Cachito

| | Comentarios (7) | TrackBacks (0)

Hace un tiempo yo conversaba con una alumna.

"¡¡Profe!! ¿Cómo ha estado?"- me gritaba una alumna mientras me subía al mismo taxi colectivo en que ella venía.

"Hooola"-dije-"Yo bien, ¿y tú?"

"Acá bien poh profe. ¿Sabe? El otro día me encontré con una compañera de colegio y me dijo que lo conocía a usted. AL principio no sabíamos que teníamos el mismo profe, pero yo le pregunté ¡quién te hace filosofía? Y ella me dijo: un gallo súper divertido y apretado con las notas, parece que es el mismo que te hace a ti... es uno que siempre habla de su gato, el cacho"... ¡y ahí supe que era usted!"

Yo me reí y en verdad tuve que asentir, pues era cierto, gran parte  de mis clases dependían del Cacho.

Muchos alumnos se recuerdan del Cacho. Cuando pasaba las características aristotélicas de los seres vivos, ahí estaba el cachito´para demostrar cuáles tenía y cuáles no. Cuando quería explicar la condición de nuestra existencia, el cacho se encargaba de demostrar cómo se diferenciaba de los seres humanos. O cuando me pedían cambiar una prueba o negociar algunas notas, el cacho se encargaba de decidir si procedía o no tal cambio.

Recuerdo que una vez, cuando el señor Alejandro Proestakis era alumno mío en la Universidad Católica del Norte, aparecieron unos afiches en contra del cacho. Era un cuadro como el de los forajidos del oeste, pidiendo la cabeza del cacho por su incomprensión al impedir cualquier cambio de prueba.

Eran los riesgos que corría el señor cacho.

Él llegó hace ocho años. Fue para el primer cumpleaños que celebraba junto a Claudia, quien en ese tiempo era mi  polola. Ella, que odiaba a los gatos, estaba esperándome con una caja de cartón, en cuyo interior estaba un pequeño gatito blanco, con un rosón al cuello. Gritaba y maullaba como desesperado. Le arreglé una camita en el balcón del departamento que tenía en ese entonces. Sus maullidos, que no me dejaron dormir, y el breve momento que estuvo en mi cama, orinándola, demostraron que su nombre estaba decidido: ¡era un cacho (=problema)!

Así el cacho fue apropiándose de mi antiguo departamento de soltero y luego, al casarnos con Claudia, se hizo amo y señor de nuestro nuevo departamento. Claudia de nunca acariciar a los gatos terminó encariñándose con esa gorda bola de pelo blanco que teníamos. El señor cacho manifestaba su personalidad: cuando no le dábamos comida a tiempo arañaba el sillón, o cuando demorábamos en darle desayuno se subía a la cama y cuidadosamente (sin uñas) golpeaba nuestras narices.

Era todo un señor. Imponente y serio, regalón y alzado. No eran pocos los que al llegar a casa se maravillaban del gato. ël impávido seleccionaba a quien ronronear y a quien no. Así son los gatos, ellos eligen, son independientes y no rastreros como los perros. Autónomos, no infieles como algunos creen. El cacho nos quería mucho, cada vez que viajábamos él nos esperaba en la puerta de casa, dejaba de comer y se ponía triste. Lo cual hacía que cada vez los viajes fueran lo más breve posibles. 

Comida especial necesitaba. Su peso había subido demasiado, así que lo teníamos a dieta. Debíamos comprarle una comida especial, pues además era propenso a generar cálculos. Así es que el cacho tenía parte del presupuesto mensual asignado.

Como pueden apreciar el Cacho era un miembro más de la familia. Uno importante. Cuando se domestica un animalito, le haces parte de tu vida. Él, a partir del momento en que ingresa a tu casa, se transforma en un ser delicado, dependiente de ti, es un compromiso, es una vida que te necesita. Los animales merecen respeto, el mismo que cualquier ser vivo demanda y el domesticar es simplemente hacerte parte  de la vida de ese ser.

¿Qué recibes a cambio (para aquellos que siempre andan buscando la utilidad de lo hecho)? ¡Mucho! Ese ser te enseña a comprometerte. Te da compañía. Te enseña que tú realmente le importas y que no es neutro el cariño que se logra. Se hace parte importante de ti y te liga por medio del afecto. Se convierte en tu compañero, uno fiel que siemrpe estará ahí cuando llegues a casa (al menos el cacho siempre me recibió). 

...

El Cacho fue muy importante para nuestra familia. Hoy nos avisaron que por una insuficiencia renal, que venía manifestando hace tiempo, el Cachito había fallecido. Mi gato, mi gordo y blanco gatito ha muerto. Se fue. Y ya siento que la casa se sentirá más  vacía. Y aunque algunos me dicen que sólo es un gato u otros me dicen que ha sido para mejor, la pena no deja de estar en mi corazón. Hoy un buen amigo se ha ido.

