El problema del alma
Copypasteo para mis amigos de Psicología la Quaestio 75 de la Summa Teologica. es un articulo de Tomás de Aquino, para su lectura y posterior comprensión en el marco del curso de Filosofía que estoy dictando. (les debo los monos).
Sobre el hombre compuesto de alma y cuerpo. Sobre la esencia del alma Una vez acabado el estudio de la creación de lo espiritual y de lo corporal, hay que dedicarse ahora al hombre, ser compuesto de sustancia espiritual y corporal.
Al teólogo le corresponde estudiar la naturaleza humana en lo referente al alma, no en lo referente al cuerpo, a no ser en cuanto que está relacionado con el alma.
Así, nuestro primer análisis será el del alma. Y puesto que, según dice Dionisio en el c.2 Angel, hier., en las sustancias espirituales hay esencia, capacidad y acción, primero estudiaremos lo referente a la esencia del alma; segundo, lo referente a su capacidad o potencias; tercero, lo referente a su acción.
Con respecto a lo primero, se presenta una doble problemática: 1) El alma en sí misma; 2) el alma en cuanto unida al cuerpo.
La cuestión sobre el alma en sí misma plantea y exige respuesta a siete problemas:
El alma, ¿es o no es cuerpo?
El alma humana, ¿es o no es algo subsistente?
Las almas de los seres irracionales, ¿son o no son subsistentes?
El alma, ¿es o no es el hombre? Mejor formulado: El hombre, ¿es o no es algo compuesto de alma y cuerpo?
El alma, ¿está o no está compuesta de materia y forma?
El alma humana, ¿es o no es incorruptible?
El alma humana, ¿es o no es de la misma especie que el ángel?
ARTíCULO 1 El alma, ¿es o no es cuerpo?
Objeciones por las que parece que el alma es cuerpo:
1. El alma es el motor del cuerpo. Pero no es un motor inmóvil. Bien porque parece que nada puede mover sin ser movido, porque nada transmite lo que no tiene, como, por ejemplo, no es caliente lo que no calienta; bien porque, si algo es motor inmóvil, causa el movimiento eterno, que sería el movimiento que tendría, como se demuestra en VIII Physic.; y éste no es el movimiento animal que es causado por el alma. Por lo tanto, el alma es motor movido. Pero todo motor movido es cuerpo. Luego el alma es cuerpo.
2. Todo conocimiento se hace por alguna semejanza. Pero no puede haber semejanza entre el cuerpo y lo incorpóreo. Así, pues, si el alma no fuese cuerpo, no podría conocer lo corpóreo.
3. Es necesario que, entre el motor y lo movido, haya algún contacto. Pero no hay más contacto que el de los cuerpos. Así, pues, como el alma mueve el cuerpo, parece que el alma es cuerpo.
Contra esto: está lo que dice Agustín en el VI De Trin. .: El alma es llamada simple porque su masa no se difunde por el espacio local.
Respondo: Para analizar la naturaleza del alma, es necesario tener presente el presupuesto según el cual se dice que el alma es el primer principio vital en aquello que vive entre nosotros, pues llamamos animados a los vivientes, e inanimados a los no vivientes. La vida se manifiesta, sobre todo, en una doble acción: La del conocimiento y la del movimiento. El principio de tales acciones fue colocado por los antiguos filósofos, que eran incapaces de ir más allá de la fantasía, en algún cuerpo, ya que decían que sólo los cuerpos eran algo, y lo que no es cuerpo es nada. Así, sostenían que el alma era algún cuerpo.
Aun cuando la falsedad de esta opinión puede ser demostrada con muchas razones, sin embargo, tan sólo mencionaremos una por la que, de un modo más general y seguro, resulta evidente que el alma no es cuerpo. Es evidente que no cualquier principio de operación vital es alma. Pues, de ser así, el ojo sería alma, ya que es principio de visión. Lo mismo puede decirse de los otros instrumentos del alma. Pero decimos que el primer principio vital es el alma. Aunque algún cuerpo pueda ser un determinado principio vital, como en el animal su principio vital es el corazón. Sin embargo, un determinado cuerpo no puede ser el primer principio vital. Ya que es evidente que ser principio vital, o ser viviente, no le corresponde al cuerpo por ser cuerpo. De ser así, todo cuerpo sería viviente o principio vital. Así, pues, a algún cuerpo le corresponde ser viviente o principio vital en cuanto que es tal cuerpo. Pero es tal cuerpo en acto por la presencia de algún principio que constituye su acto. Por lo tanto, el alma, primer principio vital, no es el cuerpo, sino, el acto del cuerpo. Sucede como con el calor, principio de calefacción, que no es cuerpo, sino un determinado acto del cuerpo.
A las objeciones:
1. Como todo lo que se mueve es movido por otro, y este encadenamiento no puede llevarse hasta el infinito, es necesario decir que no todo motor es móvil. Pues, como moverse es pasar de la potencia al acto, el motor da lo que tiene al móvil, en cuanto que hace que él mismo esté en acto. Pero, como queda demostrado en VIII Physic., hay algún motor absolutamente inmóvil que no se mueve ni sustancial ni accidentalmente. Y tal motor provoca un movimiento siempre uniforme. Hay otro motor que no se mueve sustancial, sino accidentalmente. Por eso su movimiento no es uniforme. Este tipo de motor es el alma. Y hay otro motor que se mueve sustancialmente: Es el cuerpo. Como los antiguos naturalistas creían sólo en la existencia de los cuerpos, sostuvieron que todo motor se mueve, y que el alma es cuerpo y que se mueve sustancialmente.
2. No es necesario que la semejanza de lo conocido esté en acto en la naturaleza de quien conoce. Pero si alguien primero conoce en potencia y después en acto, es necesario que la semejanza de lo conocido no esté en acto en la naturaleza de quien conoce, sino que esté sólo en potencia. Sucede como con el color, que no está en la pupila en acto, sino sólo en potencia. Por lo tanto, no es necesario que la semejanza de lo corpóreo esté en acto en la naturaleza del alma, pero sí es necesario que el alma esté en potencia hacia tales semejanzas. Como los antiguos naturalistas desconocían la distinción entre acto y potencia, sostenían que el alma era cuerpo por conocer lo corpóreo. Y por conocer todo lo corpóreo, decían que el alma estaba compuesta a partir de los principios de todos los cuerpos.
3. Hay dos tipos de contacto: físico y espiritual. El primero no se da más que cuando un cuerpo toca otro cuerpo. El segundo permite que un cuerpo sea tocado por algo incorpóreo que impulsa al cuerpo. ARTíCULO 2 El alma humana, ¿es o no es algo subsistente?
Objeciones por las que parece que el alma humana no es algo subsistente:
1. Lo que es subsistente es algo concreto. Pues el alma no es algo concreto, sino que lo es el compuesto resultante a partir del alma y del cuerpo. Luego el alma no es algo subsistente.
