Archivos Nütram: Abril 2006
"Cuando el mundo esté pidiendo paz y seguridad y arrepentido de todo el mal que ha hecho, la destrucción repentina, el nuevo armagedón, ha llegado y sufrirán".
Con esta frase un amigo y exalumno me ha querido asustar con el fin del mundo. Según su mensaje este 6 de junio de 2006, que es curiosamente 666, los males del mundo se nos acercarán con más y más fuerza.
Y el mensaje sigue:
"Vé hija, dí al mundo lo que pasará cuando se aproxime la fecha del número de la bestia (06- 06-06): Junio/06/2006, pues los hombres están siendo dirigidos por el demonio, sembrando odio y venganzas por todas partes."
"Los hombres fabrican armas mortales que podrán destruir al mundo en minutos, buscan cualquier pretexto para atacar a otros países; La mitad de la humanidad podrá ser horrorosamente destruida.
"Habrá conflictos entre órdenes religiosas. Dios permitirá que todos los fenómenos naturales como el humo, el granizo, el frío, el agua, el fuego, las inundaciones, los terremotos, el tiempo incremente, desastres terribles y los inviernos extremadamente fríos como los de estos tiempos, acaben con la tierra poco a poco, habrá enfermedades sin cura, las personas se burlan de los santos y de la iglesia, habrá asesinatos sin control, la gente se matará las unas a las otras, mucha gente sufrirá."
Reconozco. Soy hombre de fe, pero me resulta dificil aceptar esos mensajes cuando ya van siendo milenios desde que se dice lo mismo. En la página del FIA, encontré este mensaje:
En las inscripciones de una tablilla asiria, de alrededor del año 2800 a.c., se puede leer el siguiente texto: "En estos últimos tiempos, nuestra tierra está degenerando. Hay señales de que el mundo está llegando rápidamente a su fin. El cohecho y la corrupción son comunes".
Más de 2000 años después, Sócrates decía: "Los hijos son ahora tiranos: ya no se ponen de pie cuando entra un anciano a la habitación; contradicen a sus padres, charlan ante las visitas, engullen golosinas en la mesa, cruzan las piernas y tiranizan a sus maestros".
Y Platón redundaba en las opiniones de su maestro: "¿Qué está ocurriendo con nuestros jóvenes? Faltan al respeto a sus mayores, desobedecen a sus padres. Desdeñan la ley. Se rebelan en las calles inflamados de ideas descabelladas. Su moral está decayendo. ¿Qué va a ser de ellos?".
Al parecer tenemos dos alternativas: una el fin del mundo por fin se acerca (¡ya era hora!) o el mentado fin demora más de lo que suponemos, o sea ya lleva casi 4806 años terminando. En ambos casos solo me cabe vivirlo en paz, puesto que si es el fin qué mas da lo que haga. Como decía Sócrates: o la muerte es una nada sin sentido y parecería un descanso bien ganado; o bien es una vida eterna en que nos encontraremos con gente más interesante y sabia que uno, con lo cual, la entretención está más que garantizada.
Por tanto, aplicaré el precepto que me ayudó tantas veecs en la universidad frente a los exámenes: no hay de qué preocuparse, quien nada sabe nada teme.
P.d.:
Por favor, no me envien más de esas cadenas.
Sigue leyendo:
Origen del calendario.
No temas julieta.
¡Y no se acabó!
