Archivos Ichusiña: Diciembre 2005
Hace unas semanas, a propósito de un artículo anterior sobre el amor, Pauly Mc decía:
Pero tengo una duda, ¿Cuánto hay de cierto que en el amor el otro es mi reflejo?, creo haberlo escuchado por ahí, no recuerdo si de ti, pero lo importante es que me crea incertidumbre, pues desde esta perspectiva, entonces el amor es, incluso, egocéntrico y yoísta.Agradecería una respuesta.
Pues bien, tomado de la mano de Cicerón te doy un intento de respuesta. Se aplica a los amigos, pero también puede ser a nuestras parejas: el amor se da entre iguales...
Hace un tiempo empecé a investigar en filosofía las diversas concepciones que hay acerca del amor. A propósito de Cicerón recordé un texto hermoso de él, en que trata acerca de otro tipo de amor: la amistad. Así es que seguiremos con esta revisión acerca de las diversas concepciones del amor.
Roma es el nombre de un programa de televisión que la cadena HBO ha realizado con gran éxito de audiencia. Yo también la he visto y con permanente curiosidad he seguido toda la enmarañada intriga que se gesta, en esta temporada, producto de la ascensión de Cesar al poder.
Sin embargo, he de admitir, que aparte de la entretención ante tanta confabulación, nada más destaco de esa serie. Sobretodo por el tratamiento que hacen allí de uno de mis autores favoritos: Marcus Tullius Cicero o Cicerón para los más cercanos. En aquella serie se le presenta como un timorato senador que cambia su postura política conforme cambia la balanza del poder. Le presentan como un clasista aristócrata que se opone a la plebe y que intenta mantener a Pompeyo solo por su prestigio, luego lo muestran sumiso y derrotado ante César. Una visión algo injusta que quisiera reparar, sobretodo porque Cicerón se me aparece como la figura de lo que yo soy: un profesor de filosofía.
Como bien pueden recordar, la metafísica era la ciencia de los primeros principios, el conocimiento supremo que nos permite acceder a una comprensión de toda la realidad a través de la comprensión del ente.
Ante tal situación sólo nos cabe preguntar acerca de la validez de un conocimiento que pretende realizar una explicación e investigación de la realidad con independencia de la experiencia. ¿Es posible investigar acerca del hombre, el mundo y Dios, con independencia de la experiencia y con el sólo sustento de la razón? ¿Puede la metafísica realizarse como una ciencia?