Novedades en la categoría Mishpatim
Un próspero comerciante dejó al morir una cuantiosa fortuna, que debía repartirse entre sus dos hijos en partes iguales. Así se hizo, pero transcurrido algún tiempo de la muerte de su apdre, los hermanos hallaron un paquete que había sido celosamente guardado. lo abrieron, expectantes, y encontraron dos sortijas. En una de ellas brillaba un valioso diamante; la otra era sencilla pieza de plata. El mayor de los hermanos, al verlas, sostuvo que lo más probable era que hubieran pertenecido a sus antepasados. Eso explicaría por qué el padre las había guardado con tanto cuidado y no las había incluido en la herencia paterna.
Hace poco estuve viendo con mis alumnos -para presentar las diferencias entre la ciencia y la religión-, la hermosa película Contacto, de Robert Zemeckis, una interesante oda acerca del afán del hombre por encontrar la verdad.
La premisa de la cinta es bastante interesante, ¿qué ocurriría si un día cualquiera recibiéramos desde el espacio profundo un mensaje que proviene de alguna especie extraterrestre?
La protagonista es Ellie Arroway (Jodie Foster), una Dra. en Astronomía quien, gracias a su persistencia, logra mantener un proyecto de búsqueda de vida inteligente a través de la escucha de diversos tipos de señales radiofónicas mediante complejos telescopios. A ella la acompaña el teólogo Palmer Joss (Matthew McConaughey), quien como hombre de fe le plantea las implicancias éticas y religiosas de su búsqueda. Es así como la película se desenvuelve narrándonos lo que ocurriría en nuestro planeta si hiciésemos contacto con otra civilización: las suspicacias políticas, el intervencionismo de las grandes potencias, el posible uso económico de los descubrimientos, el impacto mediático de la noticia y por sobretodo los temores y desafíos de hombres frente a algo desconocido.
Es una buena película, entretenida y muy bien narrada. Pero lo que más me gusta de ella, incluso más que la problemática que plantea, es la caracterización de un personaje muy especial: David Drumlin (Tom Skerritt), un tipo que comienza siendo asesor de ciencias para convertirse luego en nuestro representante ante las demás especies galácticas. Es un tipo realmente envidiable, es la imagen de la persona que consigue siempre el éxito personal... a costa de otros.
Si no les molesta conocer una película antes de verla, les invito a conocer a este personaje, sino les sugiero que vayan arrendar este film y luego vengan a comentar conmigo acerca de este tipo de personas que suelen triunfar con ropas ajenas.
Para reiniciar kimniekan, una bella canción...
- Se supone que debo decir algo trascendente,
- algo de suma importancia...
- alguna imagen inmortal.
- Debo recrear el paraiso
- o subir los hielos del infierno...
- se supone que la estética de mi creación
- debe emular todos los universales platónicos.
- Pero, ¿cuál es mi mensaje?
En cierta ocasión mostró buda una flor a sus discípulos y les pidió que dijeran algo acerca de ella.
Ellos estuvieron un rato contemplándola en silencio.
Uno pronunció una conferencia filosófica sobre la flor. Otro creó un poema. Otro ideó una parábola. Todos tratando de quedar por encima de los demás.
"¡Fabricantes de etiquetas!"- Dijo buda
Mahakashyap, un discípulo, miró la flor, sonrió y no dijo nada. Sólo él la había visto.
FABRICANTES DE ETIQUETAS(De Mello, Anthony: El canto del PájaroEdit. Sal Térrea,México, 1882, pág. 44)
¡Uf! Hoy ha sido un día de locos, en realidad todos lo son, deben ser los ocstos de trabajar en tres lados distintos. Pero mientras sigan con esta economía de ¿libre? mercado se hace difícil. (ese fue mi reflexión catártica)
Prometí a mis amigos de la UST poner algunos apuntes al día:
- El sentido de la filosofía.
- El problema de entender la educación como solución y como problema.
- El texto de la Educación como desarrollo de vocación.
- Un resumen dle pensar de Tomás de Aquino (opcional).
- Las dimensiones del ser personal, primera parte y segunda parte.
Saludos! (y deje sus comentarios como decía por ahi, sus palabras me animan)
Un maestro budista había salido a caminar con sus discípulos. Al llegar a la ribera de un arroyo sen encontraron de frente a una bella mujer que estaba bañándose. Ella se sonrojó y se agachó para poder cubrirse con el agua. El viejo monje la miró y cortésmente le saludo: “¡Buenos días!”. Sus discípulos hicieron lo mismo. El viejo monje siguió su paso tranquilo, cruzó el puente, tomó la ruta por el bosque y alcanzó el valle, en donde se apreciaban los trigales dorados.
Sin embrago un murmullo venía desde donde estaban sus discípulos. “¿Qué les pasa mis jóvenes? ¿Por qué interrumpen su meditación?”
“Maestro, ¿Acaso no se dio cuenta de lo que ocurrió? ¡Todos vimos a esa hermosa mujer! ¿No la vio usted?”
“Pequeño, ¡por supuesto que la vi!” -dijo el maestro, y con sabiduría agregó- “Pero yo la dejé en el arroyo!”
Muchas veces en nuestra vida vamos haciendo cosas que nos lastiman y no nos damos cuenta de ello. Uno de los múltiples errores que cometemos es precisamente éste: aferrarnos al pasado, querer una y otra vez revivir lo que no fue o lo bello que tuvimos. Sin embargo no nos damos cuenta que a veces es mejor dejar las cosas en su sitio. El pasado se fue y no volverá. Déjalo ahí, de lo contrario no te dejará avanzar.
