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Hace unas semanas entré en la página del servicio electoral de mi país, Chilito, para verificar si había sido seleccionado como vocal de mesa. Cuando le dije a mi señora que estaba seleccionado, su rostro cambió y empezó a alegar que estaría sola ese día y que se aburriría. No hubo mucho entusiasmo con la noticia. Tampoco lo hubo con nadie a quien le comentara la noticia: bromas por la "mala suerte", risas por cómo iba a perder mi tiempo y sobretodo consejos "bienintencionados" ("¡no vayas a ser presidente de mesa porque debes volver después!").
Intenté buscar otras opiniones así es que publiqué en facebook la noticia. Los consejos recibidos seguían la misma tónica:
EL INTENTO POR SUPERAR EL EMPIRISMO Y RACIONALISMO.
Como bien pueden recordar, la metafísica era la ciencia de los primeros principios, el conocimiento supremo que nos permite acceder a una comprensión de toda la realidad a través de la comprensión del ente.
Ante tal situación sólo nos cabe preguntar acerca de la validez de un conocimiento que pretende realizar una explicación e investigación de la realidad con independencia de la experiencia. ¿Es posible investigar acerca del hombre, el mundo y Dios, con independencia de la experiencia y con el sólo sustento de la razón? ¿Puede la metafísica realizarse como una ciencia?René Descartes es considerado de forma casi irrefutable como el padre de la modernidad. En él se visualiza (quizás sería mejor sostener que en él se logra cristalizar un anhelo ya enunciado desde el siglo XIV) la necesidad de una renovación filosófica.
Al inicio de sus Meditaciones Metafísicas nos dice:
“He advertido hace ya algún tiempo que, desde mi más temprana edad, había admitido como verdaderas muchas opiniones falsas, y que lo edificado después sobre cimientos tan poco sólidos tenía que ser por fuerza muy dudoso e incierto; de suerte que me era preciso emprender seriamente, una vez en la vida, la tarea de deshacerme de todas las opiniones a las que hasta entonces había dado crédito, y empezar todo de nuevo desde los fundamentos, si quería establecer algo firme y constante en las ciencias”[1]
En efecto, en él se aprecia la búsqueda de un nuevo método del filosofar, que pueda quitarse las rígidas concepciones aristotélico-tomistas y que permita una reflexión que incorpore la aplicación del método matemático. Sin embargo, a pesar de sostener una postura revisionista, la intención de Descartes sigue siendo de estilo clásica: pues sigue buscando un conocimiento permanente y sólido sobre el cual fundar y unificar todo el conocimiento científico que se está propagando.
En tal sentido se hace difícil catalogar a Descartes en una época u otra de la historia. Pues tal como nos lo muestra su biografía él pertenece a la vieja formación escolástica, en la cual se instruye y a la vez aprende a dudar, pero además es un hombre que se maravilla ante las capacidades de razonamiento de las matemáticas, en especial la geometría. Es sin duda un hombre que vive en una época de profundos cambios y que tiene el difícil papel de interpretarlos y comprenderlos.
Dos son las grandes formas de encarar el conocimiento y/o la realidad desde la perspectiva de la edad medieval. Ellas corresponden a las raíces griegas en las cuales se inspiraron para poder establecer una ciencia acerca de lo que es, las cuales no son otra que las vertientes propias de la filosofía platónica y la filosofía aristotélica. La primera fue defendida con ahínco por uno de los más ilustres pensadores del catolicismo, San Agustín de Hipona (354-450 d. C.); mientras que la segunda fue abordada y redescubierta por Santo Tomás de Aquino (1224-1274), quien ha sido nombrado por muchos como Doctor communis Ecclesiae, lo cual viene a significar algo así como aquel que pudo ordenar y sintetizar en un sistema todas las creencias propias de la religión cristiana. En este documento pretenderemos abordar su pensamiento, tratando de establecer el orden que presenta su filosofía -en especial, su estrecha coherencia interna-, para poder establecer desde allí algunos principios básicos de su visión antropológica.
Lo primero que debemos aclarar, para entrar a un estudio serio de los autores medievales, es que ellos fueron intérpretes del pensamiento griego, en especial, de aquellos aspectos que podían relacionarse con aspectos propios de la fe cristiana. Su misión fue principalmente sistematizadora de las grandes verdades de la fe, las cuales provenían de la tradición judaica, pero que necesariamente requerían de una expresión y comunicación más universal. Con tal fin, los pensadores griegos acudieron a la filosofía, puesto que ésta se encargaba de comunicar y expresar verdades, que de antaño habían sido enunciadas y que a través de un proceso de racionalización constante podían ser transmitidas por generaciones. Hay, entonces, una utilización del pensar helénico, pero con una intencionalidad nueva que le dio a esta reflexión una personalidad propia. En el caso específico de Santo Tomás, tendremos que referirnos a ciertos términos creados ya por Aristóteles, pero que en el Aquinate cobran un nuevo sentido una nueva valoración.

Transcribo un texto de ética que habla acerca de la moralidad y el desarrollo de la conciencia moral. Está basado en la teoría del desarrollo del razonamiento moral de Kohlberg. El texto pertenece a Lawrence Thomas y su titulo es "LA MORALIDAD Y EL DESARROLLO PSICOLÓGICO". Fue tomado del texto Compendio de Ética de Peter Singer.
(Este es material de estudios para mis alumnos del curso de Ética profesional)
No sé como argumentar que Dios existe, es mas, creo con suma certeza que es imposible hacerlo. Sin embargo, y esto sí lo sé, tengo plena convicción de que existe, al menos puedo asegurar que le vi al rostro una vez y él también me vio.
Hay que ver que frágil es la honra! Solo basta con que alguien haga circular un rumor sobre ti y todos los que escuchen podrán dudar sin ofrecerte la posibilidad de defensa.
Para todos aquellos que hablan de los demás sin saber, les recomiendo el siguiente cuentito...
EDITADO: A un muy querido alumno mío le pasó esto. Lo ví desesperanzado, malherido, dolido por lo ocurrido. El problema es la confianza perdida ante los seres que más quiere. No puedo resolver su lío, pero sí puedo ayudar a sus seres queridos a pensar mejor las cosas. Con mucho cariño, para mi amigo...
