Lo humano de las promesas (3)

| | Comentarios (2) | TrackBacks (0)

III: Lo propio del hombre: sus promesas.

prometemos...Como hemos visto aquello que caracteriza nuestro ser es el espíritu, un principio que nos aleja de lo vital y que no necesariamente nos conecta con la naturaleza. De alguna forma si lo piensas la naturaleza humana consiste precisamente en su carencia de naturaleza. No tenemos un instinto que oriente todo lo que debemos hacer. No tenemos un destino que seguir  fielmente, lo que surjan de nuestras acciones nace de lo que nuestra libertad elija en cada momento.

Muchos hombres y mujeres creerán lo contrario y culparán a otros o al “sistema” de su aciago destino, pero en sentido estricto si no han sido felices ha sido porque han permitido que su entorno les sea adverso. No digo que siempre elijamos todo lo que nos pasa, pero sí podemos predisponernos a enfrentar y hasta cambiar las condiciones que nos rodean de manera que podamos acceder a una vida mejor ala actual. El hombre siempre posee una posibilidad, que algunos la tomen y la realicen, mientras que otros no lo hagan (y solo se quejen), es algo que solo cae en la esfera de lo humano.

El ser humano no está predestinado, no hay un mapa ni guía que diga lo que debemos o no hacer. Por ello es que la responsabilidad del ser que resulte de nuestras acciones solo es exclusiva nuestra.

Sin embargo, al poner lo esencial de nuestro ser en esa libertad, entendida como autonomía del ciclo vital, Scheler determina que lo propio del hombre surge de su propia decisión. Un ejemplo de esto es nuestra capacidad de prometer.

Una promesa es una declaración a largo plazo. Es una autodeterminación (“yo prometo”) que está planteada hacia un futuro, el cual no somos y que sabemos que seremos. Sólo es posible prometer porque lo propio de lo humano lo aleja de  la dependencia a lo vital y lo envía al encuentro con su propia libertad. Eres capaz de prometer pues no dependes de tu entorno, ni tu medio, sino que eres el resultado de tus decisiones.

Podemos prometer pues sabemos que nuestra vida nos pertenece y que podemos hacer con ella lo que nuestra voluntad exponga. La autodeterminación que nace de nuestra libertad se expresa en la capacidad de prometer, esto es de autodirigirnos hacia una meta que nosotros mismos hemos erigido como válida y viable.

Valoramos las promesas pues definen el tipo de persona que somos. Aquel que cumple sus promesas es alguien de confiar, puesto que posee en sus manos sus decisiones y las toma sabiendo que puede cumplirlas. Aquel que no cumple sus promesas aparece como alguien en quien no podemos confiar, un inoperante que no posee su propia vida en sus manos.

Si somos seres libres y poseemos ese “espíritu”, Scheler caracteriza como un principio no vital, se supone que lo que seamos depende única y exclusivamente de las promesas que seamos capaces de cumplir. Por ello es importante que reconozcamos nuestra propia condición y formulemos sólo promesas que seamos capaces de cumplir. De otro modo estaremos hipotecando nuestro propio ser y nos conformaremos como inoperantes existenciales. El no cumplir una promesa no es simplemente el faltar a una palabra (como si esto fuese poca cosa), sino que es fallar en la configuración de lo que somos y de lo que llegaremos a ser. Faltar a una promesa es faltar a nosotros mismos y es indicar que no hemos asumido que nuestro destino nos pertenece.

Por ello en lo sucesivo será bueno recordarnos que las promesas se cumplen, de otro modo dejamos de ser lo que somos: seres humanos.

¡Las promesas se cumplen!

 

 

Categorías

0 TrackBacks

Listed below are links to blogs that reference this post: Lo humano de las promesas (3).

TrackBack URL for this entry: http://www.ricardodiaz.org/cgi-bin/mt-tb.cgi/809

2 Commentarios

kmpi! dijo:

Bueno profesor, esta más que claro que hoy en día faltar a las promesas es algo practicamente rutinario... ya no se mantiene ese ideal por mantener intacta nuestra honra, como en la edad media, y por tanto faltar a una promesa nos da muchas veces lo mismo... quizás hemos desconceptualizado mucho el término... también depende mucho de con quien contraiga la promesa... si con tu pareja, o tus padres sería muy difícil cargar con la culpabilidad de no haberla cumplido...

José Alfredo Vargas dijo:

Saludos

Pues es muy interesante lo que comentas, he leido algo que se relaciona en libros de Inteligencia Emocional, ya que el ser humano a pesar de contar con los programas preconfigurados del instinto, puede modificar las reacciones que tiene hacia ciertos impulsos, claro esta que primero se identifican los impulsos, depués la reacción y por último se emplean técnicas que nos permitan modificar la respuesta para relacionar el impulso con alguna respuesta de mayor conveniencia.
Perdón, se que me sali del tema, je eje, en fin, nunca me habia puesto a pensar cuantas cosas existen que solo los seres humanos pueden hacer y que estan fundamentadas en su "naturaleza de ser humano" (o será su antinaturaleza).

Escribir un comentario

Sobre esta entrada

Esta página contiene una sola entrada realizada por Ricardo y publicada el 10 de Agosto 2006 6:42 PM.

Lo humano de las promesas (2) es la entrada anterior en este blog.

Insultos es la entrada siguiente en este blog.

Encontrará los contenidos recientes en la página principal. Consulte los archivos para ver todos los contenidos.

Powered by Movable Type 4.0