Archivos Mishpatim: Enero 2006
Hace poco, cuando empecé a recibir muchas visitas (a propósito de @), me cuestioné si seguía escribiendo sobre lo que a mi me interesaba (y que me llevó a crear Kimniekan) o si debía dedicarme a escribir cosas del gusto de la mayoría. Cosa que no me molestaba, creo que todos los que escribimos en blogs lo hacemos porque en parte deseamos que otros nos lean. En especial, yo prefiero que alguien, aunque sea uno solo me haga un comentario antes que miles de visitas sin ninguna respuesta. Sólo así sé que lo que he dicho a alguien le interesa. ¡Vanitas vanitatum et omnia vanitas!
Algunos amigos me dijeron que debía seguir lo que la gente me exigía. El problema para mí era que con ello yo perdía el sentido de lo que quería: ayudar a pensar.
Verán: creo que en esto de internet hay muchos espacios que generan ruido informático. Son miles las páginas que repiten y repiten las mismas noticias o que caen en los mismos contenidos. Pero yo quería crear un espacio distinto (bueno en la medida de lo posible).
Estaba en esa duda cuando me encontré con una bella frase en el sitio Curioso pero inútil:
No conozco ningún camino seguro que conduzca al éxito; sólo uno que conduce al fracaso seguro: querer contentar a todos.
Platón
Moraleja: A veces nuestras decisiones mejores han sido tomadas en calma y no con prisa, ni dejándose llevar por la histeria del momento. Podría buscar tener muchas visitas, pero si eso me lleva a renunciar con la iniciativa primera: ser un espacio para pensar y no meter más "ruido informático"; entonces quizás no vale tanto la pena.
¡Buen consejo! Gracias a los amigos de "Curioso pero inútil".
Mi profesión es la de profesor, pero me gustaría ser reconocido como educador. Me explico, una cosa es saber sobre algo y comunicarlo, otra muy distinta es entregar un conocimiento y lograr que otra persona crezca gracias a esa nueva idea. En mi opinión eso se logra cuando enseñamos a pensar.
Hay un hermoso relato que resume mi visión de la educación, trata de un alumno que frente a un examen hace precisamente lo que su profesor no se esperaba: piensa.
Comienzan las vacaciones (acá en el hemisferio sur ya es verano), así es que este blog ampliará su mirada y comenzará a agregar algunos contenidos con mis hobbies favoritos: libros, comics y películas.
Para empezar una breve historia del genio Lewis Trondheim, el autor de la Mazmorra, que en su libro "Mr. O", nos enseña a como enfrentar las dificultades de la vida.
Yo lo resumiría como "el que persevera, alcanza".... ¡aunque no siempre alcanza lo que quiere!.