2. Todo lo que es subsistente puede decirse que obra. Pero no se dice que el alma obra, porque, como se señala en I De Anima, decir que el alma siente o entiende es como decir que teje o construye algo. Luego el alma no es algo subsistente.
3. Si el alma fuese algo subsistente, alguna de sus operaciones se daría sin el cuerpo. Pero ninguna de sus operaciones se da sin el cuerpo, ni siquiera el entender, porque entender no se da sin imágenes, y éstas no se dan sin el cuerpo. Luego el alma no es algo subsistente.
Contra esto: está lo que dice Agustín en el X De Trin. : Quien comprenda que la naturaleza de la mente es sustancia incorpórea, comprenderá también que se equivocan quienes dicen que es corpórea, pues éstos le adhieren todo aquello sin lo que no ven posible una naturaleza, es decir, las imágenes de los cuerpos. Por lo tanto, la naturaleza de la mente humana no sólo es incorpórea, sino que también es sustancia, es decir, algo subsistente.
Respondo: Es necesario afirmar que el principio de la operación intelectual, llamado alma humana, es incorpóreo y subsistente. Es evidente que el hombre por el entendimiento puede conocer las naturalezas de todos los cuerpos. Para conocer una clase de cosas es necesario que en la propia naturaleza no esté contenida ninguna de esas cosas que se va a conocer, pues todo aquello que estuviese contenido naturalmente impediría el conocimiento. Ejemplo: La lengua de un enfermo, biliosa y amarga, no percibe lo dulce, ya que todo le parece amargo. Así, pues, si el principio intelectual contuviera la naturaleza de algo corpóreo, no podría conocer todos los cuerpos. Todo cuerpo tiene una naturaleza determinada. Así, pues, es imposible que el principio intelectual sea cuerpo.
De manera similar, es imposible que entienda a través del órgano corporal, porque también la naturaleza de aquel órgano le impediría el conocimiento de todo lo corpóreo. Ejemplo: Si un determinado color está no sólo en la pupila, sino también en un vaso de cristal, todo el líquido que contenga se verá del mismo color.
Así, pues, el mismo principio intelectual, llamado mente o entendimiento, tiene una operación por sí, independiente del cuerpo. Y nada obra por sí si no es subsistente. Pues no obra más que el ser en acto; por lo mismo, algo obra tal como es. Así, no decimos que calienta el calor, sino lo caliente.
Hay que concluir, por tanto, que el alma humana, llamada entendimiento o mente, es algo incorpóreo y subsistente.
A las objeciones:
1. Algo concreto puede tener dos sentidos: 1) El de cualquier cosa subsistente; 2) El de algo subsistente con una naturaleza completa de alguna especie. El primero excluye la adhesión de un accidente y de la forma material. El segundo excluye la imperfección que implica ser parte. Por eso, la mano puede ser llamada algo concreto en el primer sentido, pero no en el segundo. Por lo tanto, el alma humana, al ser parte de la especie humana, puede ser llamada algo concreto subsistente en el primer sentido, pero no en el segundo. En el segundo sentido es llamado algo concreto el compuesto resultante a partir del alma y del cuerpo.
2. Con aquellas palabras, Aristóteles no está expresando su opinión, sino la de aquellos que sostenían que entender es mover. El contexto lo aclara.
O también puede decirse que obrar por sí mismo corresponde al existir por sí mismo. Que existe por sí mismo puede decirse de algo cuando no está adherido como accidente, o como forma material, incluso si es parte. Pero, propiamente, que subsiste por sí mismo se dice de aquello que no está adherido según lo dicho, y que tampoco es parte. En este sentido, el ojo y la mano no pueden ser llamados subsistentes por sí mismos, y, consecuentemente, tampoco puede decirse que obran por sí mismos. De ahí que las operaciones de las partes sean atribuidas al todo a través de las partes. Pues decimos que el hombre ve por el ojo, que palpa por la mano, en un sentido distinto al que implica decir que lo caliente calienta por el calor, porque, propiamente hablando, de ninguna manera el calor calienta. Así, pues, puede decirse que el alma entiende, como se dice que el ojo ve. Pero tiene un mayor sentido y propiedad decir: El hombre entiende por el alma.
3. Para la actividad del entendimiento se precisa del cuerpo, no como de un órgano por el cual la operación se realice, sino por razón del objeto, cuya representación en la imagen es para el entendimiento lo que el color para la vista. Pero necesitar así del cuerpo no se opone a que el entendimiento sea subsistente; pues, de lo contrario, tampoco sería subsistente el animal, que para sentir necesita de los objetos sensibles exteriores. ARTíCULO 3 Las almas de los animales irracionales, ¿son o no son subsistentes?
Objeciones por las que parece que las almas de los animales irracionales son subsistentes:
1. El hombre y los otros animales convienen en género. Pero, como ha quedado demostrado (a. 2), el alma del hombre es algo subsistente. Por lo tanto, las almas de los otros animales son subsistentes.
2. La relación entre lo sensitivo y lo sensible es similar a la que se da entre lo intelectivo y lo inteligible. Pero el entendimiento conoce lo inteligible sin el cuerpo. Por lo tanto, el sentido aprehende lo sensible sin el cuerpo. Por otra parte, las almas de los animales irracionales son sensitivas. Por lo tanto, son subsistentes por la misma razón por la que lo es el alma del hombre, que es intelectiva.
3. El alma de los animales irracionales mueve el cuerpo. Y el cuerpo no mueve, sino que es movido. Por lo tanto, el alma del animal irracional realiza alguna operación sin el cuerpo.
Contra esto: está lo que se dice en el libro Eccl. Dogmat. : Creemos que sólo el alma humana es sustantiva, no así el alma irracional.
Respondo: Los antiguos filósofos no ponían distinción alguna entre el sentido y el entendimiento, y, como se ha dicho (a.1 q.50; a.1), a cada uno le atribuían un principio corpóreo.
Platón, por su parte, distinguió entre entendimiento y sentido; sin embargo, a cada uno le atribuyó un principio incorpóreo, estableciendo que al alma en cuanto tal le corresponde entender y también le corresponde sentir. Por su parte, Aristóteles sostuvo que entre las operaciones del alma sólo el entender se realiza sin órgano corporal. En cambio, el sentir y las operaciones propias del alma sensitiva es claro que se realizan con alguna mutación corporal, como, al ver, la pupila se cambia por la especie del color. Lo mismo sucede con otras operaciones. Resulta evidente, así, que el alma sensitiva no tiene, por sí misma, ninguna operación propia, sino que toda operación del alma sensitiva va unida a lo corporal. De todo esto se concluye que las almas de los animales irracionales, al no obrar por sí mismas, no son subsistentes, pues en cada uno hay semejanza entre ser y obrar.
A las objeciones:
1. El hombre, aun cuando convenga en género con los otros animales, sin embargo se diferencia en la especie. La diferencia de especie se debe a la diferencia de forma. Tampoco es necesario que toda diferencia de forma produzca diversidad de género.
