Te lo dije

| | Comentarios (10) | TrackBacks (0)

dedo.jpg Siempre he creído que nuestra vida es como una película. Hay vidas sencillas, como comedias románticas, las hay trágicas, de suspenso o lamentablemente de terror. Sea cual sea el género que toque hay dos cosas fundamentales en esta propuesta: en primer lugar, que el tipo de película la escogemos nosotros, y en segundo lugar, que el protagonista el (o la) jovencito (a) de la película somos nosotros.

Por ello, no hay cosa más desagradable que equivocarse: ¿cómo es posible que el héroe de la película no sepa lo que hace? ¿Cómo es posible que el protagonista se equivoque?

Lo peor es cuando el héroe se equivoca aun cuando le advirtieron que no lo hiciera... eso sí que es triste.

Pesares evitables

Mi señora tiene un don paranormal complejo. Bueno dicen que las mujeres suelen tener esa capacidad precognitiva que les permite saber de antemano como es una persona, saber en quien confiar o no, o simplemente adivinar lo que ocurrirá. Yo a veces creo que eso sí es así, lo cual significa que estamos en desventaja... es como si se supieran el guión de antemano.

Ocurre entonces que más de alguna vez me aconseja, me advierte, me sugiere ciertas acciones, por diversos motivos. Y yo que suelo ser más rebelde que prudente, suelo no hacer caso. "¡¿Qué va a saber ella?!"- me digo y actúo de otra forma.

¿El resultado? Las cosas suelen ocurrir como me advirtieron. Yo veo como mis opciones se van a pique, y sonrío en silencio pues sé lo que me espera. Regreso humillado, derrotado a mi casa y veo en mi mujer la expresión triunfante: "te lo dije".

¿Por qué ocurre esto?

Yo sé que soy porfiado y que muchas veces actúo motivado por mis decisiones más que por lo que me sugieran. Pero creo no ser el único. ¿Cuántos padres le dicen a sus hijos que hacer y no lo hacen? ¿Cuántos profesores aconsejan a sus alumnos con que eviten acciones que terminan finalmente realizando? ¿Cuántos amigos aconsejan en vano?

Yo creo que esto demuestra algo que muchos niegan. Siempre somos libres. La responsabilidad última de nuestras decisiones está en nosotros. Por ello, la autonomía estará presente, aun cuando obedecemos una regla: somos nosotros quienes hemos decidido obedecer o desobedecer. Toda acción radica entonces en nuestra voluntad, en el primigenio acto de decidir qué hacer y qué no hacer.

Tal decisión viene siempre de nuestra vida, de nuestras experiencias personales y sobre la base de ellas es que decidimos en concordancia. Si me cuentan que meter los dedos en el enchufe es peligroso, lo podré saber con certeza si veo que a alguien le ocurre. Lamentablemente, algunos de nosotros necesitamos experimentarlo personalmente.

Sé que esto desespera a los padres con sus hijos, pero ya Aristóteles en su metafísica nos advertía que las experiencias son intransferibles. Por ello el testimonio ajeno no siempre convence y sí el error propio.
Sin embargo, ya cuando van varios errores uno comienza a cuestionar su propio actuar. Supongo que en ese paso estoy ya (Para alegría de Claudia, mi señora). Lo mejor de los seres humanos es que podemos aprender, y que podemos cambiar nuestras acciones. Reconozco que la mayoría de las veces yo soy orgulloso y no hago caso, pero poco a poco he ido mejorando y ya escucho los consejos y a veces hago caso.

Y no porque sea una persona buena, ni noble, sino porque a la larga es peor llegar a casa y aún con la pena del fracaso escuchar esa odiosa frase "te lo dije" una vez más.

0 TrackBacks

Listed below are links to blogs that reference this post: Te lo dije.

TrackBack URL for this entry: http://www.ricardodiaz.org/cgi-bin/mt-tb.cgi/2276

10 Commentarios

jocelyn meneses dijo:

wenaaa!!! reflexión!!! jajajaja maravillosa metalección,me encataría transmitirla como promoción de responsabilidad... se puede citándote obviamente.... se puede??

jocelyn meneses dijo:

se pueden omitir parrafos más personales si gustas....

