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Julio 12, 2006
Soberbia (2)
Para entender este artículo, debes antes haber leído el artículo anterior (Soberbia)
Cuando Aquiles decide no combatir más, tal como lo narra la Ilíada, demuestra una actitud interesante para nuestro tiempo. No son muchos los que reconocen su valía y son capaces de enunciarla y enrostrársela a otros. Quizás se deba a que a iuna gran mayoría de las personas les molesta esta actitud. En mi experiencia personal he visto que lo usual no es reconocer lo bueno de los demás, sino todo lo contrario, la mayoría de las personas buscan el error ajeno, sólo así pueden afirmar su propia valía.
¿Será que nuestra sociedad solo potencia lo mediocre y no lo excelso?
¡Soberbio!
Por lo general en este mundo mediocre que vivimos solemos tener en muy poca estima la soberbia. Para muchos se manifiesta como un pecado y no necesariamente como un valor o virtud
La explicación es sencilla, cuando todos somos mediocres, pusilánimes y poco osados, nos molesta apreciar que hay uno que pretende salir de esa condición. Bueno en general suele ocurrir que hay algunos arrogantes que sin tener méritos se quieren plantear ante los demás como seres perfectos. A esos se les debe de bajar los humos de inmediato y dejarles en ridículo por su estupidez. Sin embargo, ocurre a veces que tenemos frente a nosotros a alguien que efectivamente sobresale por sus méritos. ¿Somos capaces de reconocerlo en su valía sin caer en una descalificación envidiosa?
La envidia no es querer el bien ajeno, la envidia es no querer reconocerlo y sobretodo no gozarse del bien ajeno, sino tratar de perjudicarlo o alterarlo para que el otro tampoco lo pueda disfrutar.
A veces siento una gran admiración por aquellos soberbios, esos tipos que no sólo son buenos en lo suyo, sino que además se saben capaces. ¡Falta nos haría en este país gente así! No sólo porque de una buena vez se terminaría con toda esa gente inoperante que tiene puestos de dirigencia y que solo repite lo que ya han hecho con ellos, sino que porque además frente a alguien eficaz y eficiente solo nos queda detenernos, admirarle y ¡aprender a ser como ellos!
En el pensar griego la soberbia, esa cualidad de ser excepcional, aceptarlo y explotarlo, es una virtud y puede ser algo que se enseñe.
Continúa en Soberbia (3)
Publicado por rdiaz a las Julio 12, 2006 11:35 AM
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