2. En cierto modo lo sensitivo se relaciona con lo sensible como lo intelectivo con lo inteligible, es decir, en cuanto que ambos están orientados potencialmente hacia sus objetos. Pero también en cierto modo se distinguen, es decir, en cuanto que lo sensitivo recibe la acción de lo sensible por la mutación corporal. Por eso, la excesiva intensidad de lo sensible anula el sentido. Esto no sucede con el entendimiento, pues el entendimiento, entendiendo lo inteligiblemente más sublime, puede entender después mucho mejor lo menos sublime. Si, por lo demás, al entender se cansa el cuerpo, esto es accidentalmente, es decir, en cuanto que el entendimiento necesita la cooperación de las fuerzas sensitivas con las que se le preparan las imágenes.
3. La fuerza motriz es doble. 1) Una ordena el movimiento: Es la fuerza apetitiva. Su operación en el alma sensitiva no se da sin el cuerpo, sino que la ira, la alegría y todas las pasiones de este tipo, se dan con alguna mutación corporal. 2) Otra ejecuta el movimiento, por la cual los miembros son aptos para obedecer la orden del apetito. Su acto no es mover, sino ser movido. De ahí que resulte claro que mover no es un acto del alma sensitiva realizado sin el cuerpo. ARTíCULO 4 El alma, ¿es o no es el hombre?
Objeciones por las que parece que el alma es el hombre:
1. Se dice en 2 Cor 4,16: Nuestro hombre exterior se corrompe, sin embargo, el interior se renueva constantemente. Pero en el hombre lo interior es el alma. Luego el alma es el hombre interior.
2. El alma humana es una determinada sustancia. Y no una sustancia universal, sino particular. Por lo tanto, es hypóstasis o persona. Y no lo puede ser si no es humana. Luego el alma es el hombre, pues la persona humana es el hombre.
Contra esto: está el hecho que Agustín, en XIX De Civ. Dei alaba a Varrón, quien defendía que el hombre no es sólo alma ni sólo cuerpo, sino alma y cuerpo a un tiempo.
Respondo: La afirmación: El alma es el hombre, puede ser entendida de dos maneras. 1) Una, que el hombre es el alma, pero este hombre no es el alma, sino un compuesto a partir del alma y del cuerpo. Ejemplo: Sócrates. Esto lo digo porque algunos sostuvieron que sólo la forma pertenecía a la especie, mientras que la materia era parte del individuo, no de la especie. Esto no puede ser verdad. Pues a la naturaleza de especie le pertenece lo que expresa la definición. Y en las cosas naturales, la definición no expresa sólo la forma, sino la forma y la materia. De ahí que la materia en las cosas naturales sea parte de la especie, no una materia concreta, que es principio de individuación, sino la materia común. Pues, así como es propio de la razón de este hombre que lo sea a partir de esta alma, carne y huesos, así también es propio de la razón de hombre que lo sea a partir del alma, carne y huesos. Ya que es necesario que la sustancia de la especie tenga lo propio y común de la sustancia de todos los individuos contenidos en dicha especie.
2) Otra manera de entender aquella afirmación es la expresada diciendo: Esta alma es este hombre. Y esto sería viable si la operación del alma sensitiva se realizara sin el cuerpo. Porque, de ser así, todas las operaciones atribuidas al hombre le corresponderían sólo al alma, puesto que cada cosa es aquello por lo que realiza sus operaciones.
Ya se demostró (a.3) que sentir no es una operación exclusiva del alma. Así, pues, como sentir es una determinada operación del hombre, no la única, es evidente que el hombre no es sólo alma, sino algo compuesto a partir del alma y del cuerpo. Platón, por su parte, diciendo que sentir es propio del alma, pudo decir también que el hombre es el alma usando del cuerpo .
A las objeciones:
1. Según el Filósofo en IX Ethic. nos parece que una cosa es, sobre todo, lo que es más importante en ella. Ejemplo: Lo que hace el gobernador de una ciudad, decimos que es la ciudad la que lo hace. Así, lo que es más importante en el hombre, decimos que esto es el hombre. Unas veces se considera como más importante la parte intelectiva, lo cual es cierto, y se denomina el hombre interior. Otras veces, en cambio, se considera como más importante la parte sensitiva vinculada al cuerpo, lo cual expresa la opinión de aquellos que sólo se detienen en lo sensible, y se denomina el hombre exterior.
2. No toda sustancia particular es hypóstasis o persona, sino aquella que tiene toda la naturaleza de la especie. De ahí que la mano o el pie no puedan ser llamados hypóstasis o persona. De forma parecida, tampoco el alma, ya que es sólo parte de la especie humana. ARTíCULO 5 El alma, ¿está o no está compuesta a partir de la materia y de la forma?
Objeciones por las que parece que el alma está compuesta a partir de la materia y de la forma:
1. Potencia y acto se contraponen. Pero todo lo que está en acto participa del primer acto, Dios. Por dicha participación, y tal como se deduce de la doctrina de Dionisio en el libro De Div. Nom. , todo es bueno, ser y viviente. Por lo tanto, todo lo que está en potencia participa de la primera potencia. Pero la primera potencia es la materia prima. Como el alma en cierto modo está en potencia, tal como se prueba por el hecho de que el hombre es inteligente en potencia, parece que el alma humana participa de la materia prima en cuanto que es parte suya.
2. Allí donde hay propiedades de la materia, allí hay materia. Pero en el alma hay propiedades de la materia como son ser sujeto y cambiar, pues sostiene el saber y la virtud, y pasa de la ignorancia al saber, del vicio a la virtud. Por lo tanto, en el alma hay materia.
3. Como se dice en VIII Metaphys. , lo que no tiene materia no tiene causa de su ser. Pero el alma tiene causa de su ser, Dios, que la creó. Luego el alma tiene materia.
4. Lo que no tiene materia, sino que es sólo forma, es acto puro e infinito. Esto sólo lo es Dios. Luego el alma tiene materia.
Contra esto: está el hecho, probado por Agustín en VII Super Gen. ad litt., que el alma no ha sido hecha ni a partir de la materia corporal ni a partir de la materia espiritual.
Respondo: El alma no tiene materia. Esta afirmación puede ser analizada en un doble aspecto. 1) Primero, a partir del concepto del alma en general. Propio del alma es ser forma de algún cuerpo. Y lo es o en su totalidad o en parte. Si lo es en su totalidad, es imposible que parte suya sea materia, si se sostiene que la materia es algún ser sólo en potencia. Porque la forma, en cuanto tal, es acto. Lo que está sólo en potencia, no puede ser parte del acto, pues la potencia contradice al acto, ya que se le contrapone. Y si es forma en parte, dicha parte la llamaremos alma, y a aquella materia de la que es acto, la llamaremos primer animado. 2) Segundo, y en especial, a partir del concepto del alma humana en cuanto que es intelectiva. Es evidente que todo lo que se contiene en algo, está contenido según el modo de ser del continente. Así, todo es conocido según la forma con que se encuentra en quien conoce. El alma intelectiva conoce algo en cuanto tal absolutamente. Ejemplo: Conoce absolutamente una piedra en cuanto piedra. Así, pues, la forma de piedra, en su razón formal propia, está absolutamente en el alma intelectiva. Por lo tanto, el alma intelectiva es forma absoluta, y no algún compuesto a partir de la materia y de la forma.