0 TrackBacks

Listed below are links to blogs that reference this post: Cachito.

TrackBack URL for this entry: http://www.ricardodiaz.org/cgi-bin/mt-tb.cgi/1000

7 Commentarios

Eduardo Diaz dijo:

Hermano que pena por el pobre Cachito.
Era un gran gato. Cariños, entiendo lo que se siente perder un amigo felino, ambos lo sabemos que siempre los hemos tenido.
Cuidate, y a ver si nos juntamos con Claudia y Cristinita en mi casa luego.

Nelly dijo:

Bueno, querido cuñado, sólo darte ánimo por la pérdida de nuestro querido cachito.
También, aclararte en que si bien es cierto los perritos hacen notar más la falta de cariño, no creas que son tan "rastreros" como mencionas en tu comentario.
Si a un perro no le caes bien, simplemente no se te acercará y te hará el quite todo lo posible. Lo digo, porque la Dolly lo ha demostrado en más de una oportunidad.
Bueno, era sólo para aclarar.
Que descanse en paz cachito lindo.

Campiolina dijo:

Querido Profe:

Mire, ya sé que cosa que le diga no me va a hacer caso, pero recuerde su enorme Cachito ya no está sufriendo de esos dolores que lo hacían llorar, y que , por último, tuvo una vida al puro estilo Garfield, gracias a usted, su buena voluntad y su bolsillo. Envidia de cualquier minino.Por último, ya sabemos que cualquiera puede dominar un sufrimiento, excepto el que lo siente (Shakespeare).Ánimo profe,lo queremos.

Sermentla y Campiolina.

javita dijo:

Profe:
Hoy me enteré de lo sucedido con el cachito, es una verdadera pena, de verdad quería darle mis más sinceras condolencias.
Sé cuan importante era su amigo cacho, pero debe estar tranquilo porque ahora descansa en paz... ha dejado de sufrir.
Ánimo profe!!!.
Javita Harris S.

harry.cia.ltda dijo:

La conexión con un animal es lo más hermoso y nos muestra constantemente lo que por dentro llevamos, primero porque siempre que nos "comunicamos con ellos" o lo hacemos con palabras, gestos o ruidos y segundo, porque cuando no tenemos recursos comunicativos a la mano, sentimos de alguna manera esa profunda admiración del humano hacia el animal y del animal hacia el humano (otro animal desde luego).
De todas maneras profesor, esa relación que tuvo con su gatito no se nubla con la pena, que la pena siga teniendo pena...usted, siempre amor por su gato.
Saludos profe ;)

D3Ne dijo:

Que lamentable, yo aún recuerdo aquellos días que fui a tu antiguo hogar, y conocí a tu gato, el Cacho, era bastante tranquilo y muy acariciable, realmente es una pena que se haya ido.

Como dice la javiera, la conexión con un animal es algo realmente bonito, y te ayuda en aquellos momentos que no quiere estar solo, o simplemente tienes alguien con quien hablar en momentos de ocio.

Para mi, mi perro "Sam" es alguien, no es un animal, no es un simple ser vivo que obedece ordenes, come y defeca, no, para mi es otro ser que piensa y siente, por lo mismo odio que sufra o que lo traten mal.

Lo único que puedo decirte es fuerzas, y tranquilo el cachito no creo que se haya ido, estará ahí, mientras tu lo sigas queriendo.

Nos vemos.

Alejandro Proestakis dijo:

Quien llegaria a pensar que despues de tanto tiempo la revolución tendria consecuencias...

aún asi lamento la perdida de mi gran enemigo.
como buen guerrero que soy (Si profe tal como usted en una clase nos dijo a un grupo "Miren ese grupo de Artesanos" Refiriendose a los niveles, creo que de platon. Hoy sin haber nacido de nuevo por lo menos creo haber avanzado un nivel y considerarme un guerrero) bueno pero volviendo al tema... Hoy Lamento el deceso de mi Enemigo, puesto que fue uno de los más fuertes y honorables contrincantes que me ha tocado batallar...

Alguien alguna vez dijo "El Romanticismo de cualquier rebelión no se mide en sus consecuencias, sino en su participación" y creo que ese alguien fui yo.

mi más sentido pesame profesor por el deceso de su buen amigo. nunca estuvo en nuestros planes que aquel Se Busca fuera real.


Atte.
uno de sus más agradecidos alumnos
Alejandro Proestakis

PD: igual bien viejo este comentario, ojala algun dia lo vea :D

Escribir un comentario

Sobre esta entrada

Esta página contiene una sola entrada realizada por Ricardo y publicada el 9 de Enero 2007 10:30 PM.

Santiago es la entrada anterior en este blog.

Domesticar es la entrada siguiente en este blog.

Encontrará los contenidos recientes en la página principal. Consulte los archivos para ver todos los contenidos.

Powered by Movable Type 4.0