de Jesús de Portugal en 1759, de Francia en 1762 y de los dominios del Rey de España en 1767. Había en ese momento en Chile 355 jesuitas repartidos en más de 15 ciudades, los cuales salieron pacíficamente del país y fueron a vivir a la ciudad italiana de Imola.
La medida de extrañamiento fue levantada en 1815 por Fernando VII, lo que permitió a la Compañía volver a instalarse en sus territorios, aunque existen datos bibliográficos diversos que señalan la presencia aislada de algunos sacerdotes jesuitas quienes de forma privada habrían participado en los movimientos de independencia. Sin embargo, el regreso oficial a Chile sólo se produce en 1843, debido a que los dirigentes nacionales no deseaban reconocer oficialmente a la Compañía.
En 1856 empezaron las clases en el Colegio San Ignacio de Santiago, aunque en Chile sólo había seis jesuitas. En 1859 se abrió la casa de Puerto Montt, integrada en un primer momento por tres jesuitas alemanes; en 1882 se creó el Colegio San Francisco Javier en esa ciudad. En ese primer tiempo también se hicieron cargo de capillas y parroquias de Puerto Octay y Puerto Varas. Rápidamente abrieron casa en Valparaíso, en Santiago y un Noviciado. En 1870 se abrió en Concepción el colegio San Ignacio. En 1872 fue abierta la Iglesia de San Ignacio a un costado del colegio del mismo nombre. Ya en esos años, las casas de Ejercicios de Concepción y Valparaíso se desarrollaban rápidamente. Durante el siglo XX, la Compañía creció fuertemente, llegando en 1946 a constituirse en Vice Provincia y en 1958 como Provincia independiente.
A principios de 1960 la provincia chilena la conformaban alrededor de 230 jesuitas, repartidos en más de 10 ciudades, con colegios en Antofagasta, dos en Santiago, en Chillán, en Osorno, en Puerto Montt y una escuela industrial en Chuquicamata. Tenían a cargo dos instituciones de educación superior: la Universidad Católica del Norte y la Universidad Católica de Valparaíso. Asimismo contaban con Casas de Ejercicios en seis ciudades, un centro de investigación social y la revista “Mensaje”. Además, diversas obras apostólicas tales como la Cruzada Eucarística, Las Congregaciones Marianas y el Apostolado de la Oración. Por otro lado, a partir del impulso que significó el Vaticano II, los jesuitas comienzan a cambiar su apostolado, orientándose en una acción decisiva hacia los pobres y el mundo obrero. En esta época surge la figura del padre Alberto Hurtado.
En la actualidad, la orden jesuita ejerce su acción a través de los colegios que poseen en Antofagasta, Santiago, Osorno y Puerto Montt. Todos ellos están asociados a la Red de Educación Ignaciana que coordina sus acciones y orienta su formación permanente. En la última década se ha integrado a formar parte de esta red a colegios laicos de inspiración ignaciana, quienes intentan replicar las características de la educación jesuita.
Otras obras de acción reconocidas por la comunidad la constituyen la revista Mensaje, el Hogar de Cristo, Un Techo para Chile, las Comunidades de Vida Cristiana y, desde hace unos años, la Universidad Alberto Hurtado.
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Ricardo:
Me gustó el resumen que desarrollas en relación a los jesuitas, lo que sí es interesante conocer los bemoles que esta "compañía de jesús" tiene y la influencia política y económica que mantiene, no por nada apareció hace pocos días el ex presidente de Chile Ricardo Lagos en la universidad Alberto Hurtado.... da para pensar
Ximena, quizás por la celebración, no era tiempo de bemoles, pero sin duda que los hay. Sin embargo, me gustaría que los mismos amigos jesuitas algo dijesen al respecto, ¿leerán este blog?
En relación a un publicado de prensa que apareció en la Tercera el domingo pasado, en el que señalan a la DC como cercana a la compañía de jesús, me gustaría decirle a esta que tiene "malas compañías"
saludos a los lectores de tu blog
Bueno me introduje en la historia de la educación chilena y los jesuita aparecen en primera fila su principal tarea era evangelizar a los indigenas indómitos del aquel entonces.
Ellos introdujeron la lecto-escritura realizando una puesta en marcha al desarrollo de nuevas ciencias, como farmacología y la minerología (el oro, con forma de cobre en el hoy).
Mi pregunta es, en 1815 por Fernando VII los expulsó de Chile porque...
¿Ellos también están involucrados en la independencia de Chile?, me pregunto su interés en evolucionar este país cuál era: ¿evangelizador y economista.....?
¿O habría que agradecer por la realidad actual ya que somos una país con conocimientos y una sociedad democrática y no esclavizada por las grandes potencias?
Agradezco esta ventana donde poder expresar mis dudas.
esta muy buena la pagina para hacer trabajos !!!
me pareceria interesante compartir experiencias respecto al tema ya que mi seminario lo estoy realizando sobre la educacion jeuita y el colegio san ignacio, mis consultas apuntan hacia la bibliografia utilizada por ti ya que no hay mucha respecto de chile
saben yo lo encuentro super bueno pero quiero q hablen mas del san padre alberto hurtado porfavor
Me gustó mucho el artículo sobre los jesuitas, dada mi cercana relacion con la comunidad ignaciana y, ya que considero admirable todo su aporte cultural a nuestro país desde la colonia hasta los días de hoy, con su constante procupacion por los más pobres, el servicio social por sobre todas las cosas.
Por otra parte, mne gustaría saber las fuentes en las que basaste tu trabajo, ya que me serían útiles para una investigacion que deseo realizar sobre ellos. Desde ya, muchas gracias.
plop
pongan algo de la mision de los jesuitas en chiloe
me pareceria bueno que me pudieran explicar cuales fueron las causas de la expulcion de la compañia de jesus en america y chile
es asombroso ver q la compañìa de jesùs no solamente està en el nororiente peruano sino en todo el mundo
me encuentro en chile, traigo la noticia que estamos preparando en perù en encuentro de exalumnos sanluisianos, a realizarse el 31 de agosto al 2 de setiembre en la ciudad de PIURA
Hola,llevo años sin saber de un gran amigo que ingreso a la compañía hace más de 10 años su nombre es Marco Fariña,estudio en la Universidad de Iquique UNAP, y participo en el grupo juvenil, en la Parroquia Espiritu Santo de Iquique, si alguien tiene información sobre él, agradecería de todo corazón que se contactara conmigo....muchas gracias.
me gustaria saber mas sobre los jesuitas ya que es muy interesante la labor que han realizado durante muchos años
Si me gustaria saber si alguien pasea por aquí que pasa con la expulsion de los Jesuitas por la Corona, ¿cuales son esas ideas revolucionarias, que pasa con esas ideas, por quese contraponen a la sociedad colonial?
gracias
PD: Sociedad libre?, democrática?, Sin presiones de potencias? anda