Pues si el alma intelectiva estuviese compuesta a partir de la materia y de la forma, las formas de las cosas estarían en ella como individuos. De ser así, no se conocería más que lo singular, tal como sucede en las potencias sensitivas que contienen las formas de las cosas en el órgano corporal. Pues la materia es el principio de individuación de las formas. Hay que concluir, por lo tanto, que el alma intelectiva, lo mismo que toda sustancia intelectual que conoce las formas absolutamente, carece de la composición materia-forma.
A las objeciones:
1. El primer acto es el principio universal de todos los actos porque es infinito, conteniéndolo todo en sí mismo virtualmente, como dice Dionisio. De ahí que sea participado por las cosas, no como parte, sino por difusión. La potencia, por ser receptiva del acto, es necesario que sea proporcionada al acto. Por su parte, los actos recibidos que proceden del primer acto y del que son una participación, son diversos. De ahí que no puede haber una potencia que reciba todos los actos, como hay un acto que impulsa todos los actos que lo participan. En caso contrario, la potencia receptiva se adecuaría a la potencia activa del primer acto. Por lo tanto, la potencia receptiva que hay en el alma intelectiva es distinta de la potencia receptiva de la materia prima, como lo demuestra la diversidad de cosas recibidas. Pues la materia prima recibe formas individuales, mientras que el entendimiento recibe formas absolutas. Por lo tanto, la potencia presente en el alma intelectiva no prueba que el alma esté compuesta a partir de la materia y de la forma.
2. Sostener y cambiar es propio de la materia en cuanto que está en potencia. Por lo tanto, así como una es la potencia del entendimiento y otra distinta la potencia de la materia prima, así también distinta es la razón de ser sujeto y cambiar. Pues el entendimiento sostiene la ciencia y pasa de la ignorancia al saber en cuanto que está en potencia hacia las especies inteligibles.
3. La forma es causa de ser de la materia, y su agente. El agente, en cuanto que reduce la materia a acto de la forma cambiando, es su causa de ser. Si algo es forma subsistente, su ser no lo tiene por algún principio formal, como tampoco tiene causa que la pase de potencia a acto. De ahí que, después de lo dicho, el Filósofo concluya: En lo compuesto a partir de la materia y de la forma no hay otra causa más que la que lo mueve de la potencia al acto. En cambio, en los seres inmateriales todo es ser en sentido absoluto y verdadero.
4. Todo lo que participa se relaciona con aquello de lo que participa como a su acto. Cualquiera que sea la forma creada autosubsistente que se ponga, es necesario que participe del ser, porque también la misma vida, o cualquier otra cosa que se llame así, participa del mismo ser, como dice Dionisio en el c.5 De Div. Nom. Y el ser participado tiene la limitación que tiene la capacidad de aquel del que participa. Y sólo Dios, que es su mismo ser, es acto puro e infinito. En cambio, en las sustancias intelectuales está la composición acto-potencia, no a partir de la materia y de la forma, sino a partir de la forma y del ser participado. Por eso algunos dicen que están compuestos a partir de lo que es y de aquello por lo que es; pues el mismo ser es por lo que algo es. ARTíCULO 6 El alma humana, ¿es o no es corruptible?
Objeciones por las que parece que el alma humana es corruptible:
1. Las cosas de similar principio y desarrollo, parece que tienen similar fin. Pero el principio de generación del hombre y del asno es similar: Ambos provienen de la tierra. Similar es también en ambos su desarrollo vital. Pues, como se dice en Ecl 3,19: Respiran de forma parecida, y el hombre no es que tenga mucho más que el asno. Y como ahí se concluye: Uno es el destino del hombre y del asno. Igual es su condición. Pero el alma de los animales irracionales es corruptible. Por lo tanto, el alma humana es corruptible.
2. Todo lo que viene de la nada, puede volver a la nada, porque el fin debe responder al principio. Pero, como se dice en Sab 2,2: Hemos salido de la nada. Y esto es verdadero no sólo en cuanto al cuerpo, sino también en cuanto al alma. Por lo tanto, como ahí se concluye, después de esto seremos como si no hubiéramos sido. En esto está incluida el alma.
3. Todo tiene su propia operación. Pero la operación propia del alma, entender con imágenes, no puede realizarse sin el cuerpo, pues el alma nada conoce si no es a través de las imágenes. Y tal como se dice en el libro De Anima, no hay imágenes sin el cuerpo. Por lo tanto, destruido el cuerpo, desaparece el alma.
Contra esto: está lo que dice Dionisio en el C.4 De Div. Nom. : Las almas humanas por la bondad divina son intelectuales y tienen una vida sustancial inconsumible.
Respondo: Es necesario afirmar que el alma humana, a la que llamamos principio intelectivo, es incorruptible. Algo puede corromperse de dos maneras: Una, sustancial; otra, accidental. Es imposible que algo subsistente se genere o se corrompa accidentalmente, esto es, por la generación o corrupción de otra cosa. Pues a algo le corresponde ser engendrado o corromperse como le corresponde el ser, que se adquiere por generación y se pierde por corrupción. Por eso, lo que sustancialmente tiene ser, no puede generarse o corromperse más que sustancialmente. En cambio, lo que no subsiste, por ejemplo, los accidentes y las formas materiales, se dice que es hecho y que se corrompe por generación o corrupción de los compuestos.
Quedó demostrado anteriormente (a.2 y 3) que sólo el alma humana es subsistente, no las almas de los irracionales. Por eso las almas de los irracionales se corrompen al corromperse los cuerpos. En cambio, el alma humana no puede corromperse a no ser que se corrompiera sustancialmente. Esto es imposible que se dé no sólo con respecto al alma, sino con respecto a cualquier ser subsistente que sea sólo forma. Ya que es evidente que lo que le corresponde a alguien sustancialmente, le es inseparable. El ser corresponde sustancialmente a la forma, que es acto. De ahí que la materia adquiera el ser en acto en cuanto adquiere la forma. Se corromperá cuando la forma desaparezca. Pero es imposible que la forma se separe de sí misma. De ahí que sea imposible también que la forma subsistente deje de ser.
Incluso suponiendo, como dicen algunos, que el alma estuviese compuesta a partir de la materia y de la forma, habría que decir que es incorruptible. Pues no hay corrupción más que allí donde hay contrariedad, pues las generaciones y corrupciones surgen de contrarios y se dan en contrarios. Por eso, los cuerpos celestes, al no tener materia sometida a contrariedad, son incorruptibles. Por su parte, en el alma intelectiva no puede haber ninguna contrariedad. Pues lo que recibe lo recibe según su modo de ser. Y lo que en ella se recibe no tiene contrariedad, porque incluso las razones de los contrarios en el entendimiento no son contrarios, sino que hay una sola ciencia de los contrarios. Por lo tanto, es imposible que el alma humana sea corruptible.
