Carta privada a mis alumnos: ¿Por qué no?

Ves cosas y dices,”¿Por qué?”

Pero yo sueño cosas que nunca fueron y digo, “¿Por qué no?”.

 George Bernard Shaw (1856-1950) Escritor irlandés.

 

 ¿Por qué no?

Mientras más estudio y aprendo de educación entiendo que existen dos tipos de ella, aquella que enseña a ganarse la vida y otra, más profunda y desafiante, que es la que te enseña a cómo vivir.

 Yo soy más partidario de la segunda. Verás, creo firmemente que la vida no nos ha sido regalada para desperdiciarla en tareas cotidianas, terrenas, vulgares; sino que por el contrario, está orientada a grandes desafíos, innovadores y especiales. No hemos nacido simplemente para alimentarnos y reproducirnos, ni siquiera los animales viven así. Hemos nacido para dar vida, para crear nuevos mundos, para ayudar a los que nos rodean.

 Somos seres de luz, que necesariamente han de proyectarse en beneficio de los demás.

 La educación que tenemos, la triste educación que damos en Chile, sólo ha hecho que las luces de muchos jóvenes y niños comiencen a apagarse. En mi país no damos ni siquiera lo mínimo que requiere un niño para desarrollarse.

 Por ello todos se alarman y vociferan soluciones. Se buscan culpables. Y se dan soluciones. Sin embargo, esas soluciones no pasan por devolver la luz inicial, auténtica que reside en el alma de cada joven. Las soluciones técnicas, rápidas y efectistas que buscan nuestros políticos (acostumbrados más a la apariencia, que al contenido) solo se orientan a  ese primer tipo de educación.

 Se argumenta en nuestro país que requerimos una educación de calidad. Pero se reduce la calidad simplemente a lo mínimo que requiere un joven: competencias lingüísticas básicas, habilidades matemáticas elementales, manejo de otro idioma y cuidado de sobrepeso y nutrición saludable. No digo que tales medidas sean malas, pero concordarán conmigo en que no son suficientes si hablamos de desarrollar  a toda la persona humana.

 Enseñar a ganarse la vida no es educar para vivir. Es solo un paso inicial para lo segundo.

 Me gustaría como profesor motivar a mis alumnos a que vivan. A que encuentren el sentido profundo de sus acciones, el cual va más allá de lo cotidiano o de las obligaciones simples. Me gustaría que entendiesen que el sentido de las tareas no es llenar hojas, sino que aprendan, que se dieran cuenta que las clases no son para hacer caligrafía en los cuadernos, sino que son instancias de discusión y reflexión, que aprendiesen que aprender a ser profesor va más allá de responder una prueba sino de mejorar íntegramente como personas.

 Por ello es que me acerco a mis alumnos con desafíos, con propuestas de formación que van más allá del aula. “Oye hay un taller contra el maltrato infantil”, “viene la orquesta sinfónica, y podemos ir a verla gratis, ¿te animas?”, “hay un seminario de investigación, ¿quieres ir?”, “nos piden ayuda de una escuela, ¿te animas a hacerles un taller didáctico?”.

 Sin embargo muchos de mis alumnos me miran con cara taciturna y perdida, como si hubiese un genio malvado[1] que les hubiese arrebatado la pasión por vivir, y no comprenden lo que se pierden al decir que no. Y yo triste y desesperanzado, sintiéndome en medio de una película de George Romero, con esos jóvenes viviendo a medias vidas, me alejo en busca de otro que responda.

 Y a veces el destino es generoso, sin querer se me acerca alguien, un tipo que escucho lo que le dije a otro, que supo que había algo. Me mira, sus ojos resplandecen de vida y me pregunta si puede ir  o hacer tal actividad. Y es en ese momento cuando yo sonrío, y recuerdo esa frase que coloque al iniciar este artículo y le respondo “¿Por qué no?”.


[1] En realidad no fue el genio maligno cartesiano, sino otro profesor que desde su mas pequeña infancia solo le enseño lo útil y pasajero.
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3 Responses to Carta privada a mis alumnos: ¿Por qué no?

  1. Me parece que muchos se quedan en ser profesores, mas, no maestros. A veces uno aprende más leyendo reflexiones propias como estas u actitudes frente a la vida que de la repetición de textos o la galanteria intelectual de algunos. Bien profesor, usted eligio ser maestro.

    Un abrazo.

  2. German Gonzalez says:

    Respetuosos saludos, profesor: Leí su “carta privada a sus alumnos” y me conmovió su lucha quijotesca en este mundo tan globalizado y, con la cual me siento identificado. Permitame tres citas con las cuales me identifico profundamente, quizás mas con la primera:

    No digo que exista la necesidad radical de enloquecer, pero si que la locura es una expresión desesperada de la necesidad radical de cambiar… David Cooper/ La gramática de la vida.

    La educación es nuestro pasaporte al futuro, por eso el mañana pertenece a quienes se preparan para recibirlo… Malcolm X. /

    Si la educación te parece cara, prueba con la ignorancia… Albert Einstein

  3. Pingback: Respuesta a mi carta privada a mis alumnos | Kimniekan

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