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Julio 11, 2006

Soberbia

¡ahí está el Pitt! se cree Aquiles¡Brad Pitt es mal actor!

 

Al fin lo puedo decir. No oculto que en parte mi motivación, para decir esta frase, no es más que envidia frente a alguien que se aparece como el objeto de deseo de muchas mujeres. Pero la gracia es que hoy tengo argumentos para poder realizar esta aseveración.

Una vez un actor me dijo que para interpretar a un personaje, es necesario conocer sus motivaciones internas, es necesario comprender lo que piensa, siente o vive, solo así se le puede interpretar adecuadamente. El trabajo de la actuación requiere de un autoconvencimiento de quien se sabe capaz de internar actitudes e ideas ajenas.

Brad Pitt tenía por finalidad interpretar a Aquiles, el más bravo y valiente guerrero que ha existido, aquel que en el poema homérico representa la más alta virtud (=areté). Lamentablemente su actuación no permite apreciar al ideal del hombre virtuoso, antes bien nos muestra a un héroe caricaturesco, obsesionado con la fama, más que el honor. Ni siquiera la película hace honor al espíritu griego, sólo fue el despliegue de demasiados efectos holliwoodenses que no logran rescatar lo propio del espíritu griego.

Una obra que podía haberse convertido en la ocasión de aprender de la sabiduría de los griegos se transformó en un despliegue de efectos que no permiten apreciar lo mejor de esta civilización. No en vano la Ilíada representa una de las obras cumbres de la literatura griega y la expresión de su cultura.

 Quizás sería bueno apreciar lo que nos hemos perdido gracias a la mala interpretación de este actor.

La Ilíada.

Cuado el texto la Ilíada empieza, la situación de los aqueos -los que están invadiendo la ciudad de Troya- es desalentadora. No sólo tienen ante sí a un enemigo formidable, mejor preparado y con mayores recursos; sino que además  han comenzado a sufrir una peste que sin aviso alguno ha comenzado a diezmar las pocas fuerzas que quedan. Al poco tiempo, descubren que Apolo los ha maldecido porque Agamenón ha raptado y reclamado como parte de su botín de guerra a  la bella Criseida, hija del sacerdote de Troya. Habiéndose negado a aceptar tributos o recompensa por liberar a Criseida Agamenón ha insultado al dios de la Luz, quien ha decretado que no quitará su peste a menos que le devuelvan intacta la hija a su padre.

Al enterarse de esta situación, Aquiles junto a otros nobles se dirige ante Agamenón para disuadirlo de devolver  a Criseida. El viejo rey, terco, rechaza la imposición y solo está dispuesto a devolverla si le entregan a él el botín de Aquiles.

Durante toda la obra apreciamos la disputa entre estas dos personalidades. Aquiles es el guerrero más bravo, valiente y osado. Gracias a su espada se han ganado múltiples batallas. Él encarna lo mejor que puede ofrecer el espíritu griego: honor, lealtad, valentía. Mientras tanto Agamenon aparece como un viejo rey, cómodo y mezquino que ha sido capaz de llevar a todos sus amigos y siervos a una guerra para restaurar un supuesto deshonor. Agamenón es un hombre cómodo, arrogante que se arroja a si mismo triunfos y éxitos que no le pertenecen.

Por esto, cuando el viejo rey, motivado por la envidia, osa ponerse al mismo nivel que Aquiles, genera en este una justa ira.

Aquiles se enfrenta al necio rey, él es el mayor héroe con que cuentan los aqueos, y sabe que es el mejor, por tanto se merece un botín mejor. Pero eso no ocurre, le dan al rey perezoso lo mismo que a él. ¡Qué falta  a su honor, a su orgullo! Por ello es que más tarde reclamará ante sus amigos uno de los más bellos textos que podamos encontrar acerca de la soberbia:

“Igual lote consiguen el inactivo y el que batalla con denuedo.
La misma honra obtienen tanto el cobarde como el valeroso.
Igual muere el holgazán que el autor de numerosas hazañas.                                                         Ninguna ventaja me reporta haber padecido dolores en el ánimo”.

¿Cómo es posible que Agamenon ose ponerse al mismo nivel que él?, pero peor aún, ¿cómo osan sus camaradas a no reconocer su valía y otorgarle lo que se merece?

Así es que Aquiles abandona la batalla, el más glorioso guerrero decide no combatir por los Aqueos y con su partida la victoria se inclina a favor de los Troyanos.

Continúa en Soberbia (2)

Publicado por rdiaz a las Julio 11, 2006 3:14 PM

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Comentarios

PS A MI ME PARECE QUE BRAD HISO UNA EXCELENTE ACTUACIÓN SER ACTOR NO ES FÁCIL LA PELÍCULA ESTUVO BUENA Y LE DOY MI RECONOCIMIENTO A ÉL. FELICITACIONES

Publicado por: ANALI a las Febrero 4, 2007 4:51 PM

Bueno ami Me Parece k La pelicula fue muy buena en todo sentido no Me Gusto Mucho la pelicula y me cansi de verla Es muY Vacan

Publicado por: Leonardo a las Abril 11, 2007 7:09 PM

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