Puede ser también señal de esto el que cada ser por naturaleza desea a su modo, ser. En los seres que pueden conocer, el deseo sigue al conocimiento. En cambio, el sentido no conoce el ser más que sometido al aquí y ahora, mientras que el entendimiento aprehende el ser absolutamente y siempre. Por eso, todo lo que tiene entendimiento por naturaleza desea existir siempre. Un deseo propio de la naturaleza no puede ser un deseo vacío. Así, pues, toda sustancia intelectual es incorruptible.
A las objeciones:
1. Salomón, tal como queda expresado en Sab 2,1.21, dice aquello pero referido a los necios. El que el hombre y los otros animales tengan un principio similar, es verdad en cuanto al cuerpo, pues todos los animales vienen de la tierra. Pero no es verdad en cuanto al alma, pues el alma de los irracionales es producida a partir de alguna fuerza corpórea, mientras que el alma humana es producida por Dios. Esto es lo que expresa lo dicho en Gén 1,24 en cuanto a los animales: Produzca la tierra alma viviente. En cuanto al hombre dice (Gén 2,7): Le inspiró en su rostro el aliento vital. De ahí que en Ecl 12,17 concluya: Vuelva el polvo a la tierra de la que vino, retorne el espíritu al Dios que lo dio.
Igualmente, un similar desarrollo vital lo tiene en cuanto al cuerpo. A esto corresponde lo dicho: Respiran de forma parecida (Ecl 3,19), y en Sab 2,2: Humo y aliento hay en nuestras narices. Pero no es similar el desarrollo en cuanto al alma, porque el hombre entiende, no así el irracional. Por eso es falso aquello de: No tiene mucho más el hombre que el asno. Así, similar es el destino en cuanto al cuerpo, pero no en cuanto al alma.
2. Así como al decir que algo puede ser creado se está haciendo referencia no a una potencia pasiva, sino a la potencia activa del Creador, que puede producir algo de la nada, así también al decir que algo puede volver a la nada no se está diciendo que en la criatura está la potencia para no ser, sino que en el Creador está el que deje de infundirle el ser. Se dice que algo es corruptible porque en él está la potencia para no ser.
3. Entender con imágenes es la operación propia del alma en cuanto que está unida al cuerpo. Separada del cuerpo, tendrá otro modo de entender semejante al de las otras sustancias separadas del cuerpo. Esto quedará mejor demostrado más adelante (q.89 a.1). ARTíCULO 7 El alma y el ángel, ¿son o no son de la misma especie?
Objeciones por las que parece que el alma y el ángel son de la misma especie:
1. Cada ser está ordenado por naturaleza al fin propio de su especie por la que tiene inclinación a tal fin. Pero uno es el fin del alma y del ángel: La bienaventuranza eterna. Por lo tanto, son de la misma especie.
2. La última diferencia específica es la de más categoría, porque colma la razón de la especie. Pero nada hay de más categoría en el ángel y en el alma que el ser intelectual. Por lo tanto, el ángel y el alma convienen en la última diferencia específica. Luego son de la misma especie.
3. No parece que el alma se diferencia del ángel más que por el hecho de estar unida al cuerpo. Pero el cuerpo, al estar fuera de la esencia del alma, no parece que pertenezca a su especie. Por lo tanto, el alma y el ángel son de la misma especie.
Contra esto: los seres cuyas operaciones naturales son diversas, son de distinta especie. Pero las operaciones naturales del alma y del ángel son diversas, porque, como dice Dionisio en el C.7 De Div. Nom., las mentes angélicas tienen entendimientos simples y bienaventurados, no necesitando lo visible para conocer lo divino. Del alma se dice exactamente lo contrario. Así, pues, el alma y el ángel no son de la misma especie.
Respondo: Orígenes sostuvo que todas las almas humanas y los ángeles eran de la misma especie. Pensaba así porque sostuvo también que la diversidad de grados que se encuentra en dichas sustancias es accidental proveniente del libre albedrío, como ya indicamos anteriormente (q.47 a.2).
Esto no puede ser, porque en las sustancias incorpóreas no puede haber diversidad en cuanto al número sin diversidad en cuanto a la especie y sin desigualdad natural. Porque si no están compuestas a partir de la materia y de la forma, sino que son formas subsistentes, es evidente que sería necesario que hubiera diferencia en la especie. Pues no puede concebirse que exista alguna forma separada a no ser que haya una sola de cada especie. Ejemplo: Si existiese la blancura separada, no podría haber más que una sola, pues esta blancura no se diferencia de aquélla más que por el hecho de ser de éste o de aquél.
Por otra parte, la diversidad en la especie indica siempre diversidad natural. Como en las especies de los colores, uno es más perfecto que otro. Lo mismo ocurre en lo demás. Esto es así porque las diferencias existentes entre los géneros son contrarias, y las cosas contrarias se relacionan por lo perfecto y lo imperfecto. Pues, como se dice en X Metapbys. : El principio de contrariedad es la privación y el hábito.
Lo mismo se concluiría también si esas sustancias estuviesen compuestas a partir de la materia y de la forma. Pues si la materia de éste se distingue de la materia de aquél, es necesario que, o bien la forma sea el principio de diversificación de la materia, siendo las materias (distintas) por su relación con las distintas formas, y en tal caso habría también diversidad en la especie y desigualdad natural, o bien que la materia sea el principio de diversificación de las formas. De ser así, no podría decirse que esta materia es distinta de aquélla, a no ser por división cuantitativa, la cual no se da en las sustancias incorpóreas como lo son el ángel y el alma. Por eso no puede decirse que el ángel y el alma sean de la misma especie.
En qué sentido hay muchas almas de una misma especie, lo detallaremos más adelante (q.76 a.2 ad 1).
A las objeciones:
1. Aquel argumento es viable con respecto al fin próximo y natural. En cambio, la bienaventuranza eterna es el fin último y sobrenatural.
2. La diferencia específica última es la de más categoría, en cuanto que es la más determinada, al igual que el acto es de más categoría que la potencia. Pero lo intelectual no es lo de más categoría, porque es indeterminado y está sometido a muchos grados de intelectualidad, como lo sensible está sometido a muchos grados en el ser sensible. Por eso, así como no todos los seres sensibles son de la misma especie, tampoco lo son los seres intelectuales.
3. El cuerpo no pertenece a la esencia del alma, pero el alma por su misma naturaleza puede unirse al cuerpo. Por eso, tampoco el alma está en la especie, sino sólo el compuesto. Y el hecho de que el alma en cierto modo necesite del cuerpo para realizar su operación, pone al descubierto que el alma tiene un grado de intelectualidad inferior al del ángel, que no se une al cuerpo.
0 TrackBacks
Listed below are links to blogs that reference this post: El problema del alma.
