Archivos Mishpatim: Noviembre 2005
Estuve dando una charla a estudiantes de cuarto medio sobre su vocación y la importancia de elegir bien. "¿Y qué tanto si me va mal?"- me increpó una lola. Yo intenté apelar a su felicidad, pero al hablar de ello un padre me dijo "pero eso es tan relativo si cada uno debe hacer lo suyo".
Así es que al parecer da lo mismo que cada uno de nosotros haga algo malo o que fracase, pues nada ocurrirá. Sin embargo, por cada persona descontenta consigo tendremos a muchos más que les rodean descontentos por el trato que recibirán. Debemos comenzar a asumir que cada acción nuestra por pequeña que sea afectará a otros de maneras insospechadas.
Así que dedico, en estos días en que no suelo escribir, un breve relato a todo aquel que no s eda cuenta que su vida SÍ afecta a la de los demás...
