Dos y dos son cuatro.
Claro, ahora es fácil decir "No es cierto, y si es cierto, no me acuerdo". Es muy fácil. Pero son años de mentiras, tantos que ya perdí la cuenta, aguantando tu insolencia, tu tiranía, el pasar por sobre todas las personas creyéndote Dios. No. Definitivamente no eres Dios. Tu eres malvado. Y más encima ahora me sales con esto, eres lo último: resultaste ladrón. No, no me vengas con el cuentito de la demencia temporal. Hemos terminado, José Ramón. Me voy con los niños a casa de mis padres.
Benjamín Guzmán T.
La gracia de un microcuento es que en pocas líneas se desarrolla una trama, se presentan los personajes y se plantea un desenlace inesperado. El "José Ramón" no es el mismo que todos evocamos al leer estas líneas, pero lo interesante es que se nos hizo pensar en él. Tal es la gracia y destreza del escritor.
Mi amigo Benjamín Guzmán nos ha escrito unos cuantos microcuentos que iremos conociendo los domingos de noviembre. Espero que los disfruten tanto como yo al leerlos.
Por favor todo agradecimiento dirigido a él, para que no me acuse que recibo gloria con vestiduras ajenas.
Categorías
Wenüiwen0 TrackBacks
Listed below are links to blogs that reference this post: Dos y dos son cuatro..
TrackBack URL for this entry: http://www.ricardodiaz.org/cgi-bin/mt-tb.cgi/895

La verdad al comenzar a leer, te provoca una intriga que te obliga a seguir haciéndolo, lo felicito, la verdad es impresionante su forma de escribir.