Stefanos dijo:

Es horrible cuando uno por experiencia intenta advertir a otros de las consecuencias de sus acciones y finalmente a pesar de tomar en cuenta la opinion, lo hacen igual.
Con el tiempo, he llegado a la conclusion de que no sirve de nada dar consejos cuando no nos los piden... solo podemos acernos a un lado y esperar que nuestros seres queridos saquen lo mejor de las malas experiencias. Podemos intentar guiarlos, pero finalmente como dices en el texto, son ellos los que tienen la libertad de elegir sus experiencias y los frutos que obtendran de ellas.
A fin de cuentas uno tambien estuvo en el lugar del "aconsejado" y tampoco se conformo con los consejos que nos fueron dados... era necesario caerse, tocar un fondo para volver a levantarse.


Saludos

Ricardo Author Profile Page dijo:

Jocelyn: Claro que se puede, la idea siempre ha sido compartir.

Carolina Diaz dijo:

Encontré que es una muy buena reflexion...
Y esa frase "Te lo dije" a nadie le gusta escucharla, ya que uno siente que te recarcan en tu cara el error que has cometido y que sin lugar a dudas esa persona te lo advirtió. De esa forma te hace sentir que él era quien tenía la razón y tú estabas erróneo en la decisión. Vale decir que la mayoría de nosotros somos orgullosos y si nos remarcan nuestros errores eso nos hiere el ego.
Para ser franca me ha sucedido que me ha tocado estar desde el rol de aconsejadora y de aconsejada, y la verdad es que ni como aconsejadora, a veces no me tomaron en cuenta los consejos y cometieron el mismo error que les advertí y viceversa como aconsejada algunas veces no tomé en cuenta el consejo y cometí los mismos errores.
De esto se puede analizar que el ser humano debe vivir sus propias experiencias por como estas son: instranferibles, para asi lograr tocar fondo y volver a pararse, para comenzar nuevamente evitando y aprendiendo de no cometer los mismos errores y asi ir cada vez convirtiéndote en una mejor persona..


saludos

Nicson Rubio dijo:

Personalmente he pasado por demasiadas experiencias desagradables que me han enseñado algo. Pero cuando las comparto con seres queridos que estén viviendo una situación similar, se las cuento netamente como anécdota, de ninguna manera espero que dejen de hacerlo, y aprendan de mis errores. Muy por el contrario, una parte de mi - la que por cierto, domina - espera que continúe haciéndolo y que llegue a sus propios resultados; una experiencia grata, o un pésimo recuerdo que de verdad les enseñará una lección valiosa. Considero injusto eso de "no pases por lo que yo pasé", cada uno debe vivir la vida como se le presente, o que haga con ella lo que se le apetezca.Generalmente mis deseos son "que lo pase mal" porque curiosamente el hombre aprende mejor con las experiencias negativas. Es como que las experiencias positivas simplemente cumplieran con el orden natural de las cosas.

Caucoto dijo:

Excelente!!!... Reflexion que nos pega el palo a varios de los que leimos.

sebastian ramirez ( shoclo ) dijo:

Wenaaaaaaaaaaa!! profe, sabe que su reflexión "ta terrible d wena".
Me hizo pensar mucho sobre la vida que llevo y además me hizo pensar en ese "don" que tienen la mujeres que por lo menos a mí mas de 1 vez me ha pasado
Excelente su reflexión, me llego mucho, y me ha cambiado mi forma de pensar en ciertos puntos

¡¡Gracias pajarooo!! xD

Ricardo Author Profile Page dijo:

Carolina: es cierto cada experiencia es intransferible, ¡pero cuánto dolor evitaríamos si hiciéramos caso!

Ricardo Author Profile Page dijo:

O quizás las buenas expriencias son tan cotidianas, tan comunes, que hemos dejado de valorarlas. De la belleza también se aprende. Al menos yo lo he hecho así... y esta vez me gustaría que "sí pases por lo que yo pasé".

Escribir un comentario

Sobre esta entrada

Esta página contiene una sola entrada realizada por Ricardo y publicada el 9 de Abril 2009 1:23 AM.

Pastelero a tus pasteles (respuesta al controversial artículo de la LGE) es la entrada anterior en este blog.

Recordando a Freire es la entrada siguiente en este blog.

Encontrará los contenidos recientes en la página principal. Consulte los archivos para ver todos los contenidos.

Powered by Movable Type 4.23-es