Archivos Mishpatim: Marzo 2008
Hace poco estuve viendo con mis alumnos -para presentar las diferencias entre la ciencia y la religión-, la hermosa película Contacto, de Robert Zemeckis, una interesante oda acerca del afán del hombre por encontrar la verdad.
La premisa de la cinta es bastante interesante, ¿qué ocurriría si un día cualquiera recibiéramos desde el espacio profundo un mensaje que proviene de alguna especie extraterrestre?
La protagonista es Ellie Arroway (Jodie Foster), una Dra. en Astronomía quien, gracias a su persistencia, logra mantener un proyecto de búsqueda de vida inteligente a través de la escucha de diversos tipos de señales radiofónicas mediante complejos telescopios. A ella la acompaña el teólogo Palmer Joss (Matthew McConaughey), quien como hombre de fe le plantea las implicancias éticas y religiosas de su búsqueda. Es así como la película se desenvuelve narrándonos lo que ocurriría en nuestro planeta si hiciésemos contacto con otra civilización: las suspicacias políticas, el intervencionismo de las grandes potencias, el posible uso económico de los descubrimientos, el impacto mediático de la noticia y por sobretodo los temores y desafíos de hombres frente a algo desconocido.
Es una buena película, entretenida y muy bien narrada. Pero lo que más me gusta de ella, incluso más que la problemática que plantea, es la caracterización de un personaje muy especial: David Drumlin (Tom Skerritt), un tipo que comienza siendo asesor de ciencias para convertirse luego en nuestro representante ante las demás especies galácticas. Es un tipo realmente envidiable, es la imagen de la persona que consigue siempre el éxito personal... a costa de otros.
Si no les molesta conocer una película antes de verla, les invito a conocer a este personaje, sino les sugiero que vayan arrendar este film y luego vengan a comentar conmigo acerca de este tipo de personas que suelen triunfar con ropas ajenas.
