Relatos Docentes: Lenguajes.

| | Comentarios (1) | TrackBacks (0)

abraco_a_poesia.jpgA veces no quieren . Así de simple. Uno se esfuerza porque les guste la clase, por motivarles a mirar la vida de otra forma, para que puedan aprender y sean mejores. Pero, no. Ellos se preocupan por "Yingo" o por el último juego de vídeo o por simplemente seguir durmiendo.

Sin embargo a veces ocurre la magia. El alumno escucha lo que dice su profesor y le llama la atención saber que aprende algo nuevo. Y ya los ojos brillan ante la aventura de un nuevo saber. Y ya la clase no es la misma. En ese momento las personas comienzan a convertirse en algo nuevo e importante, algo inesperado, desde ese momento todos comienzan a ser mejores.

Les invito a leer la aventura de enseñar poesía, que el Profesor Sergio Moya, desde la Escuela E 56 Huanchaca, nos presenta.

LENGUAJES

Día 1

Sergio Moya.jpgFruncí el seño, escondí mi enfado. Me leyó la mente adivinando que iría al pupitre, abrir el libro de clases y escribirle una anotación negativa. Me contuve, miré el movimiento de su boca masticando un chicle rosado que nunca lograba hacérselo lanzar al papelero. No la reprendí. Proseguí con las instrucciones. El curso no quería saber nada de comparaciones, personificaciones, aliteraciones; ni de esquinas redondas, ni de ojos reflejados por el cielo, ni perlas en las bocas, ni abecedarios surrealistas. Ni imágenes.
La reacción de los alumnos fue unánime. Nunca imaginé que podían rechazar un trabajo natural de la lírica, de ejercitar acerca de las figuras literarias. Que lo que impartí o enseñé se había ido por la borda. Valentina refunfuñó que la metáfora, la hipérbole y otras figuras era tiempo perdido.
- Mire... cuando usted escriba poesía...
- ¡Qué poesía ni ocho cuarto, profe! Son fomes las figuras literarias. No entiendo ni jota - me interrumpió insurrectamente, mientras el resto del curso lanzaba a coro una "u" gutural.
En clases anteriores les relaté de las apasionadas vidas de Pablo Neruda, Vicente Huidobro, Gabriela Mistral, Nicanor Parra... de los poetas vanguardistas, de los poetas indigenistas, de los poetas malditos, de muchos.
Y nada de eso sirvió de inspiración. O motivación pedagógica.
Me paseaba como celador entre los bancos observando si los alumnos realizaban la actividad. Ningún grupo atinaba abrir el texto y proceder a leer a Quevedo con su Érase un hombre a una nariz pegado/, érase una nariz superlativa/, érase una nariz sayón y escriba/,
érase un pez espada muy barbado.
Los aburría, se aburrían, y creí ver mi autoridad desvanecerse en vanos intentos frente a esta juventud, divino tesoro.

Día 2

La clase siguiente debía recoger los trabajos. Me llegaron cuatro de los alumnos cumplidores, de ésos interesados en ir a la universidad, de avanzar, mejorar su promedio, y no sé si de incorporar a su mente y corazón el trabajo literario.
- Jorge, ¿te has sentido enamorado? - le dije en voz alta.
- Este... una vez, creo.
- ¿Actualmente no sales con alguna niña o alguien que te guste?
- Con Alexandra, del Segundo B - y el curso estalló en risas y vítores.
- ¿Alguna actitud poética hacia ella? ¿Un gesto romántico?
- Bueno, profe, a veces le compro un chicle, un chupete - risas y más risas.
- Está bien. Vas a escribirle un poema - quejas y más quejas-. Pero te voy a pedir que escribas máximo dos líneas, o dos versos. Elegirás una figura literaria y cuando hayas escrito el poema lo revisaremos. Y pronto, muy pronto, lo escribirás en la playa.
Los murmullos parecían reflejarse en las miradas perplejas de mis estudiantes.
- Esta semana van a escribir breves poemas, dirigidos a sus seres queridos, al amor, al desamor, a la vida; lo que les inspire. Pero incorporando las figuras retóricas que elijan. Lean bien sus definiciones y ejemplos. En el poema de Francisco de Quevedo, A una nariz, se encontrarán con la hipérbole, que todo lo exagera. Y encontrarán bastantes figuras en otros grandiosos poemas. Los románticos y románticas busquen letras de canciones de sus cantantes preferidos y hallarán más figuras. La vida está llena de figuras, niños. Y cuando terminen... los llevaré a la playa para que escriban sus más hermosos trabajos en la arena.
Hubo una aprobación regocijante. El barullo leve que se oía en cada banco era un preparativo para un picnic, sí pero de poesía. Introduje mis manos a los bolsillos de la cotona blanca para luego mirar hacia el patio. Más allá un horizonte de optimismo invadía mi mente y sonreía como un loco, como un romántico interpelado por la poesía que intentaba casi frenético reivindicar entre los jóvenes.
Fijé el día de la salida, hasta recibir la autorización del Liceo, tiempo necesario para que los estudiantes concluyeran cómodamente sus poemas.

Día 3

El ambiente era propicio. Toda conjugación natural era perfecta: el lenguaje del mar, el lenguaje del cielo, el lenguaje de la tierra, y a esto sumado al lenguaje de los jóvenes, escribiendo sobre la arena gris sus más claros poemas:
"El que cierre tus ojos será el sol/...entonces me recordarás", escribió melancólicamente Valentina. "Ya no te siento, es cierto/, pero te siento a veces", dibujó Jorge, con conchitas y en estilo nerudiano. "Madre: cuando vuelvas llévame con tus alas", expresó Manuel emocionado, escarchando arena blanca sobre las letras de arena mojada. "¡Amor, esa palabra que cura y mata!", exclamó filosóficamente Francisca. Con mi hoja de evaluación en mano señalaba qué figura habían utilizado. Más que eso el objetivo fue la mejor calificación.
Las arenas de la playa se llenaron de poesía, aunque el agua las hubiese consumido, los estudiantes jamás olvidarían esa alegre jornada.
De ahí que Quevedo me debe mirar agradecido.

0 TrackBacks

Listed below are links to blogs that reference this post: Relatos Docentes: Lenguajes..

TrackBack URL for this entry: http://www.ricardodiaz.org/cgi-bin/mt-tb.cgi/2375

1 Commentarios

ana dijo:

Hermoso... no hay nada mejor que esos pequeños gestos que, como profesores, nos dan ese empuje que necesitamos para seguir día a día.
Mis felicitaciones!

Escribir un comentario


Introduzca los caracteres que ve en la imagen de arriba.

Sobre esta entrada

Esta página contiene una sola entrada realizada por Ricardo y publicada el 4 de Noviembre 2009 5:44 PM.

Relatos Docentes: Carta a Duver es la entrada anterior en este blog.

Relatos Docentes: Sarita es la entrada siguiente en este blog.

Encontrará los contenidos recientes en la página principal. Consulte los archivos para ver todos los contenidos.

Powered by Movable Type 4.23-es