Nietzsche, apuntes para tratar de entenderlo.
Su filosofía ha sido caracterizada por su carácter poético y personal. Fue un gran pensador revolucionario, que junto con Marx, vino a dar un nuevo impulso y dirección al filosofar. Es durante el siglo XX, cuando más se le ha valorado y se ha asumido su aporte en diversas esferas del conocimiento: tales influjos van desde la teoría estético-musical (en que intenta un regreso a las emociones y al antiguo deseo de renovar la tradición mítica germánica), a la política (que buscan la oposición del hombre por el hombre, a través de búsqueda de una lucha incansable por descubrir el dinamismo y la fuerza propia de la raza humana) y van también hacia el campo del existencialismo (que rescata ciertos pasajes nietzscheanos que hablan de la contradicción interna del autor y de su permanente búsqueda de identidad).
Sea como sea, Nietzsche vino a transformar la filosofía dejando raíces para su posteridad. Quizás en el fondo, él mismo sabía que lo lograría, es así como en su autobiografía escribe:
"Un día el nombre irá unido a algo formidable: el recuerdo de una crisis como jamás ha habido en la tierra... Yo no soy un hombre, soy dinamita. Me rebelo como nadie jamás se ha rebelado... Yo soy también necesariamente el hombre de la fatalidad. Pues cuando la verdad entre en lucha con la mentira milenaria, habrá conmociones como jamás hubo, convulsión de temblores de tierra, desplazamiento de montañas y valles como jamás se han soñado. El concepto de política se diluirá en una lucha de espíritus. Todas las formas de poder de la vieja sociedad habrán saltado por los aires, porque todas estaban basadas en la mentira. Habrá guerras como jamás las hubo sobre la tierra. Sólo a partir de mí habrá en el mundo una gran política".
Todo parece una profecía terrible y trágica, pero ni él mismo pudo precisar la verdad de sus dichos, ya que a renglón siguiente se pregunta por la verdad antes dicha: "ácaso soy un bufón".
Teoría Nietzscheana.
Cuatro períodos distintos se pueden apreciar en la obra de este polémico autor, que de acuerdo a sus propias expresiones asemejan a los momentos del día y representan en su conjunto toda la evolución por la que fue pasando su pensamiento.
Respecto a la forma de desarrollar sus teorías, hemos de tener en cuenta ciertas salvedades. Nietzsche no es un pensador sistemático; posee un estilo fascinante e inigualable, que se expresa en su singular exposición a través de aforismos y de poemas. Tal estilo entraña grandes dificultades para llegar a una correcta comprensión, de hecho el título de uno de sus libros lo declara: "Así habló Zaratrustra.. Un libro para todos y para nadie". Con su forma de escribir a través de la metáfora y del simbolismo, aparece su libro, en primera instancia como un texto cualquiera; sin embargo, al presentar sus concepciones filosóficas a través de intuiciones violentas y emotivas, puede ser mal interpretado. Quizás una de las características más extrañas de su teoría es que puede haber sido escrita para nadie... para nadie más que él mismo.
Primer Período: Filosofía de la noche.
El inicio del pensar de Nietzsche se centra en la investigación del arte y la filología, que se centra en una admiración permanente para toda la cultura griega, en especial, la pre-socrática. Hay desde el comienzo una atracción enorme por los primeros pensadores griegos, que fueron tomados como poetas y que en un inicio expresaron sus ideas basándose en la literatura y los mitos de la época; hay tal mezcla en estos autores entre poesía y verdad, entre el mito y la racionalidad, que se le hace difícil rechazar sus sentimientos hacia esta era.
En su obra '' El nacimiento de la tragedia en el espíritu de la música" (1871), sostiene que el arte bien puede ser una forma válida para penetrar en la realidad, en especial, en aquellas facetas desconocida de la realidad, aquel rostro que los teóricos no han podido desentrañar: toda la oscuridad propia de la irracionalidad emotiva. En efecto, ya en tragedia griega vemos el enfrentamiento entre estos dos extremos de la realidad: lo apolíneo y lo dionisíaco, entre el discurso racional claro y preciso y la exposición emotiva, mezclada y difusa de las emociones humanas. Para Nietzsche estas dos fuerzas han estado siempre, pero a él le interesa destacar con mayor vigor la expresión dionisíaca:
" Hemos de concebir la tragedia griega como un coro dionisíaco que una y otra vez se descarga en un mundo apolíneo de imágenes."
Pero lo propio del arte es su confusión de emotividad en el hombre, de permitirle a éste romper con lo cotidiano, con todo lo racional e imbuirlo en un espíritu de emotividad, por medio del cual se funde con los demás, pasa por un proceso catártico y de esta forma logra descubrir la vida en su plenitud, la vida como una fuerza poderosa que subyace bajo toda forma de manifestación de la humanidad.