TrackBack URL for this entry: http://www.ricardodiaz.org/cgi-bin/mt-tb.cgi/2042

Bueno mi reflexión acerca de este texto es que trata de explicar la naturaleza del alma en ralacion al cuerpo, de una forma contraponente, osea en cada articulo le da la razon como tambien se la quita, lo que provoca ver de que lado es partidario el lector.
Para mí el tema central es si el alma y cuerpo son uno solo, lo que pude rescatar es que si , como dice el alma se hace del conociemiento atraves de las imagenes, las cuales son captadas por el cuerpo,o que sin alma no hay cuerpo y viceversa, para mi eso tiene mucho sentido porque si yo quisiera definir la palabra "ser humano" diria que es aquel que consta de alma y cuerpo de forma integral, ya que el alma es el motor del cuerpo y y el alma es movida por un motor inmovil o como el texto lo define es el primer principio vital es el alma, a mi parecerm el cuerpo es solo un envase con una ranura de donde va el alma y ninguno de las dos funciona sin la presencia de la otra...el hombre entiende atraves del alma y el alma tiene que captar imagenes atraves del cuerpo.
En cada articulo se pone en tela de juicio si el alma es aquello o es lo otro, y cada respuesta estan muy bien fundamentadas tanto por el lado que esta de acuerdo como en el que no, y esto ahce pensar y darse cuenta en que lado de la balanza se encuentra el lector, ambas respuestas estan muy bien fundamentadas, pero el decidir cual es la mejor respuesta va en uno o ...como ve su propia alma.
Por ejemplo en el ultimo articulo se pone en cuation si el alma de los ángeles es de la misma especie que el alma humana, no se podria decir tajantemente que no pero es dificil de concebir que el alma humana sea de la misma especie o igual que un alma angelical, el alma humana es tan facil de hacer desaparecer y ni siquiera hay que hacerle un daño a ella sino al cuerpo que la porta , en cambio a un angel... que daño le podemos hacer si ellos poseen una conjuncion de cuerpo y alma tan compleja y completa, ademas de poseer el conociemiento universal (segun el texto). Pero tampoco es una locura pensarlo, quizas fue en el unico tema donde no se le hace objecion, yo diria que somos quizas de la misma especia pero con un "rango" mucho mas bajo por que quizas nustra mision en la vida no es llegar a Dios, quizas es solo vivir, adquirir conocimientos ver las verdades del mundo y cuando poseamos todo ese conociemiento nos convertiremos en angeles, dejar de ver nuestro cuerpo y alma como dos cosas que tiene que encajar para dar la vida, sino como un todo como algo que no se puede separar.
Eso es mi opnion sobre el texto el cual me ha hecho reflexionar sobre la importancia del alma y el cuerpo mientras vivimos y adquirimos todo ese conociemiento estando en armonia con las cosas inmovibles tanto como con las movibles (animales, humanos, etc).
FIN....¿?¿??¿?¿?
Bien.
El hombre es un compuesto sustancial de alma y cuerpo, por lo tanto el cuerpo y el alma son principios que se necesitan mutuamente, representando el alma la forma y el cuerpo la materia de dicha sustancia.
El alma al estar atada al cuerpo le da el impulso de vitalidad a este, es por esto que el alma es el acto del cuerpo dándole a este la perfección.
Es por esta razón que como personas debemos cuidar nuestra esencia es decir el alma tiene más importancia que el cuerpo en nuestras vidas ya que el alma es pura, verdadera e incorruptible a diferencia de nuestro cuerpo que esta expuesto a caer en la corrupción komo por ejemplo los vicios, las guerras, las enfermedades y todo tipo de cosas que lo dañe y lo lleve por otro camino que no sea el bien.
---> Tu postura no es muy coherente con tomas, peor tampoco lo mencionas para argumentar
Yo creo que este problema del alma que propone Tomás de Aquino, tiene solución o queda más o menos claro desde las mismas respuestas que el plantea sobre esto. Estoy de acuerdo en que el alma no es cuerpo ya que según lo que él plantea nuestra alma es incorruptible, y que a pesar de que el alma esté en un cuerpo, solo sea el cuerpo el que sea corrompido por los vicios al que este puede llegar. No obstante la única manera de saber si nuestra alma es algo independiente de lo cuerpo, es cuando nos toque morir, quiero decir que a pesar de que este de acuerdo con lo que expone Tomás de Aquino no tengo real certeza de lo que el alma en si es. Puede ser que todo lo que pensemos acerca del alma este equivocado o que tal vez eso que llamamos alma quizás ni exista, que cuando nos toque morir solo hasta allí llegue nuestra existencia y no haya vida después de la muerte.
De lo que si tengo certeza es que a pesar de que estemos a favor o en contra de lo que expone Tomás de Aquino, nos llegará la hora de morir, y no servirá de mucho tratar de entender si el alma es o no es algo para evitarla.
En todo caso el problema propuesto lo encuentro bastante interesante porque plantea cosas ajenas a nuestra vida cotidiana y nos hace cuestionar nuestra existencia, aunque hablar del alma es bastante complicado porque es algo abstracto, y lo abstracto para el hombre a veces es difícil de entender porque muchos necesitan ver, para saber de se esta hablando.
El problema del alma
¿El alma es o no es cuerpo?
El alma es el acto del cuerpo, es lo que anima el cuerpo y lo mueve, el alma y el cuerpo son un compuesto por el cual unidos forman a un ser, no puede decirse que el alma es cuerpo o que el cuerpo es alma, ambos funcionan por separado dependiendo el uno del otro.
El alma humana, ¿es o no es algo subsistente?
Efectivamente podemos decir que el alma es subsistente y también incorpórea, dado que el alma por sí sola no puede manifestarse sin un cuerpo.
Las almas de los seres irracionales, ¿son o no son subsistentes?
Un ser racional a diferencia de un ser irracional, se rige por tener voluntad y pensamiento, el actuar de un ser irracional no logra diferenciarse mucho de su ser, dado que los seres irracionales se mueven por instintos básicos y necesidades, no por una expresión de voluntad o deseo racional. Por tanto podemos decir que su alma, no es subsistente con su cuerpo, dado que el cuerpo demanda necesidades fisiológicas, no racionales, no hay una convivencia equitativa, sino mas bien, meramente simbiótica (el cuerpo necesita de un alma para moverse y el alma necesita de un cuerpo para expresarse, no obstante no hay interacción entre lo suprasensible y lo concreto, no hay abstracción).
El alma, ¿es o no es el hombre?, mejor formulado: el hombre, ¿es o no es algo compuesto de alma y cuerpo?
El hombre como ser, no podría ser un ser si no poseyera un cuerpo para poder interactuar con el mundo sensible y al mismo tiempo este cuerpo no podría volverse “animado” si no tuviese un alma humana unida a él.
El alma, ¿está o no está compuesta de materia y forma?