Nietzsche acentúa esta relación dialéctica entre lo apolíneo y lo dioonisíaco, deseando por sobretodo acrecentar el desarrollo dionisíaco, para recuperar aquel espíritu que fue sepultado por Sócrates con su afán de verdad y racionalidad. En efecto Sócrates va a personificar al "gran corruptor", a aquél que hizo triunfar al hombre teórico por sobre el trágico, y que convirtió al saber y la búsqueda de verdad en la medicina universal por sobre el error, que fue mal calificado como el supremo mal.
Así es como ve que la historia de occidente ha sido el desarrollo de lo apolíneo, de un esfuerzo inhumano del hombre por eliminar todo lo dionisíaco. Grande será la admiración, entonces, que sentirá al oír la música de Wagner o al conocer la metafísica de Schopenhauer, pues en ellos ve el resurgimiento de la tragedia griega en su doble dimensión en el espíritu alemán.
Segundo Periodo. Filosofía de la mañana. ( 1878-1882)
Este período se enmarca en medio de los diversos viajes que realiza Nietzsche entre su tierra e Italia. A través de los cuales profundiza el estudio del positivismo y utiliza parte de sus argumentaciones en atacar a toda la metafísica tradicional. Aquí descubre la falsedad de los supuestos valores, que han sostenido a todo el desarrollo de Occidente. Es así como su crítica histórica se transforma en una crítica axiológica. Sostiene que tales valores no son todo lo objetivo que se ha pretendido y señala con firmeza que es imposible mantener cualquier tipo de metafísica fundada en ellos.
Es en su texto '' Humano, demasiado humano'', en donde Nietzsche inicia su crítica de los valores de la cultura occidental. Sostiene que los supuestos valores de la tradición greco-romana han sido afirmados basándose en creencias, más que de acuerdo a una racionalidad interna y mucho menos de acuerdo a criterios objetivos. Tales idealismos sólo han correspondido a aspectos propios de la humanidad y no a verdaderos entes ideales. Debido a esto postula una inversión de todos los pseudo-valores, por todos aquellos que realmente pongan la vida por sobre todas las cosas. Su crítica se extiende a toda la moral y de ahí a toda posición cristiana:
'' En el fondo dos son las negaciones que encierra en mi la palabra inmoralista. Yo niego, en primer lugar, un tipo de hombre (...) considerado hasta ahora como el tipo supremo, los buenos, los benévolos, los benéficos; yo niego, por otro lado, una especie de moral que ha alcanzado vigencia y dominio de moral en sí, la moral de la décadence, hablando de manera más tangible, la moral cristiana''.
(Ecce Homo, p.126)
Por esto, en sus investigaciones abandona el campo de la metafísica. Hay un quiebre con la metafísica de Schopenhauer y con Wagner, debido a que asume una postura eminentemente critica y se preocupa de afirmar solamente el valor de la vida. Su intención es fundamentar un nuevo sistema de pensar filosófico.
Tercer Período. Filosofía del mediodía.
Este es el periodo en que su filosofía alcanza el climax de su pensar. Es el momento más fecundo en su obra literaria y aquél en que se manifiestan sus conceptos claves: el superhombre, el eterno retorno y la voluntad del poder. Con la publicación del texto ''Así habló Zaratrustra'', replantea el viejo conflicto entre Dionisio y Apolo, pero esta vez orientados hacia la pugna entre la moral de la vida y la moral cristiana y con ella toda la cultura occidental. En efecto, es Zaratrustra el símbolo de la afirmación del espíritu de la vida y de la creación de una nueva moral que va más allá de lo bueno y de lo malo, es en definitiva la superación de toda posibilidad metafísica.
Zaratrustra es, entonces, el Dionisio sin la metafísica de Schopenhauer. Un personaje que refleja el retorno a la vida y que aparece con su propio némesis: aquella moral que ha atentado con lo propio de la vida, la moral cristiana. Tal como lo dice Nietszche: "¿Se me ha entendido? Dionisio contra el crucificado".
La voluntad de poder
Nietzsche nos dice que intentó siempre hallar una cura a su enfermedad y que la voluntad de salud o de vida fue lo que se constituyó en su filosofía. Incluso hay algunos detractores de él que afirman que sin su desorden sicológico, no hubiese existido Nietzsche.
Sea como sea el término de voluntad cobra importancia en la filosofía de Nietzsche, sin embargo lo cita una y otra vez, pero muy pocas veces da una clarificación del mismo. Lo que sabemos es que no corresponde en modo alguno a la voluntad sicológica o al simple deseo de algo, tampoco es la voluntad de verdad, que posee el hombre teórico en su actuar. Es una voluntad distinta que se iguala con la vida misma y que lo lleva a ser más y tener un ansia profunda de querer superarse continuamente.
La voluntad de poder se manifiesta en un proceso continuo de forjar valores, pero de aquellos valores novedosos que requieren de la total aniquilación de los anteriores. Sin embargo, tal voluntad de poder no se restringe a la acción de un solo individuo, único y concreto, posee una connotación cósmica al ser parte de un proceso continuo de creación del mundo sobre sí mismo:
'' Este es mi mundo dionisíaco, que se crea-eternamente-a-si-mismo, y que se destruye eternamente-a-sí-mismo, este mundo enigmático de la doble voluptuosidad, ni '' más allá del bien y del mal''... Este mundo es voluntad de poder y nada más que eso''
El eterno retorno.
Desde la voluntad de poder se genera otro de los conceptos claves del pensar nietzscheano: el eterno retorno. Este es un término tomado desde la mitología y de los presocráticos. En principio es crítica de la visión lineal del mundo y de toda realidad supraterrenal. Aquella teoría todo se fundamenta con una supuesta vida eterna que se convierte en el fin único y valioso de la realidad. Sin embargo tal fin no existe sino que lo único cierto es este mismo mundo o cosmos encerrados en sí mismo, en un círculo inacabable y completo.
Lo que debemos hacer, es aferrarnos a él con todas nuestras fuerzas. Aceptar la noción de un devenir constante, en que se pierde todo rigidismo tradicional, y en que debemos aprovechar al máximo toda nuestra existencia actual y concreta, la cual es parte de una eterna coreografía celeste que nos hace ser permanentemente. Aparece un amor profundo a nuestro destino, afirmando y aceptando la vida tal y como se nos presenta.
El superhombre.
Así es como la encarnación de este cambio de vida y de escala de valores, en torno a la vida, la trae el ''superhombre'' en sí mismo. Este es el regreso a lo primitivo, a lo antiguo, pero es también el nacimiento de un nuevo hombre que recrea todos los valores para poder ser realmente fiel a la vida en sí y al espíritu de la tierra que ella encierra.
¿ Cómo surge? Nietzsche no lo dice claramente, lo único que afirma es que los hombres deben transformarse paulatinamente desde el servilismo cristiano, pasando por la actitud libertadora del revolucionario de valores, hasta llegar al definitivo ser creador de valores. Este ser, Nietzsche lo identifica con la imagen de un niño. Pues son los niños los que en su inocencia van más allá de las concepciones rígidas de bien y mal, pero también son ellos los que poseen toda la vida por delante y son capaces de crear todo lo que está por venir.
Cuarto período: Filosofía del Ocaso.
En su último período, que está marcado por las continuas crisis de su enfermedad, Nietzsche hace gala de su critica con mayor ahínco. Su análisis se centra en la sociedad actual y plantea así la situación de nihilismo que está padeciendo. Al igual que Marx, ve en las raíces de la misma sociedad el germen de su autodestrucción.
Con esta crítica Nietzsche desea que la sociedad entera se transforme y pueda encontrar así el hombre, definitivamente su propia realidad. Es de esta forma que se toma su famosa frase '' Dios ha muerto, hagamos que viva el superhombre'', puesto que en la muerte de Dios se patentizan todas las debilidades y perjuicios que han provocado la cultura cristiana- occidental, la que no ha permitido que el hombre asuma su vida en toda la vitalidad e impulso que ésta requiere.
Debido a esto, califica a toda la cultura occidental de nihilista. Este término fue utilizado como una descalificación de todo sistema filosófico o ideología que niegue o no reconozca los valores y realidades realmente importantes. Tal es la situación que Nietzsche ve en la sociedad, ésta se ha preocupado de exaltar todo lo trascendental, todo lo religioso, como un fin ultraterreno, que nunca tiene algún destello real en la vida actual, esto ha hecho que los hombres ya no se vivan por sí mismos, sino que en sus frustraciones continuas se resignen a una falsa esperanza en otro mundo.
Nietzsche profetiza que la sociedad ha incubado un nihilismo pasivo, el cual traerá el retroceso de toda cultura y la decadencia del poder del espíritu humano. Sin embargo, pretende adelantar tal proceso de decadencia; desea un nihilismo, activo que remueva los cimientos falsos del cristianismo, lo haga caer, desde allí forjar las bases de una nueva sociedad inspirada en el ideal del superhombre: la superación del hombre por el hombre en la conquista por la vida.
Lamentablemente en 1889, en pleno auge intelectual sobreviene la crisis final de su enfermedad que lo deja con un grave diagnóstico de parálisis, la cual durará hasta la muerte del Filósofo en 1900.
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Se parece al trabajo que diserte en 3ero para antropologia (:
Cuando lei "Asi hablo Zaratrustra" me di cuenta de que muchas cosas que ahi salen, son verdades que la gente no quiere reconocer en nuestros tiempos, aunque digan que Nietzsche estaba loco.
Saludos :)