La materia es el componente que encontramos en toda sustancia y la forma es la causa misma del ser, la esencia de todos nosotros es nuestra alma y esta al unirse al cuerpo forma al “ser”. Sí, la materia y la forma comprenden el compuesto que denominamos esencia, por tanto, decimos que también es el compuesto del alma.
El alma humana, ¿es o no es incorruptible?
Lo que es corrompido es nuestro actuar, debido a que nuestras facultades se contaminan por los vicios y nos hacen darle un mal uso. El alma es nuestro motor, pero no dirige nuestro actuar.
El alma humana, ¿es o no es de la misma especie que el ángel?
El alma humana para poder manifestarse necesita de un cuerpo al cual unirse, no es de la misma especie, dado que el ángel no necesita de un cuerpo, su manifestación es pura, no hay un cuerpo que corrompa el actuar, no obstante ambas almas poseen una condición de inmortalidad.
Creo que Tomás de Aquino era un personaje muy interesante, dada su orientación aristotélica y sus planteamientos. Vale señalar que fue un proto-empirista y un proto-racionalista bastante claro en cómo debemos enfocarnos para llegar a un “conocimiento”. Sus cuatro pasos poseen una lógica atractiva y simplista, dado que señala muy bien la importancia existente entre la armonía que debe haber entre los datos extraídos de la experiencia concreta y los sentidos, con la pseudo forma de verdad extraída del “intelecto agente” (vale decir, del razonamiento). Me parece bastante valida la visión sobre el alma como algo subsistente y como algo incorruptible, dado que si lo pensamos nuestro principio y esencia era puro hasta que nuestro actuar fue corrompido por los malos hábitos y los instintos. Creo efectivamente que el alma funciona como un aliento de vida que anima lo inanimado y que esta no puede manifestarse por sí misma sin un cuerpo al cual usar. Otro punto de vista bastante interesante fue el cómo llegamos a un “conocimiento” y que este no es más que una pseudo forma de verdad. Empíricamente se señala que la experiencia concreta y lo obtenido a través de nuestros sentidos es algo primordial, paralelamente y “racionalmente”, se hablo de lo suprasensible y de la interacción entre las ideas y lo “sensible”. Lo más cercano a realidad a lo cual podemos llegar, será a través de la mezcla entre lo racional y empírico de la vida. Reflexionando sobre lo que podemos catalogar como realidad, es bastante abismante cuando pensamos que lo obtenido del mundo material, no es más que solo lo que limitantemente podemos captar a través de nuestros cuerpos y que luego trabajamos en nuestra mente mediante paradigmas que están constantemente expuestos a desaparecer.
Hacer un texto acerca de los “Problemas del alma” es algo muy complejo de plantear ya que contiene un sin numero de aristas. Tomas de Aquino en su texto plantea muy sencillamente y explicativamente los problemas del alma mediante tres grandes temas:
A) Esencia del alma
B) Capacidades y potencias del alma
C) Acciones del alma
Estos se van desglosando y nos llevan a estudiar siete preguntas que son como la base de los principales problemas del alma:
1) El alma, ¿es o no es un cuerpo?
2) El alma humana, ¿es o no es algo subsistente?
3) Las almas de los seres irracionales, ¿son o no subsistentes?
4) El alma es o no es hombre mejor formulado: el hombre, ¿es o no es algo compuesto de alma y cuerpo?
5) El alma, ¿está o no está compuesta de materia y forma?
6) El alma humana, ¿es o no es incorruptible?
7) El alma humana,¿es o no es de la misma especie que el ángel?
Mediante estas interrogantes se puede desarrollar de una manera sencilla los problemas del alma, ya que se plantean objeciones y se plantea una visón tomista. Al estar de esa forma planteado el problema se puede ir encontrando cual es el pensamiento que mas me gusto y porque.
Personalmente creo que Tomas de Aquino es un personaje muy profundo en la manera en la que orienta su pensamiento ya que su base esta fuertemente sustentada en una visión aristotélica.
creo k el análisis que plantea es muy interesante ya que deja muy claro que el alma es algo que no puede funcionar si no esta en un cuerpo, también nos deja claro que el alma es algo incorruptible, además de ser algo que anima a un cuerpo es lo que hace que este razone y tenga entendimiento.
La visión tomista del problema del alma es con la que mas estoy de acuerdo por la manera de expresar que el alma es algo que nos mueve.
El alma no es un cuerpo, sino más bien es una manifestación del cuerpo, es un motor móvil, es lo que da el entendimiento, es la esencia del ser humano, es una composición de materia y forma, además es algo subsistente e incorpóreo ya que el alma no puede actuar si no tiene un cuerpo. El hombre es un compuesto entre alma y cuerpo que subsisten para formar un todo el hombre necesita de su cuerpo para interactuar con lo concreto pero al mismo tiempo necesita de un alma para ser algo animado. Debo agregar también que el alma de los seres racionales es incorruptible ya que lo que se corrompe en los seres humanos son los hábitos que es la capacidad de actuar de acuerdo a sus facultades, cuando un ser humano no actúa de acuerdo a sus facultades estamos frente a el acto de corrupción.
El alma de los seres irracionales no se asemeja mucho a la de los seres racionales (humanos), ya que los seres irracionales (animales), no actúan de acuerdo a un razonamiento previo esto hace que se produzca una diferencia en cuanto a que el alma de ellos entonces no toma la misma función que en nosotros , una de las grandes diferencias es que su alma no es subsistente si bien es cierto necesita del cuerpo para funcionar no funcionan juntos ya que los seres irracionales confunden su ser con su actuar, mas claro aun seria que ellos no entienden ni razonan sus actos y al ser así no diferencian lo que son de lo que hacen.
¿El alma humana es o no es de la misma especie que el ángel?
No lo son ya que el alma humana necesita de un cuerpo para funcionar y eso la hace mas inferior que un ángel pero al mismo tiempo el cuerpo no es parte de la esencia del alma, pero el alma por su naturaleza si puede unirse al cuerpo. Entonces se puede decir que el alma solo es parte del compuesto (alma +cuerpo). Aunque ambos el alma y el ángel son seres intelectuales no son de la misa especie.
---> Excelente.
Permitiéndome responder las preguntas, compartiendo o no los datos y opiniones entregadas por el profesor:
A fin de compartir que el alma sin el cuerpo podría llegar a ser mucho mejor, podría llegar a ser algo completo; Al necesitar de algo para "MOVERSE" o actuar, hablando del cuerpo, es algo que no comparto, pues el alma bien podría ser un "ser" superior como hacen llamar a DIOS que trabaja sin un motor MOVIL, lo que para mi diría que el alma no es cuerpo, sino algo que complementa el cuerpo desde un punto de vista o lado diferente a todo lo material.
El alma humana, comparto que es susbsistente, ya que el alma para mí es algo que puede seguir viviendo, es algo superior a nosotros como ya lo dije antes, no es algo que podamos ver, lo que nos hace ver que puede ser algo superior al igual que muchos como creen en DIOS que es algo que al no saber la forma ni lo esencial, lo creemos algo de mayor superioridad.
El alma de los seres "IRRACIONALES" debe ser subsistente, ya que al igual que el hombre, creo que el alma es algo de mayor superioridad.
Sin el alma, el hombre no sería hombre, eso es lo que nos hace ser un ser completo, ya que sin el alma falta la otra mitad de nuestro ser, y si tan sólo fueramos alma, nos faltaria lo que nos hace SENSIBLES: el CUERPO.
El alma es algo superior, como ya lo he escrito antes, creo que no es ni espiritual ni es algo creado el cuerpo,es decir, algo sensible, ya que si no perdería ese PERFIL de sobrenatural, de superior.
El alma humana debería tener las mismas características que als de un angel, sólo que las que pertenecieran a los ANGELES no poseen el mismo CUERPO, si se puede llamar así, porque los cuerpos humanos hacen ser al alma un compuesto incompleto, en cambio al poseer el cuerpo sin necesidades, como los del los angeles que se supone son seres completamente BUENOS, no necesitan nada más, es decir, serían un compuesto perfecto.
---> Muy bien
- Las dos son importantes, por tanto debemos cuidarlas por igual, ya que el hombre esta compuesto por ambos, se complementan y sin ellos perdería su identidad. Si bien ambos son importantes y merecen cuidado, creo que sin lugar a dudas la esencia merece cuidado debido a que la apariencia es corruptible en su totalidad, ya que pertenece al mundo de lo sensible, uno puede cortarse el pelo, teñirse, se puede poner piercings y modificar el look, en cambio la esencia es lo que realmente perdura a traves del tiempo y según platón te permite llegar al mundo ideal.
---> Es un comentario desde Tomas de Aquino. Su último comentario desarticula lo dicho antes.
Tanto el alma como el cuerpo tienen una complementacion, es decir, no podemos hablar del humano sin aquella relación ya que al hablar de alma, hablamos de la interioridad del ser humano y la conexion que tiene el alma con el cuerpo en que juntos trabajan para tener una sensacion sobre las cosas y la vision de ellas para entenderlas, pero hay que mencionar que el alma no representa a la especie ya que como mencionamos anteriormente trabajan mutuamente y tanto el alma como el cuerpo tienen la misma importancia.
----> Pero en la teoría de Tomás de Aquino (de la cual no hacs ninguna referencia) poseen funcione diversas.
Respecto al problema del alma y según lo que dice Tomas Aquino podemos decir que el alma no es cuerpo, ya que ésta es principio vital, es lo que vive entre nosotros, no es el cuerpo en si, sino acto del cuerpo, esta no es uniforme ya que se va a mover por accidente, que serian las cualidades. El alma humana llamada mente o entendimiento es independiente, obra por sí, ya que es subsistente y puede conocer la naturaleza de todos los cuerpos gracias al intelecto, ya sea de forma paciente o activa, el hombre entiende por el alma a través de la razón. En cambio el alma de los animales irracionales no son subsistentes, ya que no obran por si mismas debido a que su alma es mas sensitiva por ende unida a lo corporal. El alma no es hombre, esté, mas bien esta compuesto de alma y cuerpo. El alma no esta compuesta a partir de la materia puesto que esta recibe formas individuales y el alma recibe forma absoluta a partir del entendimiento; separada del cuerpo tendrá otro modo de entender, los Ángeles caben en esta categoría. El alma es incorruptible ya que al ser subsistente no se corrompe más que sustancialmente, pero esto es imposible ya que es evidente que lo que le corresponde a alguien sustancialmente, le es inseparable, y lo que recibe lo recibe según su modo de ser.
El alma humana es producida por Dios una potencia activa que puede crear de la nada, no así el alma irracional, ya que esta es producida por alguna fuerza corpórea.
----> Debe aplicar eso que está resumido en la pregunta que inicia este texto.
Me parece que es mas importante el cuerpo, considerando el argumento de que el alma es incorruptible, por lo tanto, creo que deberiamos encargarnos de cuidar el cuerpo, teniendo la certeza de que el alma no se corrompe y qe solo se corrompe el cuerpo.
CHAO PROFEE
AGUANTE LOS DIONISIOS!! JAJAJAJA
Felipe:Hola! Pero...
---> ¿Y Tomas de Aquino? Está bien tu opinión, pero lo que debo evaluar es si conoces o no el pensar de Tomás de Aquino.
Bueno, con respecto al problema del alma, en general se podría decir que la suma teológica es una respuesta al cómo todo nos une a dios, lo que es un problema puesto que la religión (de esa época), da una sola verdad la cual además es incierta puesto que no se le puede cuestionar con respecto al origen de todo el universo y los hombres. De ahí que deriven una serie de preguntas que surgen a su planteamiento como son la existencia de dios, el alma, el dualismo alma/cuerpo propuesto por platon, etc.
Ahora bien, con respecto a dios, Según Tomás de Aquino éste nos crea de la nada y nos deja el alma, al ser (dios), un motor inmóvil y puro, da el movimiento a los demás motores móviles que vendrían a ser las almas (que no tiene fin), éstas poseen esencia (ser de algo o alguien) y la existencia (manifestación del ser), la existencia realiza la escencia, la actualiza por medio de los actos propio de los seres humanos, quienes poseemos un cuerpo que nos da individualidad puesto que este nos ata al tiempo (que es estático, según los antiguos), participando también en esta actualización los términos de acto y potencia ya nombrados en las clases pasadas.
Cuerpo y alma forman al hombre, ambos son complementarios, lo que nos hace diferente a los angeles ya que estos últimos no necesitan del cuerpo.
--> Cuidado, al parecer confunde aspectos del pensar griego con el medieval. El tiempo no es estático para Tomas de Aquino, por ello agrega la existencia. No hace referencia al problema planteado.
El Problema del Alma
Tomás de Aquino, luego de estudiar el alma, referida a su esencia, analizando los siete problemas con sus objeciones y las respuestas a éstas, llega a las siguientes conclusiones:
El primer principio vital del alma no es el cuerpo, sino el acto del cuerpo, el que el alma sea incorpórea y subsistente viene de su aspecto racional, llamado entendimiento o mente. Las almas de los animales irracionales al no ser capaces de obrar por si mismas, no son subsistentes, ya que en cada uno hay semejanza entre ser y obrar. El hombre no es alma, sino que es algo compuesto de cuerpo y de alma, el alma intelectiva carece de materia-forma y como toda sustancia intelectual es incorruptible.
No puede decirse que el Ángel y el alma sean de la misma especie, ya que en las sustancias incorpóreas no puede haber diversidad en cuanto al número, sin diversidad en cuanto a la especie y sin desigualdad natural.
Katherine Valenzuela González. (Universidad Católica del Norte, Psicología).
--->Resume teoria pero no aplica a problema planteado.
Hola amigos:
El alma no existe. Lo que dijera o no dijera Tomas de Aquino hace 700 años no es prueba de nada. Están tomando como si fueran ciertas Son anacrónicas antiguallas superadas hace siglos